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Convenciones Sociales Operativas

 

La ‘comunidad’ está bastante familiarizada con el típico conjunto de problemas por los que nos consultan…

  • «¿Debería salir con mujeres mas grandes/jóvenes con/sin hijos?»
  • «¿Y mujeres con plata/carrera?»
  • etc

Son preguntas tan comunes que terminamos creando una respuesta estandarizada que repetimos cada vez que nos hacen nuevamente este tipo de consultas. Soy consciente de que también hago esto y termino respondiendo el típico «girá mas platos» o «Déjala ya». Y si bien estas respuestas son novedosas para aquellos que las escuchan por primera vez (y con suerte sirven para quitarle la venda de los ojos), me doy cuenta de no estar viendo las razones por las cual hay ciertos problemas recurrentes para los Beta y los novatos en Seducción. Para la mayoría, la teoría de los platos cubre una multitud de pecados beta, pero me preocupa entender el por qué estas preguntas surjen tan a menudo y cuál es la raíz que las genera. Es por esto que intenté ‘destilar’ desde los síntomas (o sea, los problemas más comúnmente relacionados) hasta la motivación detrás de ellos (la enfermedad, no los síntomas). Esto me llevó a crear una nueva teoría del Plan «Convenciones Sociales».

Este blog está lleno de entradas del tema, pero creo que nunca exploré la idea en profundidad. En esencia todos los síntomas de estas convenciones se manifiestan en los típicos problemas que los hombres tienen tan a menudo, pero la enfermedad es el propósito latente de estas convenciones. Por cada tipo que pregunta si es una buena idea salir seriamente con una madre soltera, o una mujer mayor (hablamos de una mujer post-pared), hay una madre soltera o mujer mayor perpetuando esa convención con el objetivo de asegurar su capacidad de encontrar un hombre capaz de proveerla. No voy a desviarme por el lado del aspecto biopsicológico del tema de por qué esta búsqueda de seguridad es un motivador tan importante para las mujeres (y los hombres en algunos casos), en cambio me voy a enfocar en ciertas convenciones, la forma en la que operan, y su función operativa latente.

Verguenza

Esta es quiza la convención social más facil  de todas, y la más reconocida. No solo eso, sino que es la mas facil de emplear y la más aceptada – no solo por mujeres de todas las edades y descripciones, sino por la misma cultura popular y los medios.

  • Los hombres deberían salir con mujeres de su misma edad.Los hombres no deberían ser superficiales y considerar a las madres solteras como parejas viables para una relación seria.

  • Los hombres tienen un ‘ego frágil’ y necesitan afirmación constante y un respeto casi infantil.Los hombres se sienten amenazados por las mujeres ‘exitosas’.

Ademas de ser mitos populares, todos estos son manipulaciones sutiles (y no tan sutiles) de la vergüenza. Cada frase es una convención social que pone al hombre en la posición de tener que estar a la altura de un estándar idealizado que al mismo tiempo eleva el estándar para las mujeres, logrando así ponerla en una mejor posición en la selección sexual y en algunos casos, nivelando el terreno de juego en cuanto a la dinámica de la competencia femenina (hace que madres solteras, mujeres profesionales y/o mayores sean sexualmente tan valiosas como las mujeres más jóvenes que los hombres prefieren biológicamente)

El efecto ‘Superficial’ – El muy útil mito de la superficialidad

Separo este tema de la metodología de la verguenza ya que para mi es la raiz de la operatoria de este. En todos los ejemplos (o síntomas) anteriores, todo el peso y expectativa que se le pone al hombre viene atado de la amenaza de ser percibido como ‘Frívolo’ o superficial. En otras palabras, el solo hecho de preguntarse si un hombre debería salir o no seriamente con una madre soltera viene con la amenaza velada de permitir a las mujeres (madres o no) juzgar al hombre con ser ‘superficial’. Este efecto ‘Frívolo’ es tan generalizado en la mayoría de los betas que para muchos de los que ayudé, tanto jovenes como mayores, lo tienen incorporado como un mecanismo automático de defensa. Incluso en condiciones de total anonimidad, el Efecto Superficial se vuelve una parte de la propia personalidad al punto que se evita de forma inconsciente hasta la más mínima posibilidad de ser percibido como ‘superficial’. Este es uno de los principales obstáculos en transicionar de ser un beta felpudo hacia la masculinidad positiva. Todos los beta se ríen inicialmente de las técnicas de Seducción (A&A, Negs, Peacocking, etc) porque todas ellas llevan el potencia de ser percibidos como ‘superficial’. La realidad es que individualmente somos tan superficiales como nuestra percepción de nosotros mismos nos permita, pero el Efecto Superficial es una convención útil en tanto mantenga a los hombres dudando de su propio valor cuando lo intercambien por la intimidad con las mujeres.

