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La balada de Clark Kent

Cuando Luisa Lane conoció a Superman, lo conoció luchando contra el crimen, podía doblar el acero con sus propias manos, detener locomotoras, saltar encima de los rascacielos de un solo impulso; mierda ¡Si Superman hasta podía volar! Así es como un día conoce a Luisa y se la llevó volando, sacudió su mundo en la cama y terminó enamorándose de ella porque eso es lo que los Súper Hombres hacen. Después de un año de este torbellino, Luisa empieza a sentir que a su relación con Superman le estaba faltando algo, “¿Por qué tiene siempre que salir a luchar contra el crimen? ¿Por qué tiene que estar probando todo el tiempo que es tan Macho? ¿Tiene poca autoestima?. Necesita conectarse mas con su lado femenino. ¿Y que hay con MIS necesidades y por qué no puede madurar y buscar un trabajo de verdad? No me estoy haciendo más joven, ¿Sabes? Tiene responsabilidades que cumplir. ¿Cuándo voy a ver un anillo de compromiso?

Eventualmente esto termina desgastando a Superman y termina sometiéndose a los pedidos (¿demandas?) de Luisa. Igualmente después de todo el realmente ‘debería’ madurar, ¿no? Es lo correcto. Así que Superman se cambia su nombre a Clark Kent (Después de todo, Súper-‘HOMBRE’ era demasiado masculino) y consigue un trabajo como reportero en un gran periódico metropolitano. Clark empieza a usar anteojos – aunque tiene visión de Rayos X, y dispara lasers por los ojos, usa los anteojos porque Luisa le dice que lo hacen ver mas distinguido, intelectual y ademas a ELLA le gustan.

Pasa el tiempo y Luisa y Clark se casan. 5 años después de casados Luisa se termina aburriendo. Siempre lo mismo día tras día. Clark es tan mundano y previsible. Añora los días en que se iba volando y hacia ese truco tan bueno de doblar el acero, mientras recién salían. Hace rato que no hace nada de todo eso; y no es porque no pueda, sino porque Clark tiene miedo de que ella enfado y no quiera hacerlo esa noche si es que el se hace el ‘loquito’ con ella. De hecho hace tiempo ya que no tienen sexo tan seguido como antes, y ella parece no saber exactamente el por qué.

Entonces una noche Luisa se encuentra con un tipo adinerado llamado Bruce Wayne en una fiesta de caridad. Bruce era oscuro, misterioso ¡y con un muy buen estado físico!. Bruce no podía volar como Clark, pero se las arreglaba de otras formas. ¡Lucha contra el crimen! Usa una mascara y habla de forma cortante y decidida, sin desperdiciar las palabras. No usa anteojos (¡eso es tan retro!) y viene y va a su antojo, no el de ella. Apenas empezó a salir con ella le hizo sentir a Luisa escalofríos y un cosquilleo especial ahi abajo en lugares donde hacia rato no sentía.

Pasaron las semanas hasta que, después de una semana de 60 horas de trabajo en el Daily Planet (los departamentos de lujo no son baratos de alquilar), Clark llegó a casa usando el subte (ya que volar hacia rato que no se le ocurría hacer) y compró una docena de rosas para sorprender a Luisa en cuanto llegara al departamento (el pensaba que ella solía aceptar mas fácil tener sexo cuando el le mostraba su ‘costado femenino’). Sin embargo el que se llevó la sorpresa fue el pobre de Clark al abrir la puerta y descubrir a Bruce Wayne dándole de atrás a Luisa en la mesada de la cocina. Bruce se fue rápido mientras que Clark, boquiabierto del horror, presenciaba la escena sin emitir sonido.

“¿Cómo pudiste? ¡Después de todo lo que significamos el uno para el otro!” Clark empezó a llorar al tiempo que Bruce se disculpaba mientras cerraba la puerta de calle. Hacia rato que Clark se había acostumbrado a llorar para mostrar su sensibilidad.

“¿Qué podes haber visto en un tipo como ese?” Gimió como una colegiala.

“Bueno… no pude evitarlo” dijo Luisa con indiferencia “Batman es un Superhéroe”

Y ese es el peligro, ¿Dónde terminas vos y empieza ella? La razón por la que escribí Crisis de Identidad es exactamente esta: Los hombres suelen ponerse en una posición donde están siendo constantemente calificados a cambio de la intimidad con una mujer, y, comprensiblemente, las mujeres refuerzan esta situación porque las pone en control del Relato y las ayuda en su selección sexual. La mayoría de los hombres hacen cambios fundamentales conscientemente si creen que con eso van a aumentar sus chances de calificar para tener intimidad con una mujer. ¿Lo hacen por una inspiración genuina o porque razonaron deduciendo que esos cambios implican una calificación para ser aceptados – A+B=sexo?

Lo mas insidioso de esto es que cuanto mas desprovisto de intimidad esta un hombre, es mas probable que se autoconvenza de que el cambio es genuino. Siempre que escucho a un hombre o una mujer decir que “estamos trabajando en la relación” o “las relaciones son sobre el trabajo y el ceder para acomodar al otro”, lo traduzco el hombre cambiando o cediendo para acomodarse al ideal de la mujer. Es él quien esta siendo ‘arreglado’, esta roto y necesita cambiar. Usualmente llega al punto en donde el hombre realmente cree que HAY algo mal con el – tiene que conformar con la realidad de ella porque la realidad femenina es la realidad ‘correcta’. El duro despertar llega cuando ella descubre que el hombre en el que ella cambió a su marido es el completo opuesto de aquel al que ella estuvo atraída inicialmente.

(enlace al original en ingles)

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