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El valor del tiempo

“Esto es lo que mereces. Podrías ser bueno hoy. Pero elegiste serlo mañana.”

Marcus Aurelius

Contenido

  1. La filosofía del tiempo
  2. Evitar el drama
  3. Crea una burbuja elitista
  4. Ama el trabajo pesado
  5. Cierre

1) La filosofía del tiempo

Un hombre ambicioso siente como que nunca tiene suficiente tiempo, ya que su visión es vasta y su tiempo breve. Un hombre que vive para lograr cosas debe entonces hacerlo constantemente, ya que cualquier hueco considerable en la productividad lleva al resentimiento. Un hombre que respeta al tiempo se odia por perderlo, por la simple razón de estar íntimamente atado a su propia productividad.

Cuando un hombre ambicioso es productivo, es feliz, si no es productivo, no es feliz; no es que es un triunfador porque quiere, sino porque siente la necesidad. Tal tipo de hombre no tiene elección en el tema, para el esta es la forma en la que la vida debe ser, ya que si su felicidad no estuviera atada a su productividad, su vida no sería una vida digna de ser vivida.

Solo un hombre que no aprecia al tiempo se conforma con perderlo, ya que sin ambición ignora el camino que se pierde. Si el hombre sin ambición pudiera tan solo espiar en la vida de su yo productivo, pensaría que la grandeza esparcida frente a el es solo un engaño. Consumido por la ignorancia e incapaz de apreciar la relación entre la grandeza y la productividad, el hombre mundano ni siquiera sueña sueños, ni hablar de hacerlos realidad.

Un hombre realizado al que se le quita la posibilidad de logros presentes o futuros se transforma en una sombra de su anterior ser, ya que el éxito es adictivo y la ambición cruel. Un hombre que se da por vencido no es realmente un hombre, no se siente como uno y nadie lo ve como tal, ya que las expectativas de los hombres son grandes y los logros de tales hombres, pobres.  Muchos luchan con optimizar su tiempo y pocos dominan tal empresa, pero aquel que ni siquiera lo intento no quien deja de intentarlo es despreciado por aquellos que mantienen su respeto por el tiempo.

Ser un hombre realizado no es simplemente haber logrado algo, sino el continuar logrando cosas; la realización no asegura el retiro, ya que el trabajo de un hombre no esta terminado hasta que su tiempo no ha pasado. El tiempo es limitado y la ambición insaciable, es así que el hombre debe separar lo digno de lo indigno, tomar decisiones firmes y asumirlas sin importar cuan eficaces hayan sido.

Un hombre no puede elegir gastar el tiempo como el dinero, ya que el tiempo no responde a ningún hombre, y sigue pasando hasta que la vida de los hombres terminan. Armado con el conocimiento de que el tiempo pasa sin importar la voluntad de uno, el hombre sabio se embarca en utilizarlo lo mas sabiamente posible. Es a partir de este conocimiento que nace esa obsesión por la productividad, nacida de la comprensión de que si bien uno no tiene control con la cantidad de tiempo que uno tiene, si tiene control con respecto a la calidad de este.

El hombre ambicioso es muy consiente de la brevedad del mortal, y equipado con una mentalidad que puede imaginar el infinito, se ve forzado a liderar una vida con la sabiduría de que nada de lo que haga va a ser suficiente, pero el hecho de que ni siquiera intentarlo es un acto de traición propia.

Si un hombre puede optimizar su tiempo pero sus competidores no, este hombre vence a su competencia. Si tanto el como sus competidores tienen la misma cantidad de tiempo, pero el logra hacer mas utilizando menos tiempo, este hombre vence a su competencia. Todos tenemos reservada una cantidad fija de tiempo para hacer lo que querramos con el, pero no todo el tiempo es de la misma calidad. Es el hombre quien determina la calidad de su tiempo, mientras que el destino es quien determina su cantidad.

La calidad del tiempo esta determinada por tres factores centrales: visión, energía y enfoque. Sin energía el hombre no puede actuar, sin visión no puede esforzarse y sin enfoque no puede realizarse. Dominá las tres facetas y la calidad de tu tiempo va a mejorar enormemente, deja que una de ellas escasee y veras como tu potencial escapa tu alcance. La visión sola es inadecuada y es por esto que tantos hombres sueñan pero no logran nada. La visión sin energía no tiene el ímpetu para manifestarse, mientras que la visión sin un enfoque no tiene la disciplina necesaria para implementarse.

El hombre con bajo rendimiento le debería prestar particular atención a las tres facetas, y tomarse el tiempo para hacer una introspección honesta con sigo mismo. Debería identificar que aspecto de su personalidad es el que esta fallando y armar un plan de ataque para rectificar esta disfunción.

2) Evitar el drama

La Internet contiene un volumen de conocimientos que va mucho mas allá de los sueños mas salvajes que puedas tener, y aun así es hogar de un conjunto de gente que compite violentamente por tu atención. La disciplina de la persona promedio es inferior al deseo promedio de atención del narcisista promedio, y así, ante tal realidad, uno debe tener mucho cuidado en cuanto a quien le entrega su tiempo.