Si vos pensas que vales menos, las mujeres de menos valor pueden acceder a vos, porque vos pensas que valen tanto como vos, por lo tanto eleva el valor de esas mujeres hasta tu valor real, que es mas alto que el que vos percibís.

Seguro de Posición de Selección

  • Las mujeres ‘pueden’ entender a los hombres, pero las mujeres siempre deben ser un misterio para los hombres.
  • Tener ‘suerte’ con una mujer cuando nos referimos al sexo.

Las metodologías que se utilizan para asegurarse la posición de selección giran en torno a fomentar la mentalidad de escasez en los hombres. Si el valor puede ser inflado, el valor puede ser aumentado, y esto conlleva el poder de controlar el relato. Esta convención va de la mano de la ‘Mística Femenina’ o la mitología de la Intuición Femenina. En tanto las mujeres puedan mantenerse como ‘inentendibles’, habrá menos motivación para intentar entenderlas. De hecho esta convención desalienta activamente cualquier intento de entender lo femenino al punto de que los hombres lo terminaron adoptando y terminaron repitiéndolo como loros sin tener consciencia de ello. Esta es la mismísima razón por la cual los mismos hombres ridiculizan a aquellos hombres que intentan comprender a las mujeres cuando buscan cosas como ‘cómo conseguir chicas’, o cuando se anotan en seminarios de Seducción, etc. Lo mismo sucede con los hombres que dicen ‘conocer’ cómo funcionan las mujeres. Es la paradoja perfecta – intentar entender a la mujer O decir que se la entiende no solo resulta en cargadas, sino que coloca al hombre dentro del Efecto Superficial al mismo tiempo.

Clausulas de Escape Social – La prerrogativa femenina

  • La mujer siempre tiene la prerrogativa de cambiar su parecer. El hombre debe ser resuelto e inmutable.
  • Rechazos proactivos o reactivos del tipo pseudo-amistosos, el rechazo de «Pero seamos amigos«, «Tengo novio» o «No estoy buscando una relacion».
  • La mujer como víctima por defecto

Las clausulas de escape convencionales siempre le ofrecen una salida a la mujer y la absuelve, o reduce dramáticamente su responsabilidad personal en la forma de refuerzos sociales. Una stripper puede quejarse de ser objetificada y degradada por los hombres, pero estar totalmente exenta de culpa por las decisiones que toma solo por la virtud de las condiciones sociales, que, de nuevo, se perciben como resultado de una sociedad controlada por los hombres. El Prerogativo Femenino se acepta como la norma social desde por lo menos los inicios del Renacimiento y la aparición del cortejo. Al igual que la convención «Seguro de Posición», esta sirve para asegurar que la ‘mujer misteriosa’ vea validada su arbitrariedad utilizando una plausibilidad en sus acciones que se ven socialmente reforzadas. El completo opuesto de esta convención se aplica a los hombres, que deben ser decididos y resueltos, pero al mismo tiempo tiene que aceptar que la mujer «tiene derecho a cambiar de parecer». Esto y el hecho de que se utiliza la posibilidad de intimar con la mujer como una zanahoria es lo que causa que sea totalmente aceptable socialmente que un hombre espere horas a que una mujer se prepare o llegue a una cita, y que al mismo tiempo sea mortal e imperdonable que un hombre llegue 5-10 minutos tarde. El debe ser puntual, ella tiene indulgencia.

No creo que sea necesario que entre en mucho detalle en cuando a la clausula social del «Pero podemos ser amigos«, ya que hablamos de eso hasta el cansancio, y quizá vuelva a ahondar en ella en otra ocasión, pero si voy a agregar que ésta clausula es quizá la convención social más útil jamas concebida por las mujeres. Este tipo de rechazos le asegura a la mujer poder rechazar a un hombre y aun así mantener su nivel de atenciones de él hacia ella previos al rechazo. Además pone toda la responsabilidad del rechazo encima del hombre ya que si él llega a rechazar la ‘oferta de amistad’, queda como culpable y manipulador (‘era falsa tu pretensión de amistad’). Por supuesto que esta táctica puede fallar y lograr que el típico beta frustrado acepte esta oferta de amistad con la equivocada esperanza de tener que ‘probarse’ merecedor de su intimidad, transformándose así en el ‘novio muleta’ perfecto, es decir, llenándola de atención y lealtad sin expectativa de que ella responda con su intimidad. El PPSA también le sirve como una forma de preservar su ego, ya que al haber ofrecido esa falsa pretensión de amistad, puede dormir tranquila de noche sabiendo nadie pensará mal de ella. Después de todo, ella ofreció ser amigos, ¿no?. Así termina evitando cualquier sentimiento de culpabilidad o responsabilidad alguna por los sentimientos de él.

