Skip to main content

Convenciones Sociales Operativas

 

La ‘comunidad’ está bastante familiarizada con el típico conjunto de problemas por los que nos consultan…

  • “¿Debería salir con mujeres mas grandes/jóvenes con/sin hijos?”
  • “¿Y mujeres con plata/carrera?”
  • etc

Son preguntas tan comunes que terminamos creando una respuesta estandarizada que repetimos cada vez que nos hacen nuevamente este tipo de consultas. Soy consciente de que también hago esto y termino respondiendo el típico “girá mas platos” o “Déjala ya”. Y si bien estas respuestas son novedosas para aquellos que las escuchan por primera vez (y con suerte sirven para quitarle la venda de los ojos), me doy cuenta de no estar viendo las razones por las cual hay ciertos problemas recurrentes para los Beta y los novatos en Seducción. Para la mayoría, la teoría de los platos cubre una multitud de pecados beta, pero me preocupa entender el por qué estas preguntas surjen tan a menudo y cuál es la raíz que las genera. Es por esto que intenté ‘destilar’ desde los síntomas (o sea, los problemas más comúnmente relacionados) hasta la motivación detrás de ellos (la enfermedad, no los síntomas). Esto me llevó a crear una nueva teoría del Plan “Convenciones Sociales”.

Este blog está lleno de entradas del tema, pero creo que nunca exploré la idea en profundidad. En esencia todos los síntomas de estas convenciones se manifiestan en los típicos problemas que los hombres tienen tan a menudo, pero la enfermedad es el propósito latente de estas convenciones. Por cada tipo que pregunta si es una buena idea salir seriamente con una madre soltera, o una mujer mayor (hablamos de una mujer post-pared), hay una madre soltera o mujer mayor perpetuando esa convención con el objetivo de asegurar su capacidad de encontrar un hombre capaz de proveerla. No voy a desviarme por el lado del aspecto biopsicológico del tema de por qué esta búsqueda de seguridad es un motivador tan importante para las mujeres (y los hombres en algunos casos), en cambio me voy a enfocar en ciertas convenciones, la forma en la que operan, y su función operativa latente.

Verguenza

Esta es quiza la convención social más facil  de todas, y la más reconocida. No solo eso, sino que es la mas facil de emplear y la más aceptada – no solo por mujeres de todas las edades y descripciones, sino por la misma cultura popular y los medios.

  • Los hombres deberían salir con mujeres de su misma edad.Los hombres no deberían ser superficiales y considerar a las madres solteras como parejas viables para una relación seria.

  • Los hombres tienen un ‘ego frágil’ y necesitan afirmación constante y un respeto casi infantil.Los hombres se sienten amenazados por las mujeres ‘exitosas’.

Ademas de ser mitos populares, todos estos son manipulaciones sutiles (y no tan sutiles) de la vergüenza. Cada frase es una convención social que pone al hombre en la posición de tener que estar a la altura de un estándar idealizado que al mismo tiempo eleva el estándar para las mujeres, logrando así ponerla en una mejor posición en la selección sexual y en algunos casos, nivelando el terreno de juego en cuanto a la dinámica de la competencia femenina (hace que madres solteras, mujeres profesionales y/o mayores sean sexualmente tan valiosas como las mujeres más jóvenes que los hombres prefieren biológicamente)

El efecto ‘Superficial’ – El muy útil mito de la superficialidad

Separo este tema de la metodología de la verguenza ya que para mi es la raiz de la operatoria de este. En todos los ejemplos (o síntomas) anteriores, todo el peso y expectativa que se le pone al hombre viene atado de la amenaza de ser percibido como ‘Frívolo’ o superficial. En otras palabras, el solo hecho de preguntarse si un hombre debería salir o no seriamente con una madre soltera viene con la amenaza velada de permitir a las mujeres (madres o no) juzgar al hombre con ser ‘superficial’. Este efecto ‘Frívolo’ es tan generalizado en la mayoría de los betas que para muchos de los que ayudé, tanto jovenes como mayores, lo tienen incorporado como un mecanismo automático de defensa. Incluso en condiciones de total anonimidad, el Efecto Superficial se vuelve una parte de la propia personalidad al punto que se evita de forma inconsciente hasta la más mínima posibilidad de ser percibido como ‘superficial’. Este es uno de los principales obstáculos en transicionar de ser un beta felpudo hacia la masculinidad positiva. Todos los beta se ríen inicialmente de las técnicas de Seducción (A&A, Negs, Peacocking, etc) porque todas ellas llevan el potencia de ser percibidos como ‘superficial’. La realidad es que individualmente somos tan superficiales como nuestra percepción de nosotros mismos nos permita, pero el Efecto Superficial es una convención útil en tanto mantenga a los hombres dudando de su propio valor cuando lo intercambien por la intimidad con las mujeres.

