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Jugando a ser Amigos

Las mujeres tienen novios y amigas, si no te la estas cogiendo, entonces sos su amiga.

“¿Rollo, como hago para salir de Amigolandia?” Nunca entres en ella.

Las mujeres usan la forma de rechazo de “Pero podemos ser amigos” (PPSA) por cientos de años por una razón, les permite rechazarte sin quedar como mala. Algunas mas y algunas menos, pero todas las mujeres necesitan recibir atención y cuanto mas reciben, mejor se sienten consigo mismas, tanto personal como socialmente. El rechazo PPSA es en realidad una Convención Social que le asegura mantener su atención previa a pesar de haberlo rechazado. También devuelve la pelota y el peso del rechazo de vuelva al hombre, ya que si el decide rechazar esa ‘ofrenda de amistad’, termina siendo el responsable por romper esa ‘amistad’.

Por supuesto que hoy por hoy existe la posibilidad de que este rechazo le termine jugando en contra a la mujer, ya que la respuesta del ZFP (Zoquete Frustrado Promedio) va a ser el de aceptar ese rechazo de PPSA con la falsa esperanza de poder ‘probarse’ a si mismo ser digno de su intimidad al tomar la forma de un ‘novio sustituto’ – colmándola de atención y lealtad sin que ella pretenda devolver el favor entregando su propia intimidad. Debería aclarar a esta altura de que esta situación es análoga a un hombre teniendo “amigas con derecho”, donde estas “amigas” lo colman de sexo sin que se espere de el hombre el devolver el favor poniéndose de novio. De más esta decir, esta nueva posición lo único que logra es posicionar a este nuevo “amigo” como alguien que cumple la función de ‘apoyo emocional’, un Beta contrapuesto al Alfa indiferente con el que ella coge constantemente para luego quejarse. Esta posición de aguantarse toda la descarga emocional de la mujer sin recibir nada a cambio mas que una vaga pista de promesa de una posible y futura posibilidad a poder intimar con la mujer, también es conocido como Tampón Emocional.

El rechazo de PPSA también le sirve a la mujer para quedar como quien ofreció tender un puente de ‘amistad’ al hombre y por ende poder dormir tranquila esa noche con la seguridad de no sentirse mal y sabiendo que nadie va a pensar mal de ella tampoco. Después de todo ella le ofreció ser amigos, ¿No es cierto?. De esta manera se ve absuelta de todo posible sentimiento de culpa o de cualquier responsabilidad por sobre los sentimientos de el en caso de que ella quiera quedar en buenos términos con el.

Hay un proceso que lleva a este rechazo PPSA. El tipo de hombre que lo recibe son los que tienen la mentalidad de “primero somos amigos”; tipos que ponen demasiado énfasis en una sola mujer y la esperan hasta que encuentran un momento para intentar escalar hacia la intimidad, momento en el cual su rechazo mas cómodo (Buffer) es utilizar el PPSA. Este rechazo se ve totalmente facilitado gracias al proceso de levante que utilizó el hombre hasta ese momento (se intentó hacer el amigo antes).

Prácticamente todos los hombres que caen en el rechazo PPSA lo hacen porque se alinean con alguna variación de lo que yo llamo Mentalidad de Francotirador. Esperan pacientemente a su único objetivo, obviando a todos los demás, intentando constantemente probar sus cualidades delante de ese objetivo – es decir, intentan poner énfasis en el nivel de comodidad e intentan ser amigos antes que amantes. En esencia creen que si se dessexualizan se vuelven mas atractivos (por la sola virtud de no ser como los “otros hombres”). Esto es porque compraron la idea de que una mujer se tiene que sentir cómoda con ellos antes de intimar. Una vez que el ZFP llega al punto en el que junta suficiente coraje como para intentar levantarsela de verdad, momento en el que el siente que ella ‘debería’ sentirse lo suficientemente cómoda con el como para valorarlo como material de novio, el Francotirador dispara.

El problema con este proceso es que se saltea todos los estadíos esenciales de la atracción, y la necesidad de la incomodidad y la tensión sexual necesarias para que se de la intimidad, pasando directamente a congeniar de una forma familiar, cómoda (totalmente anti-seductivo), el opuesto total a lo que es la excitación sexual. Si lo pensás en términos de sexo, este estadío es el que sucede justo después del orgasmo, cuando ella busca mimos, abrazos, cucharita y sentirse abrazada en esa comodidad y seguridad inducida por la oxitocina liberada durante el sexo. Todo lo opuesto al estadío lleno de testosterona, sudor, ansiedad, incomodidad y copulación que sucede justo antes de esa liberación.
Así que en términos de “amistad” y de mentalidad de Francotirador, te salteaste toda la parte de la calentura y fuiste directo al relax. Terminas siendo percibido como un animalito de peluche que puede abrazar y volver a poner en la cama una vez usado. Es por eso que cuando ese animalito de peluche que consideras platónico de pronto te muestra su erección y te dice “creo que deberíamos tener relaciones” su reacción es la de pensar de que todo lo que hiciste por ella hasta ese momento fue todo una gran artimaña. “Hijo de puta, para lo único que me querías era para cogerme y me usaste todo este tiempo!”