Competencia sexual en forma de sabotaje

Ejemplos:

«Es una trola/puta, es un boludo/gay» y todas las sub-comunicaciones de ésta terminología

Comentarios sarcásticos, rumores, chismes, metodologías de comunicación femeninas.

Esta convención destruye reputaciones y es fácil de encontrar en este terreno de juego. Está dentro de los más aceptados socialmente y más alardeados, ya que le sirve a la mujer como forma de obtener atención hacia ella. Cuando la mujer utiliza rumores y chismes, le sale de forma natural ya que es una forma emocional de comunicación (los hombres son menos propensos a chismear), pero el propósito de esto es el de descalificar a una potencial competidora sexual. En términos de rumores entre mujeres, satisface la necesidad de atención natural de las mujeres, pero cuando se involucra a un hombre es cuando se vuelve en una herramienta de descalificación. Al decir que otra mujer es una ‘trola’, el mensaje escondido es el de «ella duerme con muchos hombres y por lo tanto no es elegible como candidata a merecer la capacidad de aprovisionamiento a largo plazo del hombre, ya que es obviamente incapaz de mantenerse leal a un solo hombre». Así, esto se convierte en el arma definitiva para influenciar la selección sexual del hombre (para el largo plazo).

Quiero agregar que este sabotaje no se limita solo a las mujeres. ¿Qué es lo primero que la mayoría del os hombres atinan a decir sobre otro hombre, que no conocen pero que es extremadamente atractivo? «Probablemente sea gay». Los hombres aprendieron esta convención de las mujeres, también descalifican sexualmente a la competencia de la forma mas completa posible; «puede que este tipo sea tan atractivo como un modelo de revistas, pero nunca tendría sexo con una mujer y por lo tanto queda descalificado para competir por tu intimidad».

Redefiniciones de los roles de género

Ejemplos:

«La masculinidad es ridícula y/o negativa y tiene el potencial de ser extremadamente violenta»

«Los hombres deberían encontrar su lado femenino» – Identificación como falsa atracción

Aunque tengo varias convenciones más en mente, voy a terminar esta entrada con ésta, la convención mas obvia y discutida de todas. Hay miles de artículos dedicados a esta convención, así que voy a intentar evitar lo ya escrito. En su lugar, quiero que veas el propósito latente detrás de la popularidad y de la aceptación que tiene en la cultura popular ésta, la convención que más daño causa. La función detrás de esta convención podría ser la androgenia (falta de sexo) como un estado idealizado, o una lucha de poder para redefinir los atributos masculinos y femeninos, o incluso para asegurarse que las mujeres sean las principales selectoras en el apareamiento. Todas esas cuestiones pueden ser argumentadas y son válidas, especialmente si consideramos cuán propensos somos los hombres en aceptar y perpetuar a esta convención, pero creo que hay un propósito más profundo, que la función latente y real de ésta es el proceso de selección sexual.

Es el hombre que se mantiene en contacto con su lado masculino, el tipo que a pesar de todo lo que la cultura pop ridiculiza y denigra a su género y los mismos aspectos que lo vuelven una fuerza necesaria y positiva de la sociedad humana, esos hombres son los que van a soportar y resistir firmemente las influencias que quieren convertirlo en algo que nunca debió ser; es el tipo con esa seguridad en si mismo que las mujeres encuentran irresistibles. El encarna la atracción sexual masculina que las mujeres estuvieron buscando y que no pueden explicar. Es la prueba de mierda mas grande en cuanto a selección sexual – descubrir o aprender que ser positivamente masculino y mantenerse así en un mundo que se la pasa atacando e insultando a tu género, que le dice que está envenenado por su propia testosterona al mismo tiempo que confirma esos mismos atributos masculinos como positivos para la mujer. Es el tipo que entiende que son las diferencias entre los sexos y no las similaridades andróginas, las que nos hacen fuertes. Es el Hombre que puede ver que los sexos se supone que sean complementarios, no adversarios, el que pasa esta prueba de mierda. La redefinición del sexo, como convención social, sirve como un mecanismo de filtrado de Alfas.

(enlace al original en ingles)

¡Entendelo!

No suelo citar mucho a Athol Kay en este blog, pero le doy crédito por su articulo reciente en como Las Esposas que se Van, Lo hacen por tu Culpa. Hay un montón de información en ese articulo, y como es usual, Athol enfoca sus observaciones desde la perspectiva de estar casado y limitada a una sola vida de experiencias, pero hay algunos puntos fundamentales de la Seducción que realmente destacan. Aclaro, la Seducción en la relación cambia bastante en comparación con la Seducción estando soltero, pero los principios fundacionales son esencialmente los mismos – al igual que las dificultades – solo que en comparación, los riesgos son mas altos y la recompensa insignificante.