Si vos pensas que vales menos, las mujeres de menos valor pueden acceder a vos, porque vos pensas que valen tanto como vos, por lo tanto eleva el valor de esas mujeres hasta tu valor real, que es mas alto que el que vos percibís.

Seguro de Posición de Selección

  • Las mujeres ‘pueden’ entender a los hombres, pero las mujeres siempre deben ser un misterio para los hombres.
  • Tener ‘suerte’ con una mujer cuando nos referimos al sexo.

Las metodologías que se utilizan para asegurarse la posición de selección giran en torno a fomentar la mentalidad de escasez en los hombres. Si el valor puede ser inflado, el valor puede ser aumentado, y esto conlleva el poder de controlar el relato. Esta convención va de la mano de la ‘Mística Femenina’ o la mitología de la Intuición Femenina. En tanto las mujeres puedan mantenerse como ‘inentendibles’, habrá menos motivación para intentar entenderlas. De hecho esta convención desalienta activamente cualquier intento de entender lo femenino al punto de que los hombres lo terminaron adoptando y terminaron repitiéndolo como loros sin tener consciencia de ello. Esta es la mismísima razón por la cual los mismos hombres ridiculizan a aquellos hombres que intentan comprender a las mujeres cuando buscan cosas como ‘cómo conseguir chicas’, o cuando se anotan en seminarios de Seducción, etc. Lo mismo sucede con los hombres que dicen ‘conocer’ cómo funcionan las mujeres. Es la paradoja perfecta – intentar entender a la mujer O decir que se la entiende no solo resulta en cargadas, sino que coloca al hombre dentro del Efecto Superficial al mismo tiempo.

Clausulas de Escape Social – La prerrogativa femenina

  • La mujer siempre tiene la prerrogativa de cambiar su parecer. El hombre debe ser resuelto e inmutable.
  • Rechazos proactivos o reactivos del tipo pseudo-amistosos, el rechazo de “Pero seamos amigos“, “Tengo novio” o “No estoy buscando una relacion”.
  • La mujer como víctima por defecto

Las clausulas de escape convencionales siempre le ofrecen una salida a la mujer y la absuelve, o reduce dramáticamente su responsabilidad personal en la forma de refuerzos sociales. Una stripper puede quejarse de ser objetificada y degradada por los hombres, pero estar totalmente exenta de culpa por las decisiones que toma solo por la virtud de las condiciones sociales, que, de nuevo, se perciben como resultado de una sociedad controlada por los hombres. El Prerogativo Femenino se acepta como la norma social desde por lo menos los inicios del Renacimiento y la aparición del cortejo. Al igual que la convención “Seguro de Posición”, esta sirve para asegurar que la ‘mujer misteriosa’ vea validada su arbitrariedad utilizando una plausibilidad en sus acciones que se ven socialmente reforzadas. El completo opuesto de esta convención se aplica a los hombres, que deben ser decididos y resueltos, pero al mismo tiempo tiene que aceptar que la mujer “tiene derecho a cambiar de parecer”. Esto y el hecho de que se utiliza la posibilidad de intimar con la mujer como una zanahoria es lo que causa que sea totalmente aceptable socialmente que un hombre espere horas a que una mujer se prepare o llegue a una cita, y que al mismo tiempo sea mortal e imperdonable que un hombre llegue 5-10 minutos tarde. El debe ser puntual, ella tiene indulgencia.

No creo que sea necesario que entre en mucho detalle en cuando a la clausula social del “Pero podemos ser amigos“, ya que hablamos de eso hasta el cansancio, y quizá vuelva a ahondar en ella en otra ocasión, pero si voy a agregar que ésta clausula es quizá la convención social más útil jamas concebida por las mujeres. Este tipo de rechazos le asegura a la mujer poder rechazar a un hombre y aun así mantener su nivel de atenciones de él hacia ella previos al rechazo. Además pone toda la responsabilidad del rechazo encima del hombre ya que si él llega a rechazar la ‘oferta de amistad’, queda como culpable y manipulador (‘era falsa tu pretensión de amistad’). Por supuesto que esta táctica puede fallar y lograr que el típico beta frustrado acepte esta oferta de amistad con la equivocada esperanza de tener que ‘probarse’ merecedor de su intimidad, transformándose así en el ‘novio muleta’ perfecto, es decir, llenándola de atención y lealtad sin expectativa de que ella responda con su intimidad. El PPSA también le sirve como una forma de preservar su ego, ya que al haber ofrecido esa falsa pretensión de amistad, puede dormir tranquila de noche sabiendo nadie pensará mal de ella. Después de todo, ella ofreció ser amigos, ¿no?. Así termina evitando cualquier sentimiento de culpabilidad o responsabilidad alguna por los sentimientos de él.

