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Código de Honor

El concepto de Honor que los hombres crearon fue hecho para servirle al imperativo femenino. No tengo duda que los principios del honor se remontan tan atrás como existe la civilización humana, pero como cualquier otra base social que los Hombres han constituido, lo femenino va a posicionarlo sutilmente hacia su propio beneficio.

En la introducción del libro «El arte de la seducción» de Robert Greene, se explica por qué hubo una necesidad real de desarrollar la seducción como si fuera un arte. Podemos remontarnos a las civilizaciones antiguas donde las mujeres eran prácticamente una mercancía. No tenían ningún tipo de poder externo evidente para controlar sus destinos, pero sobresalían (y todavía lo hacen) en el poder interno encubierto, y esto por supuesto coincide con los métodos preferidos de comunicación de hombres y de mujeres. El primer interés de lo femenino siempre fue la sexualidad y el manipular influencia por sus medios.

De la misma forma en que cada sexo se comunica con el otro, lo hace con el propio. Como Hombres somos respetados por mantener la palabra, sacrificarnos por una causa justa (incluso hasta morir por ella), resolver problemas racionalmente, nos atamos a nuestra palabra y un montón de otras cualidades que nos hacen respetables e íntegros. Tenemos que ser explícitos, directos y legales; y cuando encontramos un hombre que se maneja encubiertamente lo llamamos furtivo o taimado y no lo consideramos de confianza. El arte del engaño no se respeta en los hombres bajo ninguna excusa, ni bajo los propósitos mas nobles – al menos públicamente.

Es justamente esta naturaleza masculina de interactuar abiertamente la que las mujeres no dudan en aprovechar. Combinado con su propio interés sexual e influencia usan esta dinámica social de los hombres para posicionarse a si mismas en lugares donde pueden ejercer el poder indirectamente. Un ejemplo excelente de esto fue Cleopatra – enviaba ejercitos a la guerra apelando al poderoso sentido del honor y orgullo de los hombres, al tiempo que reservaba su sexualidad como una recompensa. Prácticamente todas las Convenciones Sociales Femeninas se basan en apelar o a atacar las instituciones sociales masculinas – que tienen en común una dedicación a un sentido del honor idealista. El ejemplo mas obvio es por supuesto es el contrato social de «avergonzar» (por no sacrificarse) y el de «hacer lo correcto» (sacrificarse para el beneficio de lo femenino).

De hecho, ser un «Hombre» se volvió sinónimo de estar a la altura de un imperativo femenino ingeniosamente disfrazado de Honor masculino. No es que las mujeres hayan creado el Honor, sino que lo recrearon para que les sea útil a sus propósitos. En los Diez Mandamientos de la Biblia se nos instruye no cometer adulterio – nunca dormir con la mujer de otro hombre – lo cual probablemente no era muy difícil de evitar teniendo en cuenta que en esa poca la poligamia era la norma. De hecho tener varias esposas era un símbolo de riqueza, era la forma de ostentar de esa era. ¿Por qué razón entonces hoy por hoy la poligamia es una perversión social? ¿Qué cambios ocurrieron en el medio que convirtieron la poligamia de algo honorable (incluso envidiable) en un tabú maldito?

Junto con el idioma y la cultura, las condiciones sociales evolucionan. Lo que hoy consideramos como Honorable es el resultado de siglos de modificaciones. Es muy fácil idealizar los tiempos donde reinaba el Honor entre los Hombres, y lamentar así el triste estado actual de la sociedad en comparación con esa época, pero hacerlo es de tontos. El Honor es y debería ser una base para todos los Hombres, pero solo sirve cuando entendemos la perspectiva de cómo puede ser usado en nuestra contra.

Madurá, hacete hombre o Callate – La Trampa

Una de las principales formas en las que el honor se usa en contra del hombre es en la perpetuación de la expectativa de una masculinidad tradicional solo cuando es conveniente, al tiempo que se espera una paridad igualitaria entre los sexos cuando no lo es.

Durante los últimos 60 años la femenización fue construyendo un callejón sin salida perfecto de convenciones sociales para todo lo que es masculino; Las expectativa de asumir las responsabilidades de ser un hombre (¡Madurá, hacete hombre!) al mismo tiempo que denigraba cualquier tipo de masculinidad positiva (Callate). Cualquier aspecto de la masculinidad que le sea útil al propósito femenino es una responsabilidad masculina, sin embargo todo aspecto que este enfrentado a la supremacía femenina es etiquetado como Patriarcado o Misógino.

En si, esta convención mantiene a los hombres beta persiguiendo sus propias colas por siempre. Durante el curso de su vida son condicionados para creer de que la masculinidad es una maldición (Patriarcado) pero sin embargo son responsables de «Hacerse hombres» cuando le conviene al imperativo femenino. No es de sorprender entonces que la mitad de los hombres de occidente creen que las mujeres dominan el mundo (impotencia masculina) mientras al mismo tiempo las mujeres protestan por la persistencia del Patriarcado (impotencia femenina) o al menos de sentimientos a favor de este. Esta es la trampa, el tipo que realmente se «Hace Hombre» es un machista, misógino y patriarca, pero igual necesita hacerse hombre cuando es conveniente cumplir las necesidades del imperativo femenino (como ser el que inicia un levante, o si ambos están borrachos, ser el que toma consciencia y ser el que decide no tener sexo, o el que es responsable por tener protección, etc).

