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Convenciones Sociales Operativas

 

La ‘comunidad’ está bastante familiarizada con el típico conjunto de problemas por los que nos consultan…

  • “¿Debería salir con mujeres mas grandes/jóvenes con/sin hijos?”
  • “¿Y mujeres con plata/carrera?”
  • etc

Son preguntas tan comunes que terminamos creando una respuesta estandarizada que repetimos cada vez que nos hacen nuevamente este tipo de consultas. Soy consciente de que también hago esto y termino respondiendo el típico “girá mas platos” o “Déjala ya”. Y si bien estas respuestas son novedosas para aquellos que las escuchan por primera vez (y con suerte sirven para quitarle la venda de los ojos), me doy cuenta de no estar viendo las razones por las cual hay ciertos problemas recurrentes para los Beta y los novatos en Seducción. Para la mayoría, la teoría de los platos cubre una multitud de pecados beta, pero me preocupa entender el por qué estas preguntas surjen tan a menudo y cuál es la raíz que las genera. Es por esto que intenté ‘destilar’ desde los síntomas (o sea, los problemas más comúnmente relacionados) hasta la motivación detrás de ellos (la enfermedad, no los síntomas). Esto me llevó a crear una nueva teoría del Plan “Convenciones Sociales”.

Este blog está lleno de entradas del tema, pero creo que nunca exploré la idea en profundidad. En esencia todos los síntomas de estas convenciones se manifiestan en los típicos problemas que los hombres tienen tan a menudo, pero la enfermedad es el propósito latente de estas convenciones. Por cada tipo que pregunta si es una buena idea salir seriamente con una madre soltera, o una mujer mayor (hablamos de una mujer post-pared), hay una madre soltera o mujer mayor perpetuando esa convención con el objetivo de asegurar su capacidad de encontrar un hombre capaz de proveerla. No voy a desviarme por el lado del aspecto biopsicológico del tema de por qué esta búsqueda de seguridad es un motivador tan importante para las mujeres (y los hombres en algunos casos), en cambio me voy a enfocar en ciertas convenciones, la forma en la que operan, y su función operativa latente.

Verguenza

Esta es quiza la convención social más facil  de todas, y la más reconocida. No solo eso, sino que es la mas facil de emplear y la más aceptada – no solo por mujeres de todas las edades y descripciones, sino por la misma cultura popular y los medios.

  • Los hombres deberían salir con mujeres de su misma edad.Los hombres no deberían ser superficiales y considerar a las madres solteras como parejas viables para una relación seria.

  • Los hombres tienen un ‘ego frágil’ y necesitan afirmación constante y un respeto casi infantil.Los hombres se sienten amenazados por las mujeres ‘exitosas’.

Ademas de ser mitos populares, todos estos son manipulaciones sutiles (y no tan sutiles) de la vergüenza. Cada frase es una convención social que pone al hombre en la posición de tener que estar a la altura de un estándar idealizado que al mismo tiempo eleva el estándar para las mujeres, logrando así ponerla en una mejor posición en la selección sexual y en algunos casos, nivelando el terreno de juego en cuanto a la dinámica de la competencia femenina (hace que madres solteras, mujeres profesionales y/o mayores sean sexualmente tan valiosas como las mujeres más jóvenes que los hombres prefieren biológicamente)

El efecto ‘Superficial’ – El muy útil mito de la superficialidad

Separo este tema de la metodología de la verguenza ya que para mi es la raiz de la operatoria de este. En todos los ejemplos (o síntomas) anteriores, todo el peso y expectativa que se le pone al hombre viene atado de la amenaza de ser percibido como ‘Frívolo’ o superficial. En otras palabras, el solo hecho de preguntarse si un hombre debería salir o no seriamente con una madre soltera viene con la amenaza velada de permitir a las mujeres (madres o no) juzgar al hombre con ser ‘superficial’. Este efecto ‘Frívolo’ es tan generalizado en la mayoría de los betas que para muchos de los que ayudé, tanto jovenes como mayores, lo tienen incorporado como un mecanismo automático de defensa. Incluso en condiciones de total anonimidad, el Efecto Superficial se vuelve una parte de la propia personalidad al punto que se evita de forma inconsciente hasta la más mínima posibilidad de ser percibido como ‘superficial’. Este es uno de los principales obstáculos en transicionar de ser un beta felpudo hacia la masculinidad positiva. Todos los beta se ríen inicialmente de las técnicas de Seducción (A&A, Negs, Peacocking, etc) porque todas ellas llevan el potencia de ser percibidos como ‘superficial’. La realidad es que individualmente somos tan superficiales como nuestra percepción de nosotros mismos nos permita, pero el Efecto Superficial es una convención útil en tanto mantenga a los hombres dudando de su propio valor cuando lo intercambien por la intimidad con las mujeres.