Competencia sexual en forma de sabotaje

Ejemplos:

“Es una trola/puta, es un boludo/gay” y todas las sub-comunicaciones de ésta terminología

Comentarios sarcásticos, rumores, chismes, metodologías de comunicación femeninas.

Esta convención destruye reputaciones y es fácil de encontrar en este terreno de juego. Está dentro de los más aceptados socialmente y más alardeados, ya que le sirve a la mujer como forma de obtener atención hacia ella. Cuando la mujer utiliza rumores y chismes, le sale de forma natural ya que es una forma emocional de comunicación (los hombres son menos propensos a chismear), pero el propósito de esto es el de descalificar a una potencial competidora sexual. En términos de rumores entre mujeres, satisface la necesidad de atención natural de las mujeres, pero cuando se involucra a un hombre es cuando se vuelve en una herramienta de descalificación. Al decir que otra mujer es una ‘trola’, el mensaje escondido es el de “ella duerme con muchos hombres y por lo tanto no es elegible como candidata a merecer la capacidad de aprovisionamiento a largo plazo del hombre, ya que es obviamente incapaz de mantenerse leal a un solo hombre”. Así, esto se convierte en el arma definitiva para influenciar la selección sexual del hombre (para el largo plazo).

Quiero agregar que este sabotaje no se limita solo a las mujeres. ¿Qué es lo primero que la mayoría del os hombres atinan a decir sobre otro hombre, que no conocen pero que es extremadamente atractivo? “Probablemente sea gay”. Los hombres aprendieron esta convención de las mujeres, también descalifican sexualmente a la competencia de la forma mas completa posible; “puede que este tipo sea tan atractivo como un modelo de revistas, pero nunca tendría sexo con una mujer y por lo tanto queda descalificado para competir por tu intimidad”.

Redefiniciones de los roles de género

Ejemplos:

“La masculinidad es ridícula y/o negativa y tiene el potencial de ser extremadamente violenta”

“Los hombres deberían encontrar su lado femenino” – Identificación como falsa atracción

Aunque tengo varias convenciones más en mente, voy a terminar esta entrada con ésta, la convención mas obvia y discutida de todas. Hay miles de artículos dedicados a esta convención, así que voy a intentar evitar lo ya escrito. En su lugar, quiero que veas el propósito latente detrás de la popularidad y de la aceptación que tiene en la cultura popular ésta, la convención que más daño causa. La función detrás de esta convención podría ser la androgenia (falta de sexo) como un estado idealizado, o una lucha de poder para redefinir los atributos masculinos y femeninos, o incluso para asegurarse que las mujeres sean las principales selectoras en el apareamiento. Todas esas cuestiones pueden ser argumentadas y son válidas, especialmente si consideramos cuán propensos somos los hombres en aceptar y perpetuar a esta convención, pero creo que hay un propósito más profundo, que la función latente y real de ésta es el proceso de selección sexual.

Es el hombre que se mantiene en contacto con su lado masculino, el tipo que a pesar de todo lo que la cultura pop ridiculiza y denigra a su género y los mismos aspectos que lo vuelven una fuerza necesaria y positiva de la sociedad humana, esos hombres son los que van a soportar y resistir firmemente las influencias que quieren convertirlo en algo que nunca debió ser; es el tipo con esa seguridad en si mismo que las mujeres encuentran irresistibles. El encarna la atracción sexual masculina que las mujeres estuvieron buscando y que no pueden explicar. Es la prueba de mierda mas grande en cuanto a selección sexual – descubrir o aprender que ser positivamente masculino y mantenerse así en un mundo que se la pasa atacando e insultando a tu género, que le dice que está envenenado por su propia testosterona al mismo tiempo que confirma esos mismos atributos masculinos como positivos para la mujer. Es el tipo que entiende que son las diferencias entre los sexos y no las similaridades andróginas, las que nos hacen fuertes. Es el Hombre que puede ver que los sexos se supone que sean complementarios, no adversarios, el que pasa esta prueba de mierda. La redefinición del sexo, como convención social, sirve como un mecanismo de filtrado de Alfas.

(enlace al original en ingles)

Apreciación

Estoy en un matrimonio fantástico ya hace mas de 15 años, pero no voy a endulzar el hecho de que el matrimonio requiere sacrificios vitales para los hombres y que ninguna mujer puede entender o apreciar por completo. No estoy en contra del matrimonio, sino en contra del matrimonio desinformado, optimista, como-no-lo-viste-venir, impulsado por la uniquitis, inducido por la vergüenza, destinado a la bancarrota, marcando a tus hijos de por vida. Estoy en contra de ese matrimonio.