Para poder ser utilizada de forma efectiva, Internet requiere mucha disciplina. Internet es una economía basada en la atención, así que el narcisismo histriónico es lo que mas vende, y vende mucho. Para la persona promedio esto esta bien, pero el hombre que busca la excelencia no tiene tiempo para esas trivialidades.

El drama es como la pornografía de la atención y termina siendo solo información chatarra, le roba roba físicamente al hombre de su enfoque y su tiempo de la misma forma que la comida chatarra te roba físicamente. A la gente que crea drama no le importa nada tu lucha por ser un mejor hombre, y de hecho hasta están felices de sacarte ese tiempo que necesitas para transformarte en un mejor hombre, para seguir haciendo plata. No los dejes.

El tiempo de un hombre es valioso no solo para el, sino para aquellos que se alimentan de sus emociones y monopolizan su atención. Se construyen fortunas capturando la atención de las personas, y la forma mas fácil de hacerlo es utilizando el drama. Todo le cuesta tiempo a un hombre, pero no todo te da valor a cambio de tu tiempo. Si la productividad depende de aumentar el valor del tiempo haciendo cosas que mejoran al practicante, entonces el drama a lo sumo te da nada a cambio de algo, y como peor te arruina tu estado mental sin ningún beneficio.

El drama crea histeria y el verdadero valor de la histeria es el de servir a su maestro, no a los peones a quienes consume y controla. Así las cosas, la optimización del tiempo propio es todo lo que uno necesita para evitar el drama, los hombres exitosos crean drama como una movida estratégica, pero no se dejan atrapar en las redes de los demás.

3) Crea una burbuja elitista

Es importante para el hombre el filtrar la información que consume, ya que termina convirtiéndose en lo que se ve expuesto. Si lo que hace es mirar mediocridad, leer mediocridad y discutir mediocridad, entonces esta destinado a ser mediocre. Cuando se dice de forma tan clara parece obvio, pero en la practica es cualquier cosa menos eso.

No solo debería el hombre evitar lo dramático, sino también lo que tiene poco valor. La gente promedio son una sangría porque ser promedio es ser mediocre, no tienen sed de grandeza ni visión, y por ende el hombre con aspiraciones no tiene la mas mínima chance de poder relacionarse con ellos.

La gente promedio no va a ningún lado en su vida, así que deifican lo trivial para mantenerse distraídos. Cuando un hombre no esta construyendo una vida, esta ocupado comentando como los demás llevan la propia; esta es una simple manifestación de la mentalidad consumidor/productor que distingue entre ganadores y perdedores y ese es el tipo de persona que querés evitar.

La gente promedio se alimenta de las trivialidades, pero los exitosos hacen todo lo que pueden para evitarlas. La razón que es tan difícil evitar lo trivial es porque la gente promedio es numerosa, y la trivialidad es su principal interés. Para volverte grandioso tenes que evitar la trivialidad, y para poder lograr esto te vas a encontrar cada ves mas elitista en cuanto a quienes te asocias. A medida que los estándares que tenes con vos mismo se elevan, también lo hacen tus estándares para los demás, aquellos que no superen esa barra deben ser dejados atrás, o arriesgarse a que te sean un lastre que te retrase y tire hacia atrás.

4) Ama el trabajo duro

Los hombres sin logros tienen una tendencia a quejarse de lo difícil que es mejorar en lugar de utilizar esa energía que gastan en quejarse aplicándola en mejorarse. El truco del trabajo duro es el de amarlo. Si un hombre ama hacer algo productivo, no lo siente como un trabajo y por lo tanto desempeña mejor esa tarea que si la sintiera como un trabajo. Un hombre siempre debe hacer algo con la idea fija en que hacer eso lo completa mas que hacer eso le da algo, y también tiene que pensar que todos los logros requieren esfuerzo y que el esfuerzo es algo normal.

Debería ser el objetivo principal de un hombre el de llegar mentalmente a un lugar donde ama tanto el juego de que no se puede imaginar hacer otra cosa que no sea jugarlo. Esto contrasta fuertemente con aquellos que evitan el juego porque tienen miedo de él, un giro total del escapar de la mediocridad de la cultura y entretenimiento pop, de leer, de ejercitar, hacer sociales y crear.

Las emociones dictan mucho de lo que un hombre hace y no hace sin importar cuan fuerte o débil sea su lógica. Una percepción negativa de una tarea la hace subjetivamente mas difícil sin tener en cuenta si esa tarea es objetivamente difícil o no. Un hombre en esa situación debería construirse percepciones positivas para las tareas difíciles, si es que su objetivo es la grandeza y el éxito.

5) Cierre

Un hombre puede crearse a si mismo una gran vida solo si enfrenta lo difícil y se deleita con el dolor del desafío. No debería perder el tiempo en lamentos, ya que si uno no debe aspirar a desperdiciar el tiempo, debería poder perdonarse a si mismo por hacerlo; castigarse por frivolidades pasadas es un acto de frivolidad actual – carpe diem.

Libros relacionados (en ingles): Mastery

(enlace al original en ingles)

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