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Las mujeres dan malos consejos sobre mujeres

¿Te pusiste a pensar alguna vez que los peores consejos que te dan sobre cómo levantarte mujeres suele venir de las mismas mujeres?
Las mujeres se destacan en no saber lo que quieren.

Dicen que quieren un buen chico, pero se le pegan a los forritos como abejas a la miel. Dicen que quieren flores, poemas y regalos, pero se secan cuando un tipo que no les gusta le escribe una tarjeta de cumpleaños.

Esta claro que no entienden sus propias necesidades ni que las motiva.

Siguiendo estos consejos vas a aprender rápidamente a moverte entre la avalancha de consejos inútiles femeninos y vas a poder encontrar verdaderas piezas de sabiduría.

Como hacer mas amigas

Tus amigas mujeres te van a decir a menudo que liberes todos tus sentimientos. “Decile como te sentís”, “Se un buen chico” y “No te acuestes con ella enseguida”.

Sus consejos te van a asegurar tener mas amigas, pero ninguna que se acueste con vos.

No tienen malas intenciones, pero la verdad es que esos consejos te hacen ver como un boludo. Porque cuando la jugas de Señor Buenito y le abrís todas las puertas y dormís en el sillón, no estas creando un amorío – estas creando una amistad. ¡Y además una amistad aburrida! Tus amigas pueden pensar que te están ayudando pero la realidad es que te están mandando al matadero.

Ni mamá lo entiende

Cuando mamá dice “Solo se vos mismo”, suena muy lindo, ¿no?. Y podemos estar seguros que tu mamá quiere lo mejor para vos, así que tenemos que hacer una pequeña distinción en este consejo. No solo se vos mismo, servite a vos mismo. Eso quiere decir que vayas atrás de la mujer que quieras y que seas directo sobre tus motivos, ¡sin disculparte!

El simple hecho de “ser” no es suficiente; necesitas ser un hombre de acción. Mamá no te puede dar buenos consejos hasta que no suelte esa imagen que tiene de vos de “niño tan buenito”.

Las ex son una mierda

Tenemos que tener cuidado con los “tips” de las ex, ya que estos personajes alternan entre decirte lo que vos querés escuchar para que las dejes de joder, o decirte algo que destruya todas tus chances de poder reemplazarlas. Las ex novias te van a decir cosas como “Cuanto mas buscas, menos encontrás” y “Quizá no deberías salir con nadie por un tiempo”.

Difícilmente esto sirva de consolación a un tipo deprimido y caliente. Y te desafío a que encuentres una ex novia que realmente quiera que después de ella salgas con una mina mucho mas linda que ella. Tus ex no te pueden dar buenos consejos porque su ego se lo impide.

‘Expertas’ femeninas

Una lectura rápida en sitios de Internet y libros de auto-ayuda muestra una tendencia inquietante: Seguir el consejo de las autodenominadas “gurus” o “expertas” termina teniendo el efecto de debilitar tu poder en el juego de las citas. Muchas de estas expertas tiran tips como “Se mas sensible a sus necesidades” y “Se romántico“. Sus consejos parecen estar enfocados en hacer que los hombres cambien para acomodarse a las necesidades de la mujer, al tiempo que los llevan a ignorar sus propias necesidades. Si, claro, no me parece.

Te van a decir que la comunicación es mas importante que la riqueza o la belleza. Pero si te llegas a abrir en una relación y expones todos tus deseos, sueños y temores, no esperes que tu mujer se quede con vos mucho tiempo. Si no sos misterioso, dejas de ser un desafío, y ella va a pasar de vos.

Algunas expertas en citas le dicen a los hombres que llenen cualquier silencio incómodo entre el y su chica con cumplidos. Dale, vamos; cualquier seductor con un mínimo de experiencia sabe que hay que dar cumplidos limitadamente, si es que das alguno. No hay forma de inflarle las cabezas con cumplidos poco sinceros solo porque te quedaste sin cosas que decir. Las mujeres tienen que ganarse los cumplidos.

Otras expertas le aconsejan a los hombres a ser decisivos, porque los hombres indecisos no van a ser capaces de manejar a una esposa y una familia. ¿Es posible elevar mas las expectativas? Mierda, hablame de ponerle presión.