A las mujeres les encanta cuando te da por sentado. Se que suena raro, pero es cuando no te esta adulando constantemente y ya estas en tu décimo año de matrimonio y ya es parte de la conversación normal. “Ok, te amo, chau” es el cierre de todas las llamadas. No estas pensando en eso, porque no necesitas. Si te estas preguntando “¿Cómo saber cuándo me ama?”. No estas en un matrimonio saludable. Solo cuando se elimina esa familiaridad y confort cotidiano, es cuando ella puede apreciarte. Una vez que el amor se vuelve ordinario, la mujer rara vez lo expresa abiertamente – de hecho se espera que vos seas el que lo exprese – así que tenes que buscarlo de forma oculta.

Toda esa pelotudez de flores que lees en las tarjetas o ves en el Día de los enamorados o en tu aniversario fue escrito por alguien mas. Y si bien es lindo tener esos gestos ocasionales de apreciación, es mas importante ver el bosque detrás de los arboles. Los actos individuales de afecto no suman tanto como lo que ambos hacen en el día a día. Lo importante es la relación que tienen después de compartir tu desayuno numero 300 un sábado a la mañana mientras los chicos pelean por el control de la TV y ustedes hablan sobre qué facturas pagar primero y si el pasto hay que cortarlo esta semana o no, eso define el amor y el matrimonio. Si precisamente el tipo de cosas que nunca pensarías cuando la estas poniendo en su lugar o considerando subirla en tu categoría de plato.

De esto se trata el matrimonio; no es necesariamente aburrido (aunque a menudo lo es), sino ordinario. Es normal, común, o al menos se convierte en eso. Pensá en cuanta gente en el mundo vivió, se casó y murió haciendo exactamente lo mismo que vos. Esa es la verdadera prueba del matrimonio que nadie que no la haya experimentado antes puede encontrarle un verdadero sentido. La idea “feliz” es que tenes que “mantenerlo fresco” al matrimonio, pero incluso después de una noche de frescura, cuando la lencería ya está en el cesto de la ropa y vas a buscar a los chicos a la casa de la abuela la mañana siguiente, volvés al matrimonio rutinario que siempre tuviste. Esta es la mierda que nadie te cuenta cuando te venden el objetivo del matrimonio – el sentimiento de “¿Y ahora qué?” que viene inmediatamente después de que encontraste a LA INDICADA que estabas buscando, o el de “hice lo correcto” al casarte con ella porque de repente redescubrió la religión DESPUÉS de una maratón sexual de tres meses que termino en un embarazo (y no, no es lo que me sucedió a mi).

Apreciación

Creo que la mayor mentira que los hombres se dicen a si mismos es la de que eventualmente la mujer va a terminar apreciando los sacrificios que hace. Aprendetelo ahora mismo, nunca lo va a hacer. No lo hace porque las mujeres no tienen la habilidad de darse cuenta, y mucho menos de apreciar los sacrificios que hace el hombre para facilitar su realidad. Incluso la mujer mas iluminada, y apreciativa que conozcas opera en una realidad femino-centrica. Que los hombres hagan sacrificios personales por honor, respeto y amor son algo habitual. Se supone que haga esas cosas. ¿Sacrificaste tus ambiciones y potencial a cambio de darle una mejor vida a ella? Se suponía que hagas eso. ¿Resististe la tentación y no te acostaste con esa secretaria sexy que estaba lista para un polvo? Se supone que lo hagas. Tus responsabilidades para mantener el matrimonio, el hogar, la familia, etc, son cosa habitual – son lo esperado. Solo se los aprecia cuando están ausentes.

Esta es la totalidad de la realidad femino-centrica. Los hombres solo existen para facilitar la realidad femenina, y cualquier hombre que disputa esto (o que se anime a analizar sus aspectos) no es por lo tanto un “hombre”. Incluso el rebelde mas egoísta entre los hombres solo se define como rebelde porque no obedece las practicas comunes de los “hombres” en una realidad definida por la mujer. Irónicamente es justamente este rebelde quien es apreciado por el femenino por encima de aquellos hombres que si cumplirían con esa realidad (o incluso que la promueven).

El concepto de apreciación encaja muy bien en un montón de otros aspectos de las relaciones entre los géneros.

Por ejemplo en este hilo de conversación de El Hombre Maduro; asumí por un momento que un hombre de 40 años que tiene la posibilidad de salir con mujeres mas jóvenes “hace lo correcto” y busca relacionarse con una mujer de su propia edad. ¿Sería apreciado por haberle dado una nueva chance a una mujer mayor? ¿O se lo vería como que esta haciendo lo que se esperaba de él?

¿Sería apreciado el hombre que se casa con una madre soltera y la ayuda a criar el hijo de otro hombre? ¿Tendría aunque sea alguna influencia en la estimación que hace la mujer de su carácter, o simplemente estaría el hombre haciendo lo que se esperaba de el? Esta cuestión de la apreciación es el verdadero dilema del Caballero Blanco.

