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Estudio: Cuando dice que le gustan los nerds/chicos buenos, esto es lo que quiere decir.

Aviso inicial: Nunca escuches lo que una mujer dice, sino lo que hace.

Acá tenes un articulo explicando la teoría detrás de esa frase..

Resumen: Un breve análisis del verdadero objetivo en el que piensan las mujeres cuando describen el tipo de hombre que les gusta – y adiviná, no incluye hombres que les gusta jugar a la play toda la noche en su habitación mientras usan su remera de linux tamaño XXXXL.

Cuerpo

En algún lugar leí un articulo que detalla cómo tanto hombres como mujeres tienen un tipo de físico mínimo estándar para que alguien les guste – y cuando hablamos de preferencias especificas del color que sea, hablamos del tipo de gente que marcadas físicamente y que ademas se encuentran por encima del estándar mínimo. El «color» nunca está por encima del estándar mínimo (por ejemplo si le gustan los pelirrojos, le gustan los pelirrojos físicamente marcados, no los pelirrojos gordos).
Los hombres también tenemos ese estándar – cuando decimos que nos justan las minas que les gusta jugar videojuegos, nos imaginamos una mina linda, esbelta, quizá pelirroja, tal vez sentada en la cama con las piernas cruzadas, solo una bombachita rosa, una remera de Counter Strike y un joystick de play en la mano. Es decir, cuando dijiste que te gustan las minas jugonas, no hablabas de cualquier mina que juega a los videojuegos.
Las mujeres sienten lo mismo sobre los hombres, pero debido a la sobre feminización de la sociedad (y los feministas) en la que vivimos, en nuestro pasado Blue Pill recibimos sistemáticamente siempre la misma frase «Solo se vos mismo, y vas a ver que la chica correcta va a aparecer y te va a amar por quien sos«, si, a vos y a tus 120 kilos de cuerpo.

Nota: Una vez que te elevas al grupo del 20% de hombres que las mujeres desean sin control, este consejo es perfecto para vos. Justamente de ahí viene el problema ya que las mujeres se sienten atraídas por estos hombres que «solo son si mismos», el tema es que luego transmiten el mismo mensaje a los Beta, los cuales obviamente siendo si mismos resultan «desagradables» (porque tienen actitudes totalmente opuestas y no atractivas) perpetuando así su propia soledad. Es posible que las madres también repitan esta frase ya que el amor que sienten por sus hijos no les deja ver de que no pertenece a ese grupo selecto, pero que realmente lo crean así sin importar la realidad de sus hijos.

Me imagino que todos estuvimos ahí, hablando con una mujer que seguramente estuviste orbitando por meses, mientras ella se queja y nos dice que solo espera poder conocer alguna vez en su vida a «un chico bueno como vos», un chico bueno que es inteligente, cariñoso y quizá abierto a formar una familia más adelante – todo esto mientras vos, sentado al lado de ella esperas a que te vea y se «de cuenta». Bueno, malas noticias, ella no quizo decir VOS. Vos eras un beta gordo y sin chances. Del VOS que ella hablaba era de este tipo:

Alfa Nerd

Me encontré con el perfil de esta chica en Facebook (en el apartado de «gente que quizás conozcas»). No tengo ni idea de quienes son, pero me llamó la atención la foto principalmente por lo raro que se ve el chabón, así que decidí revisar un poquito más..

Por supuesto que esta es una foto hecha por un profesional y no una fotito cualquiera sacada con el iPhone, pero después de un par de minutos de revisarles la vida que tienen en facebook pude ver que tanto la expresión aduladora de ella hacia el como su estilo de vestimenta eran congruentes con una situación natural.

Vamos a explorar a un poco mas a este tipo. Alguno puede pensar que parece un hipster, pero es innegable que tiene una pinta mas de nerd/chico bueno. Hay algo importante, sin embargo, es musculoso. tiene la típica linea bien masculina, con unos trapecios grandes, una espalda ancha, brazos gruesos. Sin embargo no cultivó un cuerpo de fisicoculturista. Se ve fuerte, pero no parece un obsesivo del gimnasio. Sabemos que no nació así sino que se cultivó; tiene que trabajar y ejercitar para mantenerse así, y probablemente sea técnicamente «obsesivo» en cuanto a la rutina y la nutrición que necesita para mantenerse en forma. Ese tipo de cuerpo no llega solo, requiere esfuerzo. Y es muy probable de que ella no aprecie por completo el esfuerzo que requiere conseguir ese cuerpo, pero se nota a la legua de que si aprecia los resultados.