Todas estas expertas dicen que siempre hay que tener planes para una cita, olvidándose que los hombres predecibles apagan a las mujeres más rápido que un soplido a una vela. El secreto es prepararse para la cita (por ejemplo haciendo una reserva en un restaurante), pero aparentar que todo es espontaneo y divertido.

La realidad es que las “expertas” no pueden decirte la posta porque su lealtad no es para con vos, sino con las mujeres a las que estas tratando de conseguir. Al sabotear a los hombres, le hacen la vida mas fácil a las chicas.

La confusión de las mujeres

A veces juntas el coraje para preguntarle a una chica qué es lo que quiere, que es lo que la atrae y que la excita. Sin embargo este enfoque directo nunca te consigue mas que una respuesta menos que directa. Podes llegar a obtener una lista de cualidades, como “bueno, romántico, generoso, amable, escucha mas de lo que habla, que este bien financieramente, que se acuerde de las fechas importantes y ademas que sea culto y sofisticado” – cualidades que estuvieron por completo ausentes en sus últimos cinco novios.

Cuando una mujer habla sobre lo que quiere en un hombre, acordate de que no están del todo conscientes sobre lo que realmente las excita.

Buenos consejos femeninos

Muy pocas mujeres alientan a los hombres a conseguir mujeres usando una combinación de petulancia y humor picante. Los mejores consejos incluyen la no necesidad de gastar mucha plata en una cita, y desarrollar y exudar una seguridad autentica.

El mejor consejo que te puede dar una mujer es el de ser honesto, directo y respetuoso, el de no ser un felpudo y actuar como un cagón. Siempre tenes que ser un poco reservado y no estar completamente entregado.

Si seguís los malos consejos femeninos, vas a terminar siendo un hombre confundido e inseguro. No seas ese tipo. Las mujeres quieren un hombre seguro, desafiante, envuelto en misterio. Desafortunadamente no pueden o no quieren decírtelo. O quizá sea que no quieren enfrentar su propia realidad.

(enlace al original en ingles)

La ley de Briffault – ¡Explicada!

Ante la pregunta de ¿Por qué las mujeres hacen lo que hacen? o más precisamente, ¿Cómo es posible que sean capaces de hacer ciertas cosas después de todo lo que hicimos por ellas? Admito que llevo una vida entera dedicada a buscar las respuestas a esas preguntas, sin éxito… hasta ahora.

Surfeando por la red me encontré con una frase extraordinaria que explica mucho, si no todo, el comportamiento femenino. La encontré por un comentario hecho en un articulo muy interesante de un diario, el articulo, llamado “Brides of the State” (Casadas con el estado) del diario “Inside Cork” publicado el 8 de Julio de 2004. Tené en cuenta que estamos hablando sobre comportamiento, o sea, un hecho observable y no de pensamientos o deseos. Freud solía decir que nadie sabe qué quieren las mujeres. Esa opinión se mantiene vigente hasta donde sé. Como todo los grandes descubrimientos, tales como E=MC2 o F=MA, lo que encontré vendría a ser como la teoría unificada del comportamiento femenino, explicada de una forma muy elegante. Lo que encontré fue la Ley de Briffault.

LEY DE BRIFFAULT:

La hembra, no el macho, determina las condiciones de la familia animal. Cuando la hembra no puede obtener mas beneficios de la asociación con el macho, esta asociación deja de existir.

Hay algunos corolarios que podríamos agregar:

  1.  Los beneficios ya provistos por el macho no aseguran ni la continuidad ni el futuro de la asociación.
  2. Cualquier acuerdo donde el macho provee un beneficio actual a cambio de la promesa de una futura asociación es totalmente inválido y nulo tan pronto como el macho termine de proveer el beneficio (ver corolario 1)
  3. La promesa de un futuro beneficio tiene una influencia limitada en la asociación tanto actual como futura, siendo esta influencia inversamente proporcional al tiempo que falta para que ese beneficio sea dado y directamente proporcional al grado en el que la hembra confía en el macho (muy poco probable, digamos)

Ningún hombre puede entender lo que está sucediendo dentro de la cabeza de cualquier mujer, sea  de la cultura que sea incluyendo las de su propia cultura, no importa cuanto las estudie. No debemos mentirnos a nosotros mismos. Lo mejor que podemos esperar lograr es observar sus comportamientos y aprender a los golpes. Acá es donde la Ley de Briffault se vuelve de vital importancia. Todas las mujeres se asocian con un hombre solo en tanto puedan obtener algún beneficio de esa asociación.