Las relaciones no son un trabajo

La familiaridad alimenta de hecho el menosprecio… y la mediocridad, y la rutina, la banalidad, la ordinariez… y es por eso por lo cual tantos matrimonios terminan en el tacho. Tanto hombres como mujeres se dejan estar.

El meme de “Las relaciones son un trabajo” es una Convención Social. ¿Cuántas veces escuchas a los hombres decir esas palabras? Esto termino filtrándose en la consciencia popular incluso entre los hombres. Para los hombres en una relación que adhieren a esto, especulo también que muchos de ellos están en una relación donde ELLOS son los que “hacen el trabajo” para la mujer quien a cambio los puntúa, por así decirlo. Y de los hombres solteros que adhieren a esta mitología, cada uno de ellos tuvo que ser condicionado por las mujeres para creer que este es el caso cuando se está en una relación. Las raíces de todo surgen de la creencia equivocada de que tanto las acciones de los hombres como sus sacrificios pueden ser apreciados en algún momento por las mujeres.

¿Cuál sería el mejor método para lograr que un hombre cumpla con la idealización que tiene una mujer sobre cómo debería ser su pareja perfecta (sin tomar en cuanta cuan retorcida y complicada sea esa definición)? Las mujeres creen en “arreglar”. “Sería perfecto si solo _____”, también dicen cosas como “estoy trabajándolo”. El problema es que cuando el condicionamiento pasa de “estoy trabajándolo” a “estamos trabajando en nuestra relación” es porque el hombre internalizó el relato de ella como propio. Es acá de donde deriva la mitología de “Relaciones como trabajo”. ¿Cuán a menudo es la mujer la que tiene que ‘trabajar’ para la relación?. Y si es ella, la terminología de la relación y las asociaciones cambian. ‘Trabajo’ implica que un hombre esta ajustando mejor su identidad a la de la relación ideal de ella, para encajar mejor en la realidad femino-centrica. Y ¿Que mejor forma de lograr esto que condicionándolo psicológicamente para que el quiera personificar el ideal de ella, incluso antes de haber siquiera conocido una mujer o haber estado en una relación?

(enlace al original en ingles)

El 70% de los chicos de hoy los cría una madre soltera

Navegando hace unos días por Internet, me tropecé con este artículo/mapa llamado World Family Maps de la ONG Child Trends. Una de las cosas que más me sorprendió fue ver que, exceptuando en Argentina (que desde 2007 tuvo su Instituto de Estadísticas intervenido y creando estadísticas falsas), el resto de de los paises de Sudamérica están siendo criados por madres solteras.

¿Por qué digo esto? Porque el 70% de los chicos de Sudamérica los cría una madre soltera.

parto_madre_soltera

 

En esta tabla están los números de la imagen:

País Porcentaje de nacimientos
donde la madre era soltera
Argentina 13%
Bolivia 55%
Brasil 66%
Chile 69%
Colombia 84%
Costa Rica 67%
Nicaragua 72%
Paraguay 70%
Perú 76%

Son números increíbles, y muchísimo mas sabiendo las consecuencias.

 

Programas de apareamiento

Hay varios métodos y estratagemas sociales que las mujeres usaron por siglos para permitirse elegir a los mejores genes masculinos al mismo tiempo que se aseguraban la mejor seguridad y provisión masculina que podían atraer. El Hombre ideal debería suplir ambas necesidades, pero raramente el mismo hombre contiene ambas facetas (especialmente por estos días) así que en el interés de hacer realidad su imperativo biológico, y acuciadas por el deseo innato de seguridad, el femenino como un todo desarrolló convenciones y metodologías sociales (las cuales cambian según lo necesite tanto su entorno como su condición personal) para lograrlo. Los hombres no se enfrentan solo al imperativo genético femenino, sino también a siglos de convenciones sociales establecidas y adaptadas de un tiempo antes de que los hombres pudieran siquiera definirse como especie.

La selección de una pareja es una función psico-biológica que quedó integrado en nuestros genes tras varios milenios de evolución. Este proceso se encuentra tan internalizado y socializado que nuestras psiques colectivas raramente reconocen de que nos vemos sujetos a estos motivadores incluso cuando repetimos continuamente los mismos comportamientos que causan (tales como tener un segundo hijo, esta vez con el Chico Malo Alfa). Es por eso que decir que no estamos sujetos a tales condiciones, las cuales percibimos poco y nada de forma consciente es un poco ingenuo.