A medida que veía mas fotos, noté que en casi todas están juntos, y ademas ella siempre esta mirándolo con esos ojos de enamorada. Tienen uno o dos hijos y parece ser un padre feliz y partícipe de la crianza de sus hijos. Por supuesto que hay que tener en cuenta que todo esto se ve a través del filtro que cada uno pone en facebook (no vas a poner tus peores fotos ahí, todos los que usan el sitio lo hacen para contar su propio relato), pero aún así, estoy seguro de que la chica piensa que se ganó la lotería, y que se consiguió al hombre perfecto.

Este hombre igual todavía la puede cagar. Si su nivel de Seducción no es alto y si no mantiene control sobre el Relato, o si se va volviendo cómodo y empieza a esforzarse cada vez menos, puede terminar en un divorcio para cuando llegue a los 45 años. Incluso si mantiene su físico a tono, solo con comportarse como un beta insufrible igual va a causar que ella lo deje de querer y lo quiera dejar, sin siquiera entender por que lo hace. Puede que incluso ella se termine odiando por es situación, después de todo, en los papeles, es el hombre perfecto. ¡Hasta sus amigas se lo dicen!. Pero la chispa puede morir y si ninguno de los dos tiene una idea consciente de que era lo que encendía esa chispa en un primer lugar, van a terminar como otro matrimonio fallido y otra familia Occidental partida al medio.

Pero la Red Pill sabe qué es lo que está pasando. Es todo biológico. No se puede discutir con ella, y la mayor parte de la sociedad no esta ni enterada. Así que aprendete la mecánica, aprendé lo que está pasando tras bambalinas y tomá el control – o enfrenta tu caída como todos los demás.

Lección aprendida

  • TODOS requieren un mínimo de estándar físico (y de belleza). Toda preferencia que se mencione, es por encima de ese estándar, y no en reemplazo de el. Ejercitá tu físico hasta por lo menos cruzar ese estándar – y luego seguí creciendo, motivate hasta la estratosfera.
  • Acepta y adaptate a lo que te destaque, se tu «propia marca de Alfa», una vez que tu VMS sea lo suficientemente alto, vas a resultarle atractivo a la mujer promedio – pero una dulce adictivo para la chica a la que le gusta especialmente lo que te haga especial. Incluso hay muchas chances de que conviertas algunas que no lo veían como algo especial a chicas que luego de pasar por vos lo busquen.
  • El VMS Físico es tu pie en la puerta, pero la Seducción lo que te permite vivir más allá del sexo casual de una sola noche. Si sos muy beta durante el suficiente tiempo, vas a causar que ella te encuentre repulsivo, a un nivel instintivo que no puede ni comprender.

(Original en ingles)

Programas de apareamiento

Hay varios métodos y estratagemas sociales que las mujeres usaron por siglos para permitirse elegir a los mejores genes masculinos al mismo tiempo que se aseguraban la mejor seguridad y provisión masculina que podían atraer. El Hombre ideal debería suplir ambas necesidades, pero raramente el mismo hombre contiene ambas facetas (especialmente por estos días) así que en el interés de hacer realidad su imperativo biológico, y acuciadas por el deseo innato de seguridad, el femenino como un todo desarrolló convenciones y metodologías sociales (las cuales cambian según lo necesite tanto su entorno como su condición personal) para lograrlo. Los hombres no se enfrentan solo al imperativo genético femenino, sino también a siglos de convenciones sociales establecidas y adaptadas de un tiempo antes de que los hombres pudieran siquiera definirse como especie.

La selección de una pareja es una función psico-biológica que quedó integrado en nuestros genes tras varios milenios de evolución. Este proceso se encuentra tan internalizado y socializado que nuestras psiques colectivas raramente reconocen de que nos vemos sujetos a estos motivadores incluso cuando repetimos continuamente los mismos comportamientos que causan (tales como tener un segundo hijo, esta vez con el Chico Malo Alfa). Es por eso que decir que no estamos sujetos a tales condiciones, las cuales percibimos poco y nada de forma consciente es un poco ingenuo.