La respuesta mas predecible que vas a recibir de ella es el rechazo PPSA. Después de todo vos ya le araste el camino al punto de que con un solo paso muy fácil de hacer te puede dejar suspendido en esa comodidad que vos mismo causaste – “¿Pero no podemos ser solo amigos?” Y entonces se repite el ciclo, el ZFP crea que el PPSA es una oferta genuina, real (no un rechazo) y vuelve a su mentalidad de Francotirador. Debe ser que no fue lo suficientemente convincente para probar su valor y por lo tanto vuelve a intentar probarse ante ella como el novio perfecto, hasta que demuestra nuevamente su interés en intimar en otro momento. Esto continua sin obstáculos hasta que ella termina intimando con un novio ‘real’ o hasta que él consigue un nuevo objetivo cuando termina dándose cuenta de que sus esfuerzos con la chica PPSA no esta dando los resultados esperados.

El problema con muchos de los consejos de ‘amigolandia’ que suelen ofrecer las mujeres es que dejan en duda si el rechazo PPSA es realmente un rechazo o simplemente una ofrenda genuina de amistad. La realidad es que la única razón por la que amigolandia es y ha sido un tema tan común entre hombres y mujeres durante tanto tiempo es justamente porque se repite con tanta regularidad y porque el resultado se puede predecir como un rechazo. El comportamiento de una mujer es siempre la única manera de medir su verdadera intención, por tanto, cuando contabilizamos la cantidad de rechazos PPSA con el resultado de todas esas amistades, podemos ver un patrón, y ese patrón es el de un rechazo real. Es aconsejable entonces que los Hombres se comporten acorde a lo que en realidad es, ante la duda es mejor cortar por lo sano y seguir adelante con otra mujer donde haya mejores posibilidades.

La respuesta automática de todo hombre antes este rechazo debería ser el de excusarse de esa amistad. Simplemente esta en sus mejores intereses ya sea si es que ella lo estaba probando o si realmente lo estaba rechazando. Si se siente lo suficientemente seguro de si mismo como para abandonar ese entorno sexualmente cargado, se prueba a si mismo como lo suficientemente decidió como para ponerse por encima de ser ‘manipulado’ de esa manera. Por ende termina dejando la impresión en la mujer de que el es el PREMIO, que posiblemente este en contacto con otras mujeres con mayor potencial y que es lo suficientemente seguro como para quitarle su atención; de esta forma también termina pasando cualquier prueba de mierda que ella haya implicado con el rechazo, al tiempo que termina devolviendole a la mujer la responsabilidad de volver a conectarse (que es donde debería estar de todas formas). Si realmente ella tuvo un cambio de parecer (la prerrogativa femenina, ¿Te acordás?) y realmente estaba usando el PPSA como una forma de rechazo, aún así el hombre sale beneficiado por todo lo anterior, ademas de plantar una ‘semilla de duda’ en la mujer al respecto de su estimación inicial sobre el hombre. Incluso si ella no está interesada en él, el se va caminando y no de rodillas, sin gastar mas tiempo en hacerse el “amigo”, tiempo que puede usar en prospectos mas productivos.

Realmente retirar la atención de una relación donde la mujer te rechaza con PPSA es una de las pocas situaciones donde el hombre gana o gana. Las mujeres saben muy bien que el PPSA pone una fuerte presión social sobre el hombre para aceptar lo que básicamente es un ultimátum de prueba social negativa (te doblegó y terminaste como amigos cuando no querías, si después no honras esa amistad sos mala persona y mal amigo, poco confiable, etc), y eso es una prueba de mierda de las grandes, sin importar cual sea su intención real. Si el hombre rechaza el ofrecimiento de amistad, él termina siendo el forro, y no ella. Pero el hombre que se anima a hacer lo que el sentido común y el instinto le dice que haga va a ser el que triunfe, tanto con ella, como con otras mujeres y consigo mismo.

Los seres humanos tienen una inclinación natural en evitar confrontaciones. Cuando un hombre hace un intento de intimar con una mujer la situación se vuelve agresiva. Si ella no está segura de que el hombre merezca su intimidad, solo le queda recurrir a comportamientos psico-sociales ya aprendidos para desarmar ese enfrentamiento. Y es preferible que las técnicas que usa hayan sido probadas con anterioridad como efectivas para desarmar ese tipo de enfrentamientos. Es por eso que la respuesta PPSA es utilizada hace generaciones por mujeres de múltiples culturas – simplemente funciona mas veces que las que no.

Podes aplicar el mismo análisis a la Mención del Novio; las mujeres mencionan en una conversación casual que están de novias como medida preventiva para desarmar las intenciones de un potencial pretendiente. Básicamente es un rechazo PPSA preventivo. (Si ya tiene novio no puede ser la tuya y solo podes ser su amigo)

Los hombres que no aceptan estas convenciones son los que dejan la mayor impresión de seguridad y confianza en las mujeres. Va en contra de lo que nuestra herencia humana nos dicta – evita el conflicto, no armes lío, etc. Pero al no aceptar el PPSA, transmitís empáticamente que sos lo suficientemente bueno manejando conflictos, que entendés sus motivos y que te sentís lo suficientemente seguro de vos mismo como para hacerle saber todo eso. No solamente termina impresionándola en su búsqueda de provisión y seguridad, también le implica seguridad y confianza futura. El problema para la mayoría de los hombres es poder representar esto y transformarlo en su comportamiento natural, yendo en contra de nuestra propia biología que nos hace alejarnos de los conflictos.

(Enlace al original en Ingles)

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