Solo se requiere un poco de lógica deductiva para deducir que para que una especie sobreviva, tiene que darle a su descendencia las mejores condiciones posibles para asegurar su supervivencia -eso, o reproducirte en tal cantidad que también asegure tu supervivencia. La aplicación obvia de tal situación es cuando las mujeres comparten la inversión parental que requiere un hijo, con la mejor pareja que sus propia genética le permite atraer y que puede proveerle seguridad a largo plazo tanto a ella como a su descendencia. Es así cómo las mujeres terminan siendo biológica, psicológica y sociológicamente las guardianas de su propia reproducción, mientras que la metodología reproductiva de los hombres es la de esparcir lo mas que puedan su material genético, tanto como le sea humanamente posible, a la mayor cantidad de mujeres posibles que tenga a su disposición. Por supuesto el también tiene su propio criterio para la selección de parejas y para poder determinar cómo reproducir los mejores genes (pe: tiene que estar buena), pero este criterio es ciertamente menos discriminador que el de las mujeres (pe: no hay feas después de las 5am)
Esto se ve evidenciado en nuestra propia biología hormonal; los hombres tienen entre 12 y 17 veces mas cantidad de testosterona (la principal hormona que causa la excitación sexual), mientras que las mujeres producen substancialmente mayor cantidad de estrógeno (fundamental en la cautela sexual) y oxitocina (genera sentimientos de seguridad y crianza) que los hombres.

Dicho eso, ambas metodologías se enfrentan en la práctica. Para que una mujer pueda asegurar la supervivencia de sus hijos, es necesario que un hombre abandone su método de reproducción a favor del de ella. Esto crea una contradicción en el imperativo de él al querer formar pareja con una mujer que pueda satisfacer su propia metodología. Un hombre debe sacrificar su propio programa de apareamiento para satisfacer el de la mujer con la que forma pareja. Por lo tanto, con tanto potencial genético en riesgo de su parte, no sólo quiere el hombre asegurarse de que ella es la mejor candidata posible para reproducirse (ahora y a futuro), sino también de que su descendencia se va a ver beneficiada por la inversión de ambos padres en su crecimiento.

Nota: Un resultado interesante de esta dinámica psico-biológica, es la habilidad de los hombres en identificar a sus propios hijos en una muchedumbre de otros chicos con mayor precisión y rapidez incluso que las propias madres. Hay varios estudios que demuestran que los hombres pueden identificar con mayor rapidez y exactitud a sus propios hijos en una sala llena de niños vestidos con el mismo uniforme que las propias madres de los chicos.

Estos son los fundamentos de la selección y reproducción sexual humana. Hay muchas otras complejidades, tanto sociales, emocionales como psicológicas, asociadas a estos fundamentos, pero estas son las motivaciones y consideraciones básicas que influencian de forma subconsciente a la selección sexual.

Convenciones sociales
Para contrarrestar esta dinámica subconsciente para su propia ventaja genética, las mujeres inician convenciones sociales y planes psicológicos para poder facilitar sus propias metodologías de reproducción. Es por esto que las mujeres siempre tuvieron esa “prerrogativa de cambiar de parecer” y el por que hasta el comportamiento social mas inconstante se convierte en algo excusable socialmente, mientras que el comportamiento de los hombres se ve atado a estándares mas altos de responsabilidad para “hacer lo correcto” que invariablemente es lo correcto para ventaja del plan reproductivo de la mujer. Por eso, los hombres que son “chamulleros”, o los padres que abandonan a sus mujeres con hijos  para seguir su impulso innato de reproducción son villanos, mientras que los padres que se sacrifican financiera y emocionalmente, que ceden el control de su vida a sus mujeres, a menudo para beneficio de chicos de los cuales no son padres biológicos, son considerados héroes por la sociedad, por ajustarse al imperativo genético de las mujeres.

Esta es también la raíz de la motivación de ciertos comportamientos sociales femeninos, tales como los rechazos del estilo “seamos amigos”, la tendencia de las mujeres a victimizarse (ya que aprendieron que esto engendra un plan reproductivo en los hombres como ‘salvador’ – conocido también como Capitán salvaputas), e incluso el matrimonio.

Buen Papá vs. Buenos Genes
Las dos mayores dificultades que deben superar las mujeres según su propia metodología reproductiva, son que su pico máximo de viabilidad sexual dura muy poco (generalmente durante sus 20) y el hecho de que las cualidades que hacen a una buena pajera a largo plazo (El Buen Papá) y las cualidades que hacen un buen material genético para reproducirse (Buenos Genes) se manifiestan muy raramente en el mismo hombre. El potencial de seguridad y aprovisionamiento es una motivación fantástica para aparearse con un Buen Papá, pero esas mismas características lo ponen en desventaja cuando se lo compara con un hombre que de ilustra la atracción física y genética y quien con sus cualidades de toma de riesgos inculcaría a sus hijos con una mejor capacidad de adaptarse al medio ambiente (pe. más fuerte, más rápido, más atractivo a los demás, asegurándole el pasaje de su propio material genético a las futuras generaciones). Esto es conocido como la “Paradoja del Forro vs el Tipo Bueno” (Jerk vs Nice Guy paradox) descrita a escala evolucionaria.
Tanto hombres como mujeres, de forma innata (aunque subconsciente) entienden ésta dinámica, así que para que la mujer pueda tener lo mejor que el Buen Papá tiene para ofrecerle al tiempo que toma ventaja de lo que el hombre con Buenos Genes tiene, debe inventar y modificar constantemente las convenciones sociales para mantener esa ventaja biológica a su favor.