Solo se requiere un poco de lógica deductiva para deducir que para que una especie sobreviva, tiene que darle a su descendencia las mejores condiciones posibles para asegurar su supervivencia -eso, o reproducirte en tal cantidad que también asegure tu supervivencia. La aplicación obvia de tal situación es cuando las mujeres comparten la inversión parental que requiere un hijo, con la mejor pareja que sus propia genética le permite atraer y que puede proveerle seguridad a largo plazo tanto a ella como a su descendencia. Es así cómo las mujeres terminan siendo biológica, psicológica y sociológicamente las guardianas de su propia reproducción, mientras que la metodología reproductiva de los hombres es la de esparcir lo mas que puedan su material genético, tanto como le sea humanamente posible, a la mayor cantidad de mujeres posibles que tenga a su disposición. Por supuesto el también tiene su propio criterio para la selección de parejas y para poder determinar cómo reproducir los mejores genes (pe: tiene que estar buena), pero este criterio es ciertamente menos discriminador que el de las mujeres (pe: no hay feas después de las 5am)
Esto se ve evidenciado en nuestra propia biología hormonal; los hombres tienen entre 12 y 17 veces mas cantidad de testosterona (la principal hormona que causa la excitación sexual), mientras que las mujeres producen substancialmente mayor cantidad de estrógeno (fundamental en la cautela sexual) y oxitocina (genera sentimientos de seguridad y crianza) que los hombres.

Dicho eso, ambas metodologías se enfrentan en la práctica. Para que una mujer pueda asegurar la supervivencia de sus hijos, es necesario que un hombre abandone su método de reproducción a favor del de ella. Esto crea una contradicción en el imperativo de él al querer formar pareja con una mujer que pueda satisfacer su propia metodología. Un hombre debe sacrificar su propio programa de apareamiento para satisfacer el de la mujer con la que forma pareja. Por lo tanto, con tanto potencial genético en riesgo de su parte, no sólo quiere el hombre asegurarse de que ella es la mejor candidata posible para reproducirse (ahora y a futuro), sino también de que su descendencia se va a ver beneficiada por la inversión de ambos padres en su crecimiento.

Nota: Un resultado interesante de esta dinámica psico-biológica, es la habilidad de los hombres en identificar a sus propios hijos en una muchedumbre de otros chicos con mayor precisión y rapidez incluso que las propias madres. Hay varios estudios que demuestran que los hombres pueden identificar con mayor rapidez y exactitud a sus propios hijos en una sala llena de niños vestidos con el mismo uniforme que las propias madres de los chicos.

Estos son los fundamentos de la selección y reproducción sexual humana. Hay muchas otras complejidades, tanto sociales, emocionales como psicológicas, asociadas a estos fundamentos, pero estas son las motivaciones y consideraciones básicas que influencian de forma subconsciente a la selección sexual.

Convenciones sociales
Para contrarrestar esta dinámica subconsciente para su propia ventaja genética, las mujeres inician convenciones sociales y planes psicológicos para poder facilitar sus propias metodologías de reproducción. Es por esto que las mujeres siempre tuvieron esa «prerrogativa de cambiar de parecer» y el por que hasta el comportamiento social mas inconstante se convierte en algo excusable socialmente, mientras que el comportamiento de los hombres se ve atado a estándares mas altos de responsabilidad para «hacer lo correcto» que invariablemente es lo correcto para ventaja del plan reproductivo de la mujer. Por eso, los hombres que son «chamulleros», o los padres que abandonan a sus mujeres con hijos  para seguir su impulso innato de reproducción son villanos, mientras que los padres que se sacrifican financiera y emocionalmente, que ceden el control de su vida a sus mujeres, a menudo para beneficio de chicos de los cuales no son padres biológicos, son considerados héroes por la sociedad, por ajustarse al imperativo genético de las mujeres.

Esta es también la raíz de la motivación de ciertos comportamientos sociales femeninos, tales como los rechazos del estilo «seamos amigos», la tendencia de las mujeres a victimizarse (ya que aprendieron que esto engendra un plan reproductivo en los hombres como ‘salvador’ – conocido también como Capitán salvaputas), e incluso el matrimonio.