Ya lo dije antes, pero, habiendo experimentado los subibajas de la vida sexual tanto soltero como casado, puedo decir con honestidad que la Seducción nunca es mas necesaria que cuando estas dentro del contexto de un matrimonio. También escribí volúmenes sobre cómo el matrimonio es una proposición que solo conlleva riesgos para el hombre, y sobre la absoluta inhabilidad de las mujeres de apreciar los sacrificios que asume el hombre al comprometerse en un matrimonio. Debería ser obvio entonces que bajo tales condiciones, si un hombre decide considerar el estilo de vida del matrimonio, la única condición aceptable es que sea dentro de su relato y bajo sus condiciones. Y esto, caballeros, requiere no solo de comprometerse en el arte de la Seducción, sino también un entendimiento, una internalización de un tipo de Seducción mucho mas exacta que la que es necesaria en la vida del hombre soltero.

Mayores riesgos implican menos margen de error

En tu Seducción como hombre soltero, te podes dar el lujo de girar platos, tirar al suelo los que no den frutos, y disfrutar de forma no exclusiva los que si. Y aunque te pueda doler el perder alguna chica en particular por haber metido la pata en alguna parte de la Seducción, o que pierdas la oportunidad de experimentar con una mujer debido a un entre fallido, son incomparables con los riesgos inherentes de no tener la suficiente habilidad de Seducción a largo plazo para lidiar con la hipergamia femenina en el contexto del matrimonio. Dejar a una chica (o que te dejen) cuando sos soltero puede ser un calvario emocional para algunos, pero la decadencia de un matrimonio y las consecuencias emocionales, financieras y familiares por culpa de no ser bueno en la Seducción dentro del matrimonio es un castigo que hace que las lágrimas de un soltero por una ruptura amorosa parezcan una bendición. Cuando hablamos de un nivel de Seducción preciso hablamos de algo mucho mas que simplemente lograr que tu esposa te quiera cojer regularmente después de la luna de miel.

Muchos hombres van a responderme que el matrimonio no vale toda esa contextualización de la Seducción, y estarían en lo correcto. El matrimonio es casi exclusivamente riesgo con una recompensa insignificante y sin apreciación de la otra parte por esta situación, además, las obligaciones son demasiadas. Es más, hay todo un grupo de hombres que dicen que es imposible perpetuar el nivel de Seducción tan preciso que se requiere para mitigar la hipergamia femenina de forma permanente, y también tendrían razón, si para ellos la Seducción fuera un acto constante que sienten que deberían mantener para siempre. Algunos tipos se enfurecen ante la mera sugerencia de que van a necesitar Seducir a sus potenciales esposas. «¡Debería amarme por quien soy!». Esperan poder dejar de Seducir, relajarse y mostrarse tal cual son, solo para lograr que sus esposas los vayan convirtiendo en un hombre ideal imaginado que de hecho termina no siendo el hombre que les hace sentir cosquillas en sus vaginas. Y ahi es cuando se dan cuenta que sus esposas los amaban por quienes eran.

Transición

Uno de los puntos que mas me llamo la atención del articulo de Athol:

Cuando las lineas de comunicación se cortan entre vos y tu mujer, no vas a recibir un mensaje de que esas se cortaron. Eso es lo que significa que se hayan cortado las comunicaciones. Cuando ella decide irse de la relación, no te va a avisar, justamente porque ya se fue de la relación. Eso es lo que quiere decir irse de la relación.

Cuando por casualidad escucho a un AFC (típico beta frustrado) hablar sobre cómo «las relaciones se basan en la comunicación con tu novia/esposa», no puedo evitar tener que controlar una carcajada. Si viene de un tipo que esta soltero, puedo llegar a disculparlo en parte por la simple falta de experiencia, pero cuando lo dice uno bien enchufado en un matrimonio, se que es una evidencia innegable de lo completamente condicionado que está. La mayoría de los hombres que dicen esto simplemente están repitiendo lo que sus novias siempre le dijeron sobre cual es la clave mas importante de una buena relación, pero como siempre en todo lo femenino siempre hay un propósito latente debajo de esa fachada de verdad aforista que se venden a si mismas.

Hace unos meses estaba en una cata con mis ‘promotoras’ y en algún momento una me cuenta sobre sus problemas con un ‘novio posesivo’ que obviamente causaba un desbalance de VMS en la relación al tenerlo bastante mas bajo que ella.