Hay algunos estudios recientes hechos en Inglaterra que apoyan esta proposición. Se encontró que durante un periodo de tiempo entre el comienzo de los 1990 hasta el los inicios de los 2000, el 90% de las mujeres de Inglaterra practicaron la hipergamia,
La Hipergamia se puede entender como “casarse con alguien que esta en mejor situación que la de uno“. La hipótesis del estudio fue; ¿Exhiben o no las mujeres la hipergamia?. Se empieza asumiendo que no, y luego se busca refutarlo. Si las mujeres no son hipergámicas, entonces se puede decir que aproximadamente el 50% de ellas se casarían hacia arriba y el 50% se casarían hacia abajo. Durante el periodo que duró el estudio, el 90% de las mujeres de Inglaterra se casaron con hombres que ganaban mas plata que ellas, o que tenían mayor riqueza. Un 90% es una evidencia bastante clara de que las mujeres demuestran un comportamiento hipergámico. Cabe aclarar que las mujeres del estudio no eran granjeras ni pobres y que el país del estudio no era un país en desarrollo.
Este comportamiento se puede observar en cualquier parte del mundo en cualquier momento de la historia.

Antes de descubrir la Ley de Briffault, había llegado a una conclusión similar, aunque no tan bien explicada. Hace unos años, discutiendo con las mujeres de mi familia sobre mis intenciones de casarme con una chica de barrios bajos, me argumentaban que ella solo quería casarse conmigo para tener una mejor vida. Después de unos segundos de reflexión, les respondí que eso era verdad para todas las mujeres del mundo al casarse con cualquier hombre. Esa respuesta las hizo quedar mudas y sin argumentos, porque, después de todo, ¿Quién de nosotros se casa para tener una peor vida? Todos esperamos que el casamiento nos lleve a una mejora. Con las mujeres es mucho más evidente, ya que no tienen la intención de trabajar duro para mejorar sus situación.

Entonces, de acuerdo con la Ley de Briffault, si una mujer se asocia con vos (asumiendo que sos hombre), solo lo está haciendo porque ve algún beneficio, sea actual o futuro, de esa asociación. Las únicas diferencias son el tiempo de tal asociación, el beneficio esperado y el tiempo que ella acepte esperar para obtener ese beneficio. Es hora de sacarse los anteojitos de colores y ver la realidad como lo que es.

¿Y esto en qué te ayuda? En que si sabes de antemano que ella esta con vos para principalmente para obtener un beneficio, asegurate de que estas dispuesto y de que sos capaz de proveerle ese beneficio, asegurate de que estas dispuesto y que sos capaz de continuar dando ese beneficio y de que el costo de proveerlo vale el beneficio que vos obtenés de la asociación. Tené siempre en mente de que cuando el beneficio que le proveas se termine, también lo hace la relación. No tengas ilusiones. Esto es verdad tanto en Inglaterra, Francia, USA, Argentina, Tailandia y cualquier otra parte del mundo. Así que si te gastas todos tus ahorros en comprarle o refaccionarle una casa a ella o a su madre (a su nombre, claro), no esperes que la asociación continúe. Tenes que aprender a decir que no desde el inicio las veces que sean necesarias, para preservar tu habilidad de poder continuar proveyendo el beneficio. Si gastas todos tus recursos, sólo vas a obtener lo que deberías esperar (ver corolario #1).

Mantené el control sobre tu dinero, sólo vos podes y vas a ser responsable por el, y eso es porque sos vos el que tuvo que ganárselo. “Cualquier hombre que le entrega su sueldo a una mujer es un tonto“. Agregaría que darle a una mujer toda la plata que tenes en el mundo es buscar que te eche y te deje a la primera de cambio.