Buen Papá vs. Buenos Genes
Las dos mayores dificultades que deben superar las mujeres según su propia metodología reproductiva, son que su pico máximo de viabilidad sexual dura muy poco (generalmente durante sus 20) y el hecho de que las cualidades que hacen a una buena pajera a largo plazo (El Buen Papá) y las cualidades que hacen un buen material genético para reproducirse (Buenos Genes) se manifiestan muy raramente en el mismo hombre. El potencial de seguridad y aprovisionamiento es una motivación fantástica para aparearse con un Buen Papá, pero esas mismas características lo ponen en desventaja cuando se lo compara con un hombre que de ilustra la atracción física y genética y quien con sus cualidades de toma de riesgos inculcaría a sus hijos con una mejor capacidad de adaptarse al medio ambiente (pe. más fuerte, más rápido, más atractivo a los demás, asegurándole el pasaje de su propio material genético a las futuras generaciones). Esto es conocido como la «Paradoja del Forro vs el Tipo Bueno» (Jerk vs Nice Guy paradox) descrita a escala evolucionaria.
Tanto hombres como mujeres, de forma innata (aunque subconsciente) entienden ésta dinámica, así que para que la mujer pueda tener lo mejor que el Buen Papá tiene para ofrecerle al tiempo que toma ventaja de lo que el hombre con Buenos Genes tiene, debe inventar y modificar constantemente las convenciones sociales para mantener esa ventaja biológica a su favor.

Programas de Apareamiento
Es por eso que esta paradoja requiere que las mujeres (y los hombres, por definición) suscriban a los programas de apareamiento tanto de corto como de largo plazo.
Los programas de corto plazo facilitan aparearse con el hombre de Buenos Genes, mientras que los programas a largo plazo se reservan para el hombre que es Buen Papá. Esta convención y los programas psico-sociales que lo acompañan son precisamente la razón por la cual una mujer se casa con el Chico Bueno, estable, leal, (preferentemente) doctor y aún así termina cogiendo con el chico del delivery, o aquel surfista o barman que conoció de vacaciones. En nuestro pasado genético, un hombre con Buenos Genes implicaba un hombre con la habilidad de ser un buen proveedor (por la caza), pero las convenciones modernas terminaron distorsionando esto, es por eso que las mujeres tuvieron que desarrollar nuevos planes tanto sociales como mentales.

Infidelidad
Para esta dinámica y por la practicalidad de disfrutar de lo mejor de ambos mundos genéticos, las mujeres ven el ser ‘infiel’ como una necesidad. Esta infidelidad puede ser tanto proactiva como reactiva.

Infidelidad Reactiva: En el modelo reactivo, una mujer que ya está en pareja con un hombre a largo plazo, entabla relaciones sexuales extra-maritales o extra-relación con parejas a corto plazo (pe: la típica mujer o novia infiel). No quiere decir que esta oportunidad al corto plazo no pueda terminar desarrollándose en una segunda relación a largo plazo, pero el acto de la infidelidad en si mismo es un método de asegurarse una mejora del material genético que el que su hombre proveedor ya asegurado puede proveer.

Infidelidad Proactiva: Es el dilema de la madre soltera. Este tipo de ‘infidelidad’ depende de que primero la mujer se reproduzca con un hombre con Buenos Genes, tenga sus hijos y luego lo abandone, o haga que la deje (de nuevo, a través de convenciones sociales inventadas), para poder así encontrar a un hombre Buen Papá para que la provea tanto a ella como a los hijos que tuvo con su pareja de Buenos Genes, y así asegurar su seguridad y crecimiento.

Quiero volver a remarcar, que la (mayoría) de las mujeres no tienen un plan maestro definido de forma consiente para interpretar este ciclo y atrapar a los hombres de forma deliberada. En cambio, las motivaciones que causan este comportamiento así como la racionalización social que se inventan para justificarlo son un proceso inconsciente. En general, las mujeres no están al tanto de esta dinámica, pero sin embargo se ven influenciadas por ella. Para que la hembra de cualquier especie facilite una metodología de reproducción con la mejor pareja genética, tiene que poder atraer y al mismo tiempo asegurar su propia supervivencia y la de sus descendientes con la pareja que mejor la pueda proveer; sería el equivalente al gordo de navidad evolutivo.

El Cornudo
En cierto nivel de consciencia, los hombres sienten de forma innata que hay algo mal con esta situación, aunque no puedan decir exactamente por qué sienten eso, o aunque lo malinterpreten en la confusión que les genera las justificaciones femeninas del hecho. Se terminan frustrando por las presiones sociales de ‘hacer lo correcto’ o los avergüenzan hasta que se comprometen en un martirio de responsabilidad fingida hacia estas convenciones. Sin embargo, algunos lo ven lo suficientemente claro como para evitar a las madres solteras, ya sea por experiencias pasadas o por observar a otros hombres cornudos cargando con la responsabilidad de criar y proveer -sin importar cuan involucrado esté – al éxito reproductivo de otro hombre con su ahora mujer.