«Es muy frustrante Rollo, ¿Por que este pibe no entiende?»

Con esa bien practicada y seductora mirada, y el bamboleo de sus tetas de $5 mil dolares, mi chica había revelado indirectamente uno de los temas mas complejos y desconcertantes de la comunicación entre los sexos – las mujeres quieren que los hombres «simplemente entiendan».

Entendelo

De Consejos femeninos sobre mujeres

El Hombre por el cual vale la pena competir es el tipo que tiene la capacidad de ver a través de sus mentiras y artilugios, ese hombre que con seguridad la desarma le demuestra que es ella quien tiene que ser digna de el en lugar de al revés. En esencia el fenómeno de los ‘consejos femeninos’ es una prueba de mierda gigante a escala social. Incluso tu propia madre y hermanas están implicadas, todas esperando que simplemente ‘lo entiendas’; que entiendas el mensaje verdadero y veas el desafío por lo que realmente es, sin tener que decírtelo abiertamente.

Ella quiere que vos ‘lo entiendas’ por tu cuenta, sin que te tengan que decir cómo. Esa iniciativa y la experiencia que necesitas haber tenido para poder haber desarrollado esa iniciativa son lo que te convierten en un Hombre por el cual vale la pena competir. Las mujeres desprecian al hombre que necesita que le digan que sea dominante. Decirle abiertamente a un hombre esto tira por el suelo toda su credibilidad como un macho genuinamente dominante. El hombre que ella quiere cogerse es dominante porque así es ‘la forma en la que el es’, ella no necesita decirle que lo sea.

Observar el proceso lo cambia. Esta es la función raíz de cada prueba de mierda que haya hecho alguna vez cualquier mujer. Si se le tiene que explicar la masculinidad a un hombre, eso quiere decir que este no es el hombre para ella.

En el ejemplo de mi promotora vemos esta paradoja de ‘entendelo’ desde la perspectiva de la vida sexual del hombre soltero, y en el escenario de Athol lo vemos desde la perspectiva de la vida sexual del hombre casado (o en una RLP). Hay muchos hombres que se van a quejar de que odian esa presunción de que tengan que ser telépatas y leer las mentes de las mujeres y que lo ideal sería que las mujeres simplemente se comunicaran abierta y directamente – de la misma forma que cualquier hombre con un mínimo de uso de razón se comunica. El problema es que si así lo hicieran, cambiarían la dinámica de la hipergamia. Como digo a menudo, las mujeres dicen que quieren la verdad, pero nunca quieren toda la verdad. Con la hipergamia no se jode ni se negocia.

Y es de acá de donde sale el meme de «la comunicación lo es todo», el responsable por la ruptura de mas relaciones que las que cualquiera puede admitir. El problema no es que si te comunicas, sino que es lo que estas comunicando, y como lo estas comunicando. Muchísimos hombres, se quiebran con un «¡SI SOLO ME DIJERA QUE ES LO QUE TENGO QUE HACER PARA QUE ME AME, LO HARÍA!», sin darse cuenta que la misma verbalización y creencia de una comunicación abierta y racional es la misma cosa que esta matando (o mató) todo el deseo que la mujer tenia por el.

Como escribí muchas veces, una verdad inmutable del universo es que el verdadero deseo no puede ser negociado. En mismo instante en el que le decís a tu esposa o tu novia que vas a intercambiar un comportamiento o actitud o creencia o cualquier tipo de compromiso a cambio de su deseo, cambias de forma fundamental su deseo de algo orgánico y natural a una obligación. Lo que ella desea, lo que su hipergamia quiere que le confirmes, no puede ser nunca explicado, solo puede ser demostrado. Si ella desea que vos seas mas dominante, que ella te lo diga cancela cualquier tipo de autenticidad e invalida el hecho de que vos te conviertas en alguien así. De nuevo, observar el proceso lo cambia – en un nivel totalmente subconsciente su hipergamia innata esta al tanto de la verdad.

Ella quiere un hombre que sabe que necesita ser dominante con ella, esa es la confirmación de la hipergamia.

(enlace al original en ingles)

Sexy

Me da verguenza toda la idea de ser ‘sexy’. Si hago una entrevista con fotografías la gente trata de cambiarme desesperadamente, teñirme el pelo, depilarme las cejas. Y también con la ropa. Ya sé que todo el mundo quiere una foto mia con una minifalda. Pero no soy asi. Me siento incómoda. Nunca saldría con una minifalda. No es algo que haga para proteger la imagen de Hermione. Simplemente no lo haría. Personalmente no me parece nada sexy. ¿Qué tiene de sexy decir ‘acá estoy con mis tetas al aire y en una mini pollerita, mirame toda’?. Mi idea de sexy es que menos es más.

