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El peso de ser selectivos

Chicas, tienen los hombres que se merecen

En general no suelo prestarle atención a los artículos/quejas escritos por mujeres feas post-pared, donde se muestran enojadas con los hombres (beta) por no perdonar sus indiscreciones y no entender que ellas les hicieron un favor a ellos (los beta) al entregarles una relación estable en esta época de sus vidas, cuando a los 28 los hubieran rechazado con bastante malicia. Pero si me interesó el debate que se armó en SoSuave respecto a cómo la discrepancia en la selectividad que tiene cada genero al elegir una pareja.

Creo que hay concepción errónea de que los sexos tienen en común varios criterios compartidos que buscan por igual en el amor de su vida. Las mujeres, sumidas en su “mundo de chicas” tan solipsista, tienden a encontrar como inconcebible que el hombre no comparta exactamente las mismas expectativas ni planes que las mujeres. La realidad femenina que se nos impone presume que los hombres van a saber automáticamente que todo aquello que sea lo mejor para la mujer es siempre “lo correcto”.

A pesar de eso, me parece que asumimos falsas equivalencias con respecto a como hace cada sexo para escoger una pareja de por vida. Del lado superior de los 30 o 40 años es muy fácil reflexionar sobre nuestras experiencias pasadas y presumir que como hombres tuvimos alguna idea sobre qué cualidades de las mujeres que conocimos eran o no determinantes para seguir adelante con una relación. Sin contar la infidelidad, ¿Qué era para vos una señal de peligro en una mujer cuando tenias de 20 a 30 años? Yo estoy seguro que no tengo ni idea.

La naturaleza hipergamia de las mujeres las vuelve mas rigurosas en su proceso de selección, desde temprano, y su lista de atributos y características que tienen como pre-requisito es mas rígida que la de cualquier hombre. Esta misma hipergamia innata las vuelve mas susceptibles a dudar constantemente sobre lo que eligieron y a lo que se comprometieron. Por eso mismo existe esa necesidad biológica arraigada de hacer pruebas de mierda incluso después de 10 años de matrimonio.

Para los hombres no es así. Si ella es relativamente linda, es sexualmente accesible y demuestra aunque sea un poquito de amor, ya estamos adentro. ¿Sabés por qué? Porque en ese momento se ve como una buena idea – y eso es justamente lo que nos pone en problemas cuando somos jóvenes. De hecho no se nos fomenta a siquiera presumir que realmente si podríamos ser selectivos. Eso significaría tomar la delantera a las mujeres al volvernos los principales selectores de su realidad impuesta – incluso el educar al hombre sobre la señales de peligro en una mujer se vuelve pretencioso y merece ser humillado. El hombre es mucho menos propenso a rechazar algo ‘seguro’ que produzca recompenzas / beneficios (sexo) semi-regularmente incluso si se encuentran ante algo ‘no tan seguro’ que puede llegara a dar mejores resultados. Solo con el tiempo, cuando podemos despegarnos de la situación y ver las cosas mas objetivamente es que empezamos a tener una inclinación hacia qué características necesita tener una mujer, más allá de la atracción física y sexual para que decidamos que si funcionaría una relación con nosotros.

Y ahi, Dios no quiera, puede el Hombre actuar basándose en su evaluación personal de las características qué el decidió buscar. Desde un punto de vista social los hombres nunca van a poder disfrutar del mismo nivel de apoyo social que tienen las mujeres al “hacer lo que es mejor para ellas”. Cualquier hombre con la sabiduría necesaria para rechazar o romper con una mujer basándose en sus propios requisitos es etiquetado inmediatamente como ‘superficial’ y atacado por atreverse a rechazar a la pobre y victimizada mujer que por “suerte” lo había aceptado a el.

El truco en la selectividad de pareja de las mujeres esta en mantener a los hombres ignorantes sobre qué cualidades (mas allá de las sexuales) hacen la mejor RLP durante todo el tiempo posible, permitiéndole a la mujer aprovechar su juventud y belleza, pero no lo suficiente como para pasarse de su fecha de vencimiento chocando con la Pared. Esa es la razón por la que la edad entre los 28 y 30 años son tan pivotales para las mujeres. Su década (mas o menos) de belleza y selectividad se está terminando. Es mentira que es el mítico “reloj biológico” de la mujer el que la lleva a considerar sus instintos maternales – es la, ahora a esa edad muy real, realización de que necesita obtener el compromiso de protección de un hombre quien, para cuando ella tenga entre 30 y 35 años, va a estar avivándose de la forma en la que juegan las mujeres y va a empezar a sentirse mas cómodo en calificar a las mujeres basado en su experiencia de vida.

Nada asusta y excita mas simultáneamente más a una mujer que el Hombre que es consciente de su propio valor del mercado sexual. Esa es la razón por la que se hacen todos los esfuerzos utilizando convenciones sociales para reprimir a ese hombre de descubrirlo, y se hacen todos los esfuerzos por aislarlo y humillarlo una vez que se vuelve consciente de esto – un ejemplo clarísimo de esta naturaleza dual son los artículos de Bolick insultando a los hombres por no estar dispuestos a crecer y darle a las mujeres la vida que deberían darle “haciendo lo correcto”, después de 20 años de insultar a los hombres por no respetarlas y dejarlas ser independientes de los hombres.

(enlace al original en ingles)

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