Los hombres suelen caer en el rol del cornudo proactivo o reactivo. Nunca va a disfrutar del mismo nivel de beneficios que tienen los hombres elegidos para los planes de Corto Plazo por su pareja, tanto en el deseo sexual o en la inmediatez de él, mientras que al mismo tiempo debe soportar las presiones sociales de proveer a la prole de este padre con Buenos Genes. Se podría argumentar que el tiene la posibilidad de contribuir de manera mínima al bienestar de estos chicos, pero de alguna forma, ya sea emocional, física, financiera o educativa, va a contribuir algún esfuerzo a la descendencia genética de otro hombre a cambio de una intimidad/sexualidad limitada por parte de la madre. En cierta forma, (incluso si solo es por su presencia) está contribuyendo su tiempo y esfuerzo cuando podría estar invirtiéndolos en encontrar una pareja sexual con las que perseguir su propio imperativo genético usando sus propios planes.

De mas está decir que hay un sobrante de hombres con la suficiente necesidad sexual como para ‘ver más allá’ de las desventajas a largo plazo, no solo premiando, sino también reforzando las malas decisiones de la madre soltera (malas desde el punto de vista el propio interés del hombre) a favor de la selección y planes reproductivos de ella, todo a cambio de una gratificación sexual al corto plazo.
Es más, al reforzar este comportamiento también se refuerza las convenciones sociales tanto para los hombres como las mujeres. Es muy importante tener en mente que en esta época, las mujeres son las únicas responsables por los hombres con los que eligen reproducirse (exceptuando las violaciones, por supuesto), teniendo en cuenta que ellas pueden tomar la pastilla anticonceptiva. Los hombres también tienen responsabilidades por sus acciones sin duda, pero la decisión final siempre es de la mujer y su juicio es el que decide tanto su destino como el de sus hijos.

(Enlace al original en Ingles)

Mujeres Enamoradas

Los hombres creen en el amor como algo en si mismo, las mujeres aman de forma oportunista.

La cita de hoy viene del blog «Xpat Ranting», es breve pero muy perspicaz.

Realmente no veo la hora de que el mito de que las mujeres son perdidamente romanticas se termine. Todos necesitamos darnos cuenta que los hombres son los «románticos pretendiendo ser realistas» mientras que las mujeres, vice versa.

Encontré esta frase muy provocadora – Los hombres son los románticos que se ven forzados a ser realistas, mientras que las mujeres son realistas que usan al romanticismo para llevar a cabo su imperativo (hipergamia). Esto puede parecer una cucharada de realidad un poco fuerte para tragar, pero encaja muy lindo con la sexta Regla de Acero de Tomassi:

Regla de Acero de Tomassi #6

Las mujeres son incapaces de amar a un hombre de la manera que un hombre espera ser amado.

Esta regla, en su simpleza, define claramente la condición del hombre. Expresa con mucha exactitud el nihilismo generalizado que los Hombres solo pueden enfrentar y aceptar, o volverse locos negandolo por el resto de sus vidas cuando fallan aceptar su propia desilusión.

Las mujeres son incapaces de amar al hombre de la forma en la que el hombre idealiza al amor, son incapaces de hacerlo de la forma en la que el hombre piensa que ella debería ser capaz de amarlo.

De la misma manera que las mujeres no pueden apreciar los sacrificios que los hombres se supone que tienen que hacer para poder facilitar sus imperativos, tampoco pueden darse cuenta como es que un hombre termina siendo amado por ellas. No es el estado natural de las mujeres, y en el momento en que el intenta explicar su amor ideal, es el momento en el cual esa idealización se transforma en su obligación. Nuestras novias, esposas, hijas e incluso nuestras madres son todas incapaces de tener este amor idealizado. Sería lindo poder relajarse, confiar y ser vulnerable, sincero, racional y abierto, pero la falta de habilidad de las mujeres de amar a los Hombres como los Hombres quieren convierten esa idealización en un abismo imposible de cruzar.

Para el beta enchufado, esta faceta del ‘despertar’ es muy difícil de enfrentar. Incluso a pesar de las constantes dificultades, a veces traumáticas que debe superar un hombre con la esperanza de que luego de haber cualificado por el amor y la intimidad de una mujer, sigue creyendo en ese ideal de Disney.

Es muy importante entender que este modelo de amor es un vestigio del condicionamiento femenino que recibimos desde pequeños. Es mucho mas saludable aceptar que no es posible vivir bajo esos parámetros. Si ella está ahi para vos, está, si no, y bueno, mala suerte. Las mujeres no son incapaces de amar de la manera en la que ellas lo definen, pero si son incapaces de amarte de la forma en la que vos querés que te ame. No carece de capacidad de conexión, ni es incapaz de involucrarse emocionalmente, solo carece la capacidad de conexión que a vos te sienta bien.