Si vos pensas que vales menos, las mujeres de menos valor pueden acceder a vos, porque vos pensas que valen tanto como vos, por lo tanto eleva el valor de esas mujeres hasta tu valor real, que es mas alto que el que vos percibís.

Seguro de Posición de Selección

  • Las mujeres ‘pueden’ entender a los hombres, pero las mujeres siempre deben ser un misterio para los hombres.
  • Tener ‘suerte’ con una mujer cuando nos referimos al sexo.

Las metodologías que se utilizan para asegurarse la posición de selección giran en torno a fomentar la mentalidad de escasez en los hombres. Si el valor puede ser inflado, el valor puede ser aumentado, y esto conlleva el poder de controlar el relato. Esta convención va de la mano de la ‘Mística Femenina’ o la mitología de la Intuición Femenina. En tanto las mujeres puedan mantenerse como ‘inentendibles’, habrá menos motivación para intentar entenderlas. De hecho esta convención desalienta activamente cualquier intento de entender lo femenino al punto de que los hombres lo terminaron adoptando y terminaron repitiéndolo como loros sin tener consciencia de ello. Esta es la mismísima razón por la cual los mismos hombres ridiculizan a aquellos hombres que intentan comprender a las mujeres cuando buscan cosas como ‘cómo conseguir chicas’, o cuando se anotan en seminarios de Seducción, etc. Lo mismo sucede con los hombres que dicen ‘conocer’ cómo funcionan las mujeres. Es la paradoja perfecta – intentar entender a la mujer O decir que se la entiende no solo resulta en cargadas, sino que coloca al hombre dentro del Efecto Superficial al mismo tiempo.

Clausulas de Escape Social – La prerrogativa femenina

  • La mujer siempre tiene la prerrogativa de cambiar su parecer. El hombre debe ser resuelto e inmutable.
  • Rechazos proactivos o reactivos del tipo pseudo-amistosos, el rechazo de “Pero seamos amigos“, “Tengo novio” o “No estoy buscando una relacion”.
  • La mujer como víctima por defecto

Las clausulas de escape convencionales siempre le ofrecen una salida a la mujer y la absuelve, o reduce dramáticamente su responsabilidad personal en la forma de refuerzos sociales. Una stripper puede quejarse de ser objetificada y degradada por los hombres, pero estar totalmente exenta de culpa por las decisiones que toma solo por la virtud de las condiciones sociales, que, de nuevo, se perciben como resultado de una sociedad controlada por los hombres. El Prerogativo Femenino se acepta como la norma social desde por lo menos los inicios del Renacimiento y la aparición del cortejo. Al igual que la convención “Seguro de Posición”, esta sirve para asegurar que la ‘mujer misteriosa’ vea validada su arbitrariedad utilizando una plausibilidad en sus acciones que se ven socialmente reforzadas. El completo opuesto de esta convención se aplica a los hombres, que deben ser decididos y resueltos, pero al mismo tiempo tiene que aceptar que la mujer “tiene derecho a cambiar de parecer”. Esto y el hecho de que se utiliza la posibilidad de intimar con la mujer como una zanahoria es lo que causa que sea totalmente aceptable socialmente que un hombre espere horas a que una mujer se prepare o llegue a una cita, y que al mismo tiempo sea mortal e imperdonable que un hombre llegue 5-10 minutos tarde. El debe ser puntual, ella tiene indulgencia.

No creo que sea necesario que entre en mucho detalle en cuando a la clausula social del “Pero podemos ser amigos“, ya que hablamos de eso hasta el cansancio, y quizá vuelva a ahondar en ella en otra ocasión, pero si voy a agregar que ésta clausula es quizá la convención social más útil jamas concebida por las mujeres. Este tipo de rechazos le asegura a la mujer poder rechazar a un hombre y aun así mantener su nivel de atenciones de él hacia ella previos al rechazo. Además pone toda la responsabilidad del rechazo encima del hombre ya que si él llega a rechazar la ‘oferta de amistad’, queda como culpable y manipulador (‘era falsa tu pretensión de amistad’). Por supuesto que esta táctica puede fallar y lograr que el típico beta frustrado acepte esta oferta de amistad con la equivocada esperanza de tener que ‘probarse’ merecedor de su intimidad, transformándose así en el ‘novio muleta’ perfecto, es decir, llenándola de atención y lealtad sin expectativa de que ella responda con su intimidad. El PPSA también le sirve como una forma de preservar su ego, ya que al haber ofrecido esa falsa pretensión de amistad, puede dormir tranquila de noche sabiendo nadie pensará mal de ella. Después de todo, ella ofreció ser amigos, ¿no?. Así termina evitando cualquier sentimiento de culpabilidad o responsabilidad alguna por los sentimientos de él.