En la sociedad contemporánea tenemos una idea muy diferente de lo que era el Honor, o al menos de qué era lo que se pretendía inicialmente con éste. Uno de los trasfondos psicológicos que noto en la mayoría de los AFC (Betas frustrados) es una fuerte dedicación moralista hacia una convicción muy distorsionada del Honor. Uno de los principales principios es un respeto por defecto hacia las mujeres, sin que estas necesiten ganarse ese respeto; en si, es darle Honor no merecido a una mujer por ninguna otra razón mas que por que es mujer. Esto lo aprendemos (a menudo) desde que somos chicos, «nunca le pegue a una nena». Naturalmente esto es alentado ferozmente por lo femenino desde los tiempos Victorianos ya que servia un propósito latente hasta la llegada (exclusivamente para las mujeres) del control anticonceptivo, que llevó a la revolución sexual.

Hoy por hoy, todavía hay mujeres que usan el anacronismo que es el Honor masculino de una forma que le sirve a sus intereses, pero se contrasta fuertemente con un oportunismo sexual. La responsabilidad de un Hombre debería ser «Honrarla» como el «sexo débil» al tiempo que le reconoce su «independencia». El AFC se traga entero todo este verso y en un esfuerzo de identificarse a si mismo con los ideales de la mujer, comienza a convencerse a si mismo de que él es único en el sentido de que ejemplifica de mejor manera esa falsa virtud – ese sentido del Honor definido por la mujer – que «los otros tipos».

(enlace al original en ingles)

Ella es la víctima

Según un artículo reciente del diario Daily Mail, La mitad de las mujeres retrasan la formación de una familia porque no quieren perder su liberta. Lo que mas sorprende del artículo son los comentarios, especialmente este, escrito por alguien apodado «belbac»:

Me asustaba pensar que nunca iba a conocer a mi Príncipe Azul ni tener hijos, así que como una tonta me casé con alguien que no amaba y con quien terminé siendo infeliz… ¿a cambio? mis dos hijos que son hermosos y los amo por completo. ¿Volvería a hacer lo mismo? Si, porque no me perdería mis dos hijos por nada del mundo. Quizá la donación de esperma podría o habría sido una opción, pero en aquel entonces no era algo que estuviera al alcance de todos… y pienso que, a pesar de como me siento respecto a mi ex marido, que mis hijos salieron beneficiados por tener dos padres durante su crecimiento. Solo me hubiera gustado tener no solo mis hijos sino también mi matrimonio «por siempre feliz» con su Padre… eso hubiera sido tan lindo.

El comentarista «JJ» ofrece su propia explicación del problema. Son los alfas que se están enfocando en mujeres mas jóvenes, atractivas y fértiles, y eso es lo que previene que las mujeres mas grandes que priorizaron su carrera puedan ser madres:

Los hombres como mi compañero de trabajo, en sus treinta y atractivos no ayudan con su actitud de no salir con mujeres de mas de treinta porque ellas quieren tener bebés. No quiere que lo «aten». Me molesta bastante que se le eche la culpa a las mujeres por no tener bebés durante el tiempo médicamente aconsejado. Los hombres también tienen la culpa.

Creo que lo que «JJ» intenta decir es «hacete hombre y casate con esas trolas».

La comentarista «Big Mama Mia» nos explica que el problema es que las mujeres tienen miedo de ser manipuladas por el sistema tal y como lo fue «belbac»:

Quizá es el miedo de quedar criando sola al bebé. Hay tantas mujeres que son madres solteras. Eso solo es suficiente para no querer tener hijos. No es tan malo si tenes buenas personas en tu entorno y mucha plata.

A ese comentario, «Completely Average» respondió:

En Inglaterra, las mujeres inician el 70% de los divorcios. Eso quiere decir que el 70% de las madres solteras, tomaron la decisión de serlo. ——- Si tenes miedo de quedarte sola hay una solución muy simple, deja de abandonar a tu hombre.

«Tifa Lockheart» tomó el tema, explicando que no hay tal cosa como un divorcio frívolo.

Podrías preguntarte por que el 70% de las mujeres inician los divorcios. ¿Seguramente ese por qué seria mas descriptivo de las estadísticas sobre la ruptura de los matrimonios? ¿O quizá estas sugiriendo que tanto hombres como mujeres deberían quedarse con un compañero adultero, abusivo o alcohólico? La cantidad de personas que inician divorcios no nos dice nada más que que había una razón para hacerlo, no dice por que y por lo tanto no es de importancia. A menos que digas que el 70% de las mujeres de alguna manera se divorcian por diversión.

El sistema esta diseñado para ser manipulado de la forma en que «belbac» lo describe. Y desafío a cualquiera que no esté de acuerdo a que me indique qué leyes previenen que una mujer se case con un hombre que no ama, lo use para obtener una posición social y estatus, tener hijos, mantenerlos y luego lo eche de la casa mientras se queda con una gran porción de sus ingresos y posesiones.

No hay nada que prevenga esto. Esta es la manera en la que se diseño el sistema. Si, hay una negación total de esto, y tal y como «belbac» en el artículo, las mujeres que estafan de esta manera, a menudo se ven a ellas mismas como la víctima.

(Enlace original en Ingles)