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El miedo primordial de las mujeres

La gente de la Hombresfera y los tradicionalistas que las mujeres tienen una tendencia que bordea lo patológico de invadir lo que antes eran espacios exclusivamente masculinos sin importarles el efecto que su invasión tiene en la dinámica existente en el grupo; incluso si el propósito original del grupo se ve desbaratado por la presencia de mujeres, e incluso si las mujeres no tienen ningún interés en las cosas que causaron la formación del grupo en un primer lugar, de todas formas insisten en que se las admita, o en destruirlo.

Ciertamente los hombres comparten algo de la culpa en permitir, como es usual, este tipo de estupideces feministas, al menos como grupo. Los hombres suelen correrse y dejar que las mujeres se salgan con la suya sin oponer mucha resistencia. Y digo esto no para poner el foco de este articulo en esto, no me interesa hablar del tema en este momento. Pero si voy a intentar el porque las mujeres se comportan de la forma que lo hacen; el hecho de que los hombre las deberían haber detenido está más allá del punto.

¿Por qué, entonces, es tan importante para las mujeres que se las incluya en todo?
¿Por qué rompen una larga relación con una amiga porque se olvidó de invitarla a una fiesta? ¿Por qué tienen que insistir en unirse a los clubs de golf exclusivamente masculinos y quieren cerrar los antiguos club de caballeros? Me imagino que estas preguntas desconciertan a muchos hombres. Ciertamente me desconcertaron a mi, hasta hace poco. Podía ver lo que estaban haciendo las mujeres y reconocía los efectos negativos de sus patrones de comportamiento, pero no entendía su motivación.

Sin embargo, ahora creo que lo entiendo. Mira, el miedo primordial de la mujer es la exclusión social. Mas que nada en el mundo, la mujer teme ser desterrada de la tribu.

En los tiempos y medio ambiente ancestrales, las mujeres eran criaturas completamente dependientes. (Honestamente, pienso que todavía lo siguen siendo, pero ya no es tan obvio como antes; la tecnología hace que muchas dinámicas sociales no sean fácilmente comprensibles). Las mujeres dependían de los hombres para que las protejan contra tribus hostiles, animales salvajes, clima adverso y otros peligros físicos, además de la provisión de las necesidades básicas materiales. El hombre, por supuesto, se beneficiaba enormemente al formar parte de un grupo social; pero si lo desterras, probablemente pueda sobrevivir lo suficiente como para encontrar una nueva tribu a la cual unirse. Para una mujer, en cambio, ser echada a su propia suerte era una sentencia de muerte.

Por esto, las mujeres fueron adaptándose naturalmente a la tarea de asegurarse la protección y provisión masculina. Lo logran a través del mantenimiento de los lazos sociales, tanto para hombres particulares (esposos, padres e hijos, mayoritariamente), como para la tribu en su conjunto. En consecuencia, las mujeres desarrollaron una forma de expresarse adaptada al reino de las relaciones interpersonales en las que habitan, y, todavía mas, desarrollaron deseos y temores que las empujaron hacia el logro de este objetivo evolutivo. En este artículo me voy a enfocar en los miedos.

Resulta lógico que si el mantenimiento de los vínculos sociales es el camino por el cual una mujer asegura su pasar, entonces el deshacer  esos lazos sociales sea su mayor temor. La idea de que la gente cercana a ella tenga un espacio social de la que ella es completamente excluida le causa una gran molestia psíquica. No le interesa el hecho de que su presencia interferiría con la habilidad del grupo de cumplir su propósito, ni con el hecho de que no le interesan las actividades que realiza el grupo. Todo lo que le interesa es el hecho que, fundamentalmente, tiene un profundo miedo biológico que se vio activado, es decir, el miedo a ser dejada a sus propios medios.

Esta misma realidad también explica el deseo obsesivo que tienen las mujeres por recibir atención, en todas sus manifestaciones; la attention whore (buscona de atención), la que busca atención dando lástima, la necesidad constante de la validación masculina, etc. Si lo que las mujeres mas necesitan es la protección y provisión de un hombre (usualmente, un padre al principio, un esposo y luego sus hijos al final de su vida), entonces para ellas ser descuidadas u olvidadas por los hombres cercanos a ella es el equivalente a pequeña escala de ser desterrada de la tribu, y es tan aterrador como si fuera de verdad.