Competencia sexual en forma de sabotaje

Ejemplos:

“Es una trola/puta, es un boludo/gay” y todas las sub-comunicaciones de ésta terminología

Comentarios sarcásticos, rumores, chismes, metodologías de comunicación femeninas.

Esta convención destruye reputaciones y es fácil de encontrar en este terreno de juego. Está dentro de los más aceptados socialmente y más alardeados, ya que le sirve a la mujer como forma de obtener atención hacia ella. Cuando la mujer utiliza rumores y chismes, le sale de forma natural ya que es una forma emocional de comunicación (los hombres son menos propensos a chismear), pero el propósito de esto es el de descalificar a una potencial competidora sexual. En términos de rumores entre mujeres, satisface la necesidad de atención natural de las mujeres, pero cuando se involucra a un hombre es cuando se vuelve en una herramienta de descalificación. Al decir que otra mujer es una ‘trola’, el mensaje escondido es el de “ella duerme con muchos hombres y por lo tanto no es elegible como candidata a merecer la capacidad de aprovisionamiento a largo plazo del hombre, ya que es obviamente incapaz de mantenerse leal a un solo hombre”. Así, esto se convierte en el arma definitiva para influenciar la selección sexual del hombre (para el largo plazo).

Quiero agregar que este sabotaje no se limita solo a las mujeres. ¿Qué es lo primero que la mayoría del os hombres atinan a decir sobre otro hombre, que no conocen pero que es extremadamente atractivo? “Probablemente sea gay”. Los hombres aprendieron esta convención de las mujeres, también descalifican sexualmente a la competencia de la forma mas completa posible; “puede que este tipo sea tan atractivo como un modelo de revistas, pero nunca tendría sexo con una mujer y por lo tanto queda descalificado para competir por tu intimidad”.

Redefiniciones de los roles de género

Ejemplos:

“La masculinidad es ridícula y/o negativa y tiene el potencial de ser extremadamente violenta”

“Los hombres deberían encontrar su lado femenino” – Identificación como falsa atracción

Aunque tengo varias convenciones más en mente, voy a terminar esta entrada con ésta, la convención mas obvia y discutida de todas. Hay miles de artículos dedicados a esta convención, así que voy a intentar evitar lo ya escrito. En su lugar, quiero que veas el propósito latente detrás de la popularidad y de la aceptación que tiene en la cultura popular ésta, la convención que más daño causa. La función detrás de esta convención podría ser la androgenia (falta de sexo) como un estado idealizado, o una lucha de poder para redefinir los atributos masculinos y femeninos, o incluso para asegurarse que las mujeres sean las principales selectoras en el apareamiento. Todas esas cuestiones pueden ser argumentadas y son válidas, especialmente si consideramos cuán propensos somos los hombres en aceptar y perpetuar a esta convención, pero creo que hay un propósito más profundo, que la función latente y real de ésta es el proceso de selección sexual.

Es el hombre que se mantiene en contacto con su lado masculino, el tipo que a pesar de todo lo que la cultura pop ridiculiza y denigra a su género y los mismos aspectos que lo vuelven una fuerza necesaria y positiva de la sociedad humana, esos hombres son los que van a soportar y resistir firmemente las influencias que quieren convertirlo en algo que nunca debió ser; es el tipo con esa seguridad en si mismo que las mujeres encuentran irresistibles. El encarna la atracción sexual masculina que las mujeres estuvieron buscando y que no pueden explicar. Es la prueba de mierda mas grande en cuanto a selección sexual – descubrir o aprender que ser positivamente masculino y mantenerse así en un mundo que se la pasa atacando e insultando a tu género, que le dice que está envenenado por su propia testosterona al mismo tiempo que confirma esos mismos atributos masculinos como positivos para la mujer. Es el tipo que entiende que son las diferencias entre los sexos y no las similaridades andróginas, las que nos hacen fuertes. Es el Hombre que puede ver que los sexos se supone que sean complementarios, no adversarios, el que pasa esta prueba de mierda. La redefinición del sexo, como convención social, sirve como un mecanismo de filtrado de Alfas.

(enlace al original en ingles)

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