Programas de Apareamiento
Es por eso que esta paradoja requiere que las mujeres (y los hombres, por definición) suscriban a los programas de apareamiento tanto de corto como de largo plazo.
Los programas de corto plazo facilitan aparearse con el hombre de Buenos Genes, mientras que los programas a largo plazo se reservan para el hombre que es Buen Papá. Esta convención y los programas psico-sociales que lo acompañan son precisamente la razón por la cual una mujer se casa con el Chico Bueno, estable, leal, (preferentemente) doctor y aún así termina cogiendo con el chico del delivery, o aquel surfista o barman que conoció de vacaciones. En nuestro pasado genético, un hombre con Buenos Genes implicaba un hombre con la habilidad de ser un buen proveedor (por la caza), pero las convenciones modernas terminaron distorsionando esto, es por eso que las mujeres tuvieron que desarrollar nuevos planes tanto sociales como mentales.

Infidelidad
Para esta dinámica y por la practicalidad de disfrutar de lo mejor de ambos mundos genéticos, las mujeres ven el ser ‘infiel’ como una necesidad. Esta infidelidad puede ser tanto proactiva como reactiva.

Infidelidad Reactiva: En el modelo reactivo, una mujer que ya está en pareja con un hombre a largo plazo, entabla relaciones sexuales extra-maritales o extra-relación con parejas a corto plazo (pe: la típica mujer o novia infiel). No quiere decir que esta oportunidad al corto plazo no pueda terminar desarrollándose en una segunda relación a largo plazo, pero el acto de la infidelidad en si mismo es un método de asegurarse una mejora del material genético que el que su hombre proveedor ya asegurado puede proveer.

Infidelidad Proactiva: Es el dilema de la madre soltera. Este tipo de ‘infidelidad’ depende de que primero la mujer se reproduzca con un hombre con Buenos Genes, tenga sus hijos y luego lo abandone, o haga que la deje (de nuevo, a través de convenciones sociales inventadas), para poder así encontrar a un hombre Buen Papá para que la provea tanto a ella como a los hijos que tuvo con su pareja de Buenos Genes, y así asegurar su seguridad y crecimiento.

Quiero volver a remarcar, que la (mayoría) de las mujeres no tienen un plan maestro definido de forma consiente para interpretar este ciclo y atrapar a los hombres de forma deliberada. En cambio, las motivaciones que causan este comportamiento así como la racionalización social que se inventan para justificarlo son un proceso inconsciente. En general, las mujeres no están al tanto de esta dinámica, pero sin embargo se ven influenciadas por ella. Para que la hembra de cualquier especie facilite una metodología de reproducción con la mejor pareja genética, tiene que poder atraer y al mismo tiempo asegurar su propia supervivencia y la de sus descendientes con la pareja que mejor la pueda proveer; sería el equivalente al gordo de navidad evolutivo.

El Cornudo
En cierto nivel de consciencia, los hombres sienten de forma innata que hay algo mal con esta situación, aunque no puedan decir exactamente por qué sienten eso, o aunque lo malinterpreten en la confusión que les genera las justificaciones femeninas del hecho. Se terminan frustrando por las presiones sociales de ‘hacer lo correcto’ o los avergüenzan hasta que se comprometen en un martirio de responsabilidad fingida hacia estas convenciones. Sin embargo, algunos lo ven lo suficientemente claro como para evitar a las madres solteras, ya sea por experiencias pasadas o por observar a otros hombres cornudos cargando con la responsabilidad de criar y proveer -sin importar cuan involucrado esté – al éxito reproductivo de otro hombre con su ahora mujer.

Los hombres suelen caer en el rol del cornudo proactivo o reactivo. Nunca va a disfrutar del mismo nivel de beneficios que tienen los hombres elegidos para los planes de Corto Plazo por su pareja, tanto en el deseo sexual o en la inmediatez de él, mientras que al mismo tiempo debe soportar las presiones sociales de proveer a la prole de este padre con Buenos Genes. Se podría argumentar que el tiene la posibilidad de contribuir de manera mínima al bienestar de estos chicos, pero de alguna forma, ya sea emocional, física, financiera o educativa, va a contribuir algún esfuerzo a la descendencia genética de otro hombre a cambio de una intimidad/sexualidad limitada por parte de la madre. En cierta forma, (incluso si solo es por su presencia) está contribuyendo su tiempo y esfuerzo cuando podría estar invirtiéndolos en encontrar una pareja sexual con las que perseguir su propio imperativo genético usando sus propios planes.