Querer obtener beneficios mutuos de una relación no es algo malo. Pero los hombres perdemos la consciencia cuando esperamos que los beneficios aportados en el pasado a una mujer nos generen una asociación futura continua (ver corolario #1). La lealtad, el honor, la gratitud y el sentido del deber son valores masculinos que nos gusta proyectar a las mujeres, pero hay muy, muy pocas mujeres que poseen esos valores. No nacemos con esos valores; se nos inculca desde la cuna por la sociedad y la cultura, nuestras familias y definitivamente por las mujeres de nuestra vida (eso incluye a tu mama, si). Las mujeres reciben un adoctrinamiento diferente, así que sus valores son distintos; en general, para una mujer, lo que sea que es mejor para ella y para sus hijos (biológicos) es lo mejor, punto. Así que no esperes que una mujer se sacrifique por vos y te siga agradeciendo cuando ya no podes proveerla a ella y lo que es de ella.
Y no te equivoques, nunca fuiste, ni seras, parte de lo que es de ella. Sus prioridades son primero ella, luego sus hijos (biológicos), luego sus padres, luego sus hermanos, por ultimo el resto de sus parientes.
El imperativo biológico del ser humano siempre fue y será extender la familia biológica. Ahí termina, siempre. Esta es una realidad que sucede en todo el mundo. Superalo.

Los hombres aman a las mujeres, pero yo creo que las mujeres son realmente incapaces de sentir lo que los hombres llaman amor.

Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno que dé su vida por sus amigos.(Juan, 15:13).

¿Cuantas mujeres están dispuestas a morir por sus maridos, amigos, país? Demasiado pocas, si es que hay alguna. Sin embargo eso es lago que si se espera de los hombres (a veces incluso a la fuerza).
¿Cuántos hombres continúan con su matrimonio, manteniendo a su familia y a su esposa, a pesar de que esta le hace la vida imposible? Demasiados.
¿Cuántos hombres elijen a sus esposas por sobre sus padres y hermanos? La mayoría.

Las mujeres no se comportan así.

Pero, ¿Cómo es que las expectativas de un beneficio mutuo en una relación se distorsionan de tal manera en Occidente? En cuanto se dicen los “Si, acepto”.
¿Por que?
Porque vos, el hombre, firma un contrato no con la mujer, sino con el Estado en el que prometes que vas a proveer todo a tu mujer, mientras que la mujer no promete nada (esto cambió en el nuevo Código Civil Argentino donde se eliminaron los géneros, ahora falta eliminar el sesgo de los jueces). Por cierto, acordate que tanto el peso entero de la ley y como la opinión publica van a apoyarla a ella para que te saque todo lo que pueda, incluyendo a tus hijos y la mayoría de tus ganancias futuras, en cuanto ella decida dejarte.
Por lo tanto, una vez que firmás ese contrato no tenes mas nada que ofrecerle. Todo lo que tenes y todo lo que vas a tener, es de ella. ¿Te parece muy duro lo que te digo? Me pareció lo mismo la primera vez que lo escuche, cuando discutía con mi abogado después de mi separación. La mujer lo tiene todo, y además, puede volver nula su parte del contrato en cuanto lo desee, esa parte del contrato donde ella te debe compañía, lealtad, sexo, etc (Acordate que la violación de cónyuge ahora es una realidad, pero no pasarle un peso a ella si no trabaja es un delito). Y no solo puede anular su parte del contrato, sino que encima se queda con todos los beneficios que podes darle y que vayas a poder darle a futuro.
Una vez que te casas, la mujer pierde cualquier razón por la cual seguir asociándose con vos (ver corolario #2).
Esta situación actual del estado del matrimonio (y ahora de los convivientes) resulta totalmente destructiva para la unidad familiar, donde el hombre tiene responsabilidades y la mujer ninguna.

Hablar sobre a la Ley de Briffault es un deber que siento tengo hacia mis lectores, como un servicio publico. Necesitamos sacarnos las anteojeras y ver la realidad. Pensalo, vas a obtener de las mujeres exactamente lo que esperas; siempre que mantengas a la Ley de Briffault (y sus corolarios) en mente.

Tanto los hombres como las mujeres vamos a ser mas felices si los hombres toman el control de su relación y de sus finanzas.