Cuanto menos reveles, mas se puede imaginar el otro.

-Emma Watson

No siempre lo sexy es guarro, pero lo guarro siempre es sexy.

 

As a relative rookie to blogging I’m starting to develop a better sensitivity to what people find important enough to share with a global audience. One annoying phenomenon I’ve encountered is that I find myself deeply concentrating on some topic and crafting a well thought (at least I think) analysis around it only to be shaken out of my brooding by something that I think needs to be more immediately addressed. Such was the case with Emma Watson’s above diatribe regarding the quandary of sexiness. This bit of her inane post-pubescent aphorisms is being shared around Face Book (generally by older and less attractive women) as some confirmation of what I can only presume is men’s inability to fully comprehend sexiness, beauty and the feminine mystique. Fat acceptance and body image issues aside, it’s ironic that the same women nodding along in agreement are reposting Emma’s wisdom on their wall right next to their most recent GNO (girls night out) party photos in mini skirts themselves.

Any cursory browsing of 4Chan will probably turn up a Rule 34 thread with Emma’s face clone-tooled over some random porn star’s face while getting double penetrated. She’s easily one of the most available celebrity porn fakes. That may have a bit to do with her Harry Potter role and various fetishes, but the short version is guys want to bang Emma, and barring the actual experience, they reaaally want to see her naked. It’s a pity that Emma doesn’t understand how to be sexy, but she’s in the majority; precious few women know what turns men on, and still fewer have any capacity to effectively be so.

Sexy isn’t always slutty, but slutty is always sexy.

In the same sense that women lack the capacity to truly appreciate the sacrifices a man must make to ensure her reality, most women also lack a fundamental understanding of the male sexual impulse. As I’ve stated in prior threads, until women are steeped in 17 times their normal testosterone levels, they will never understand the male experience with regards to sex. When a woman utters the words “I don’t understand why sex is such a big deal for guys”, she’s speaking the truth. She can’t know, but along with that comes a disconnect between her lack of understanding the male sexual impulse and her fem-centric social conditioning of what sex should be like for him.

“I find the whole concept of being ‘sexy’ embarrassing and confusing.”

Considering Emma’s boyish pixie cut (eerily similar to a younger Sinead O’ Conner’s) this should come as no surprise to anyone. What Emma doesn’t get is that sexy isn’t always slutty. She doesn’t understand how to be sexy, but few women do because it is Men who’ve classically defined what is sexy and feminine in women. What has historically worked as sexy, and what has been historically confirmed as feminine is defined by the response and effect that particular behavior set evokes from Men. What we consider today as sexy behaviors and appearance were characteristics ‘selected-for’ that endured to become gender indicative aspects of being feminine. The inverse of this is true for women; women define what is sexy in men.

The problem women have with being sexy in the last 50+ years is illustrated in Emma’s next point:

“I know everyone wants a picture of me in a mini-skirt. But that’s not me. I feel uncomfortable. I’d never go out in a mini-skirt. Personally, I don’t even think it’s that sexy.”

On a rudimentary biological level, Emma actually does know what is sexy (i.e. what turns Men on about women), but she is “uncomfortable” in being so. People want to change her into someone who is comfortable with being sexy because they see such potential – ergo the popularity of Emma’s Rule 34 popularity. Her refusal or discomfort in being so is where the feminine imperative picks up the banner and runs with it. Here is an arguably beautiful young woman (by men’s standards) who wont conform to what men’s appetites want to make of her. Like all contemporary women, she wants to define what sexy should be for men using metrics that she is comfortable with. The problem, as with all things fem-centric, is that this social push to redefine for men what they should find sexy slams headlong into Men’s biological imperatives. Despite feminizations incessant efforts to the contrary, we still want to fuck the girl who most closely resembles the Playboy centerfold and our erections are the litmus test.

Show Up Naked, Bring Beer

Another great irony of our age is that we still cling to the idea that it’s women who are the best seducers of humanity. In the same misdirection that women would like to believe that they are the more romantic gender, so too would they like to believe they are the most effective seducers. Both of these are far from the truth. It’s Men with the greatest art that have gone down in history as the greatest seducers of the genders. So much more is required of Men to be effective seducers than women.

In this age female seduction amounts to show up naked, bring beer.

Men are stimulated primarily by the physical, but there’s a lot more a woman can do to be seductive. Quite honestly I think seduction is a lost art for women. Very few women know how to be sexy, much less seductive. Even fewer ever feel a need to be seductive. This is due to an environment that, for the past 50 years, has simplified sexual exchange for women to the point that all she need do is stay somewhat fit and wear a thong occasionally. So many men have become so acclimated to just these visual prompts as sexual cues that women don’t really need to learn seduction. There is no greater reward for being sexy or seductive beyond what she’s already capable of prompting in a man, so seduction practices aren’t reinforced for her.