Esto explica las diferencias clave entre el comportamiento de los hombres y las mujeres:

  • Para el hombre, el abuso es peor que el ser descuidado.
  • Para la mujer, el ser descuidada es peor que el abuso.

Esta claro que esto no quiere decir que a los hombres les gusta que los descuiden, o que a las mujeres les gusta ser abusadas. Pero si quiere decir que si una mujer tiene que elegir entre ser abusada o ser ignorada completamente, a menudo va a elegir ser abusada. Al menos el hombre abusivo le presta atención. En los tiempos ancestrales, incluso el hombre que golpeaba a su mujer por cualquier excusa, probablemente no la dejaría que se muera de hambre ni que fuera comida por animales. ¿Subóptimo? Por supuesto. Pero, ¿Era mejor para ella jugársela por su cuenta? Para nada.

Esta claro que una mujer que tiene opciones es mucho menos probable que se quede con un abusador. ¿Qué tipo de opciones tenia una mujer en los tiempos ancestrales? Realísticamente, lo único que tenia una mujer que fuera maltratada por su marido era volver a la custodia de su padre.

La ausencia de un padre, por ende, tiene dos efectos negativos en una mujer:

  1. Crece carente de atención, protección y validación masculina, y aprenden a buscar esto en donde sea que puedan encontrarlo. Rápidamente aprende que la forma más fácil de obtener la atención masculina es entregando sexo.
  2. Se crea una tendencia a tolerar mas el abuso, parcialmente por esta hambre de atención que mencionamos en (1) y parcialmente porque no tiene un padre sobre el que volver si dejara a su marido.

No es necesario hacer un análisis científico para darse cuenta que las mujeres que crecen sin padre son tendientes a:

  1. Ser más promiscuas.
  2. Tolerar mas abuso que otras.

Esta hipótesis explica un montón el comportamiento femenino que suele desconcertarnos. Como ejemplo final, tomemos las diferentes respuestas que tienen los hombres y las mujeres ante la humillación.

Es bien conocido que las mujeres responden bien a la humillación pública; quieren que la sociedad en general piensen bien de ellas, y por lo tanto, si la masa de hombres o mujeres desaprueban su comportamiento, lo cambian (también suelen cambiar su comportamiento si uno de los pocos hombres que realmente respetan las desaprueba, pero los hombres tienen la misma respuesta por lo tanto no es interesante). Los hombres, en cambio, suelen ser relativamente indiferentes a las opiniones de las personas que no respetan. Las mujeres son animales re rebaño que temen constantemente ser desterradas de la tribu, el hombre si bien también teme el destierro, no lo considera algo de vida o muerte.

Cuando entendés este punto, que es crucial, las actitudes y el mal comportamiento de las mujeres empiezan a tener un montón de sentido.

(enlace al original en ingles)

Un comentario en “El miedo primordial de las mujeres

  1. Está muy bien el ensayo, la actualidad no es más que un espejo del pasado. Transformaciones sociales en cuanto a lo colectivo y a lo individual. Los roles de género están provistos de ciertos matices que se diferencian del uno al otro. Cada cosa tiene su origen, porque las mujeres andan en lo que andan ahora. Claro, el tiempo pasa y la sociedad femenina cambia, unas empeoran otras mejoran, así como el mundo masculino. Se le puede añadir a este texto, del porque hay mujeres “interesadas”. Antes, algunos machos procreaban con muchas hembras, estas al estar embarazadas, ya en comunidades constituidas por un mini-estado, eran vulnerables al peligro de ataques de animales y otras cosas. Ya esas hembras aprendían la lección, ya no eran tan fáciles para los machos. Se cuidaban en cuanto al sexo. La lección era dada a las hijas; se creaba un árbol de aprendizaje de generación en generación. Por lo tanto, las hembras buscaban un macho con mas posesiones, para al menos cubrir el embarazo y los cuidados del nacido. Así es que por tantos milenios la mujer se comporta de tal manera, son rastros evolutivos, igual a todos los humanos, todos tenemos rastros evolutivos.

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