El amor que termina definiendo a una relación de largo plazos el que resulta de comprender y aceptar esta imposibilidad y de reimaginar cómo debería ser para los Hombres. Los Hombres siempre fueron, y deberían seguir siendo, el género dominante, no por derecho divino o proeza física, sino porque en un nivel psicológico bien rudimentario, tenemos que darnos cuenta que el amor de una mujer se refleja en nuestra capacidad de mantener ese amor a pesar de la hipergamia femenina. La hipergamia es la que define a quien ama una mujer y a quien no, dependiendo de sus propias oportunidades y de su capacidad de obtenerlas.

También discuto sobre cómo aman los hombres aquí.

(Enlace al original en ingles)

La dinámica del deseo

El deseo no se negocia.

Este es un principio básico que la mayoría de los hombres y gran mayoría de las mujeres ignoran  por completo. Una de las preguntas mas comunes en lo que respecta a problemas personales es del estilo «¿Cómo hago para que me vuelva a amar?». Usualmente esto se traduce en el hombre buscando alguna metodología que le permita devolver a su relación a un estado anterior donde una mujer apasionada no podía dejar de buscarlo y desearlo. Seis meses después de esa cómoda familiaridad y la emoción se esfumó, aunque la realidad es que lo que desapareció fue el deseo genuino.

Usualmente es en esta etapa cuando el hombre recurre a la negociación. A veces puede ser sutil, como hacer cada vez mas cosas por ella con la esperanza de que ella va a ser reciproca volviendo al fervor sexual que solían tener. Otras veces un matrimonio puede ir a un consejero de parejas para «solucionar sus temitas sexuales» y ahi negociar los términos de su conformidad sexual. El promete lavar los platos y la ropa más seguido a cambio de que ella finja volver a tener interés sexual por el.
Sin embargo, no importa cuales sean los términos negociados, no importa cuan grande sea el esfuerzo que el haga para merecer una recompensa, el deseo genuino sigue sin estar ahi. De hecho es peor, ya que ella ahora se siente peor por no tener ese deseo por le cual su pareja esta esforzándose tanto.

La negociación del deseo

Solo lleva al cumplimiento obligado. Es por eso que su respuesta sexual luego de la negociación es tan pobre, y también es la causa por la cual se frustra todavía más. Puede ser que ella ahora esté sexualmente más disponible para el, pero esa experiencia sin entusiasmo nunca es la misma que la que tuvieron cuando recién se conocían y no había necesidad de ninguna negociación, y solo existía el deseo espontáneo de el uno por el otro.

Desde la perspectiva masculina, especialmente desde la perspectiva del macho beta, negociar el deseo puede aparecer como una solución racional al problema. Los hombres suelen depender de manera innata en su capacidad por el razonamiento deductivo; también conocida como la lógica «si tal cosa, entonces tal otra». El código en general se parece a esto:

Necesito sexo + mujer tiene el sexo que quiero + consultar con mujer sobre condiciones para el sexo + cumplir pre requisitos para el sexo = el sexo que quiero.

Tiene sentido, ¿No? Es economía básica, pero este razonamiento se construye en base a una premisa que requiere que la mujer se auto-evalúe con precisión. El deseo genuino que solían experimentar al inicio de su relación, se basaba en un conjunto totalmente desconocido de variables. Comunicar de manera directa el deseo de recibir deseo recíproco crea una obligación, y a veces hasta un ultimátum. El deseo genuino es algo a lo que una persona debe llegar -o ser guiada- por su propia voluntad. Podes obligar a una mujer con amenazas para que cumpla y se comporte de una forma que vos quieras, pero no podes hacer que quiera comportarse de esa forma. Una prostituta te va a cojer a cambio de tu plata, pero eso no quiere decir que ella quiera cogerte.

Ya sea en una relación a largo plazo o una relación casual, buscá que exista el deseo genuino en tus relaciones. La mitad de la batalla es saber que querés estar con una mujer que quiera por si misma agradarte y darte placer, y no estar con una que se sienta obligada a ello. Nunca vas a obtener deseo genuino utilizando métodos directos, pero podes guiarla indirectamente hacia ese lugar. El truco para provocar el deseo real es en no dejar que ella se entere de tus intenciones. El deseo real llega cuando ella piensa que es algo que quiere, y no algo que tiene que hacer.

(Enlace al original en Ingles)