Now add to this the feminine priority westernized culture has placed on women’s sexuality. Any woman feeling a need to be seductive for a man is cast in the role of putting his sexual value above her own. Remember, according to Cosmo and Oprah it is he who needs to be sensitive to her needs. Her sexuality is a GIFT he qualifies for, not something she should ever feel a need to sell to him by means of seduction.

Women don’t need to seduce men anymore. The feminine-priority dynamic has put a default value on women’s sexuality. Those hot enough to simply wear something revealing never need seduction, and those not hot enough can’t sell it anyway. And the girls who’re in between – the one’s who’d benefit most – are discouraged from learning seduction since it’s denigrating to women who should already be on a pedestal to begin with.

Ever since the sexual revolution there’s been less and less motivation for women to develop seduction skills. If anything there’s a resentment for ever having needed them in the past. I’d argue that feminine seduction skills have been replaced with emotional and psychological manipulations (see BPD) in order to make men comply with their imperatives as a result of having abandoned those seduction behaviors.

It’s Men who are learning seduction skills now. How many men do you suppose have read the Art of Seduction by Robert Greene in comparison to women? It’s men who’ve created a global community dedicated to seduction techniques. Perhaps this is the best evidence of the gender reversal the community discusses so often? Women’s sexuality has been elevated to such a degree that it’s men who find it necessary to collectively study seduction.

(enlace al original en ingles)

Para cuando tenes «La Charla», ella ya empacó y esta lista para irse

Intro

You know what ‘the talk’ is. You probably got it over the phone.

Her: “Can we talk?”

Her: “Do you think we will last?”

You not having takin’ the red pill, went all “honey what’s wrong? I know we fight sometimes but we’ll get through it I promise”

See, you made the mistake of believing this relationship was reconcilable. False. By the time you’ve had ‘the talk’, she’s already packed and planned her exit. It’s over bro. Time to move on.

Why Do Women Bring Up ‘The Talk’?

1) Closure

I say this all the time and it bears repeating: ALWAYS let them leave without consoling or trying to justify yourself or arguing against her or whatever. Just don’t react.

A ton of guys make this mistake. She’s gonna try to get you to chase her. If you don’t chase her however, in her mind you two are “unresolved” or “lack closure” and come back. Why?

“Closure” to girls is a basis to be unattractive to you. They can’t be more invested and just let go. They need something to support letting go. This could cover a whole post ultimately they need you to do something beta-ish to “get over you”. Else they’ll just become another Alpha Widow.

– Omlala on …And Ruth Gets Jealous

2) She’s Cheating and Needs ‘Closure’

3) Her Ego Needs Fluffing

She feels in need of validation and starts this drama in hopes that you tell her how important your relationship with her is and give her compliments and do more shit for her. What she doesn’t know is that by doing this, she only further decrease her own tingles.

4) Has a Lot Invested

‘The Talk’ doesn’t usually appear unless you’ve been together for awhile. In this case, it means the woman has a lot invested in you. She could be looking for a reason to stay, rather than leave (still packed and ready to leave just in case). And by ‘reason’, I mean become attractive in her eyes again. No one likes to think that their efforts were all for nothing.

The Secret Reason Women Do This: They’re Hypocrites

~”Men are romantics trying to be realists. Women are realists trying to be romantics” – Fartholomew Simpdaughter commented here

The only reason she feels comfortable destabilizing the relationship in this manner is because she has another option she’s considering. Women fear being alone on a level men will never understand. They need some kind of man in their lives to be emotionally stable. Women don’t simply unattach from one man and walk the lone rode, they transition from one man to the next. For this reason, she ensures she always has some dude to fall back on when things don’t work out.

Note: This does not have to be a boyfriend. Orbiters and some dude she fucks on the side will suffice.

Remember how she questioned your interactions with other women? Ever have a woman discuss her discomfort towards the actions of another woman towards you? A facebook like, a text, a phone call, a friend request, a compliment? I’m sure you have.

Women tell you to cut off all ties with other women because you’re together with her now, right? What do you need them for if you’re with meee?!?

Guess what? She told you that while simultaneously creating a safety net of men to fall back on should the relationship go south. All women have back-ups, new batters in line for the pussy plate should you strike out (Women are practical, “why WOULDN’T you cultivate more options?”). Women are masters at corralling male attention onto themselves while providing nothing in return. She not only gathers these guys, but she maintains their orbiting status on a regular basis by flaunting her body, insinuating the promise of pussy, or taking advantage or of a guy’s natural presumptions.