De mas está decir que hay un sobrante de hombres con la suficiente necesidad sexual como para ‘ver más allá’ de las desventajas a largo plazo, no solo premiando, sino también reforzando las malas decisiones de la madre soltera (malas desde el punto de vista el propio interés del hombre) a favor de la selección y planes reproductivos de ella, todo a cambio de una gratificación sexual al corto plazo.
Es más, al reforzar este comportamiento también se refuerza las convenciones sociales tanto para los hombres como las mujeres. Es muy importante tener en mente que en esta época, las mujeres son las únicas responsables por los hombres con los que eligen reproducirse (exceptuando las violaciones, por supuesto), teniendo en cuenta que ellas pueden tomar la pastilla anticonceptiva. Los hombres también tienen responsabilidades por sus acciones sin duda, pero la decisión final siempre es de la mujer y su juicio es el que decide tanto su destino como el de sus hijos.

(Enlace al original en Ingles)

Ella es la víctima

Según un artículo reciente del diario Daily Mail, La mitad de las mujeres retrasan la formación de una familia porque no quieren perder su liberta. Lo que mas sorprende del artículo son los comentarios, especialmente este, escrito por alguien apodado “belbac”:

Me asustaba pensar que nunca iba a conocer a mi Príncipe Azul ni tener hijos, así que como una tonta me casé con alguien que no amaba y con quien terminé siendo infeliz… ¿a cambio? mis dos hijos que son hermosos y los amo por completo. ¿Volvería a hacer lo mismo? Si, porque no me perdería mis dos hijos por nada del mundo. Quizá la donación de esperma podría o habría sido una opción, pero en aquel entonces no era algo que estuviera al alcance de todos… y pienso que, a pesar de como me siento respecto a mi ex marido, que mis hijos salieron beneficiados por tener dos padres durante su crecimiento. Solo me hubiera gustado tener no solo mis hijos sino también mi matrimonio “por siempre feliz” con su Padre… eso hubiera sido tan lindo.

El comentarista “JJ” ofrece su propia explicación del problema. Son los alfas que se están enfocando en mujeres mas jóvenes, atractivas y fértiles, y eso es lo que previene que las mujeres mas grandes que priorizaron su carrera puedan ser madres:

Los hombres como mi compañero de trabajo, en sus treinta y atractivos no ayudan con su actitud de no salir con mujeres de mas de treinta porque ellas quieren tener bebés. No quiere que lo “aten”. Me molesta bastante que se le eche la culpa a las mujeres por no tener bebés durante el tiempo médicamente aconsejado. Los hombres también tienen la culpa.

Creo que lo que “JJ” intenta decir es “hacete hombre y casate con esas trolas”.

La comentarista “Big Mama Mia” nos explica que el problema es que las mujeres tienen miedo de ser manipuladas por el sistema tal y como lo fue “belbac”:

Quizá es el miedo de quedar criando sola al bebé. Hay tantas mujeres que son madres solteras. Eso solo es suficiente para no querer tener hijos. No es tan malo si tenes buenas personas en tu entorno y mucha plata.

A ese comentario, “Completely Average” respondió:

En Inglaterra, las mujeres inician el 70% de los divorcios. Eso quiere decir que el 70% de las madres solteras, tomaron la decisión de serlo. ——- Si tenes miedo de quedarte sola hay una solución muy simple, deja de abandonar a tu hombre.

“Tifa Lockheart” tomó el tema, explicando que no hay tal cosa como un divorcio frívolo.

Podrías preguntarte por que el 70% de las mujeres inician los divorcios. ¿Seguramente ese por qué seria mas descriptivo de las estadísticas sobre la ruptura de los matrimonios? ¿O quizá estas sugiriendo que tanto hombres como mujeres deberían quedarse con un compañero adultero, abusivo o alcohólico? La cantidad de personas que inician divorcios no nos dice nada más que que había una razón para hacerlo, no dice por que y por lo tanto no es de importancia. A menos que digas que el 70% de las mujeres de alguna manera se divorcian por diversión.

El sistema esta diseñado para ser manipulado de la forma en que “belbac” lo describe. Y desafío a cualquiera que no esté de acuerdo a que me indique qué leyes previenen que una mujer se case con un hombre que no ama, lo use para obtener una posición social y estatus, tener hijos, mantenerlos y luego lo eche de la casa mientras se queda con una gran porción de sus ingresos y posesiones.

No hay nada que prevenga esto. Esta es la manera en la que se diseño el sistema. Si, hay una negación total de esto, y tal y como “belbac” en el artículo, las mujeres que estafan de esta manera, a menudo se ven a ellas mismas como la víctima.

(Enlace original en Ingles)