She will tease the beta orbiters just enough to keep them around to provide an ego boost and run errands for her with as little reciprocation as possible. It is also not uncommon for a woman to have ‘platonic’ conversations with Chad on the side as to entertain the idea of hooking up with him though she may not have an intent to pursue him just yet. A woman is a planet, and she periodically flashes a visual appealing aurora to have other men in space pull out their telescope and check to see if they can land their rocket.

These guys constantly communicate with her in person, through social media, texting, and phone calls. They tell her how pretty she is, help her with her problems (including those in your relationship), and try to woo her for a fuck. You’ve probably seen this in action while chilling at home with her. She receives a text from some guy you don’t know and she responds, then puts the phone down. You probably asked her what that was about. She probably said “oh, nothing”, “just a friend”. If you interrogate her on this, she will come up with all sorts of excuses for why she has these men in the vicinity, then flip the script and call you insecure and tell you you’re just imagining things. Don’t kid yourself, women are fully aware of the intentions these men hold and that she encourages this behavior.

You think I’m joking about how women blatantly use men to do shit for them?

Read: Women have men order them free pizza on tinder

Read: Women demand and get free money on twitter with
#GiveYourMoneytoWomen and posting their Paypal accounts

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How Do You Solve This?

You don’t. This issue didn’t just appear out of nowhere, it occurred in stages that you were unaware of. You fucked up at various points in the relationship, she just didn’t say anything about it (directly). The signs were all there, you just didn’t see them for what they were. Anything that you can salvage from redeeming yourself isn’t worth the effort. The relationship will never be the same with your past forever lingering in her mind.

It’s important that you don’t show any kind of emotion. Don’t even address this question. Mainstream advice will tell you to do one of two things:

  • 1) Beg for forgiveness, buy her flowers, and take her out somewhere nice.
  • 2) You need a ‘break’.

If you considered the first option, you’re a bitch. ‘Communication’ is validation-seeking behavior. The second option, however, has merit, but isn’t worded correctly. What you need to do is conduct Operation: Dread Game. Stop answering her calls and texts and just do your own thing and talk to other women. After a little bit, say “my bad, I was busy”. This will drive her nuts. Now the frame will be flipped back in your favor. Originally she tried to have you explain why she should stay, but now you made it about why you haven’t been paying her any attention. Women have a love/hate relationship with this. Is this manipulative? Yeah, but who gives a shit. They crave it and more importantly, it works. You should apply this ‘soft dread’ periodically to keep them on their toes. As a matter of fact, if you have shit going on in your life, you will necessarily do this automatically (‘naturally’). It creates the much needed drama for women without being ‘dramaful’.

Always remember gentlemen, your most powerful tool is the ability to walk away. She has to believe in her heart that you’ll entertain the thought of leaving if she ever acts out of line. YOU have to draw the line and be willing to drop everything at an instant and walk out the door should she cross it.

Wanna know more about this dread-game concept? Read below …

Read More: Dread Game Concept

Read More: Field Report of Dread Game Practice (Great comment section)

I typed in ‘dread game’ in the Red Pill Subreddit search bar, this is what i got. Start reading.

Conclusion

You probably were ‘alpha’ in the beginning, then started softening-up, began prioritizing her over yourself and believed you could let go ‘cuz unconditional love ‘n shit. Wrong. Always be the man that got her in the first place. The game never ends. Get used to it.

Read More: The Sixteen Commandments of Poon (Read #5 specifically)

(enlace al original en ingles)

Código de Honor

El concepto de Honor que los hombres crearon fue hecho para servirle al imperativo femenino. No tengo duda que los principios del honor se remontan tan atrás como existe la civilización humana, pero como cualquier otra base social que los Hombres han constituido, lo femenino va a posicionarlo sutilmente hacia su propio beneficio.

En la introducción del libro «El arte de la seducción» de Robert Greene, se explica por qué hubo una necesidad real de desarrollar la seducción como si fuera un arte. Podemos remontarnos a las civilizaciones antiguas donde las mujeres eran prácticamente una mercancía. No tenían ningún tipo de poder externo evidente para controlar sus destinos, pero sobresalían (y todavía lo hacen) en el poder interno encubierto, y esto por supuesto coincide con los métodos preferidos de comunicación de hombres y de mujeres. El primer interés de lo femenino siempre fue la sexualidad y el manipular influencia por sus medios.

De la misma forma en que cada sexo se comunica con el otro, lo hace con el propio. Como Hombres somos respetados por mantener la palabra, sacrificarnos por una causa justa (incluso hasta morir por ella), resolver problemas racionalmente, nos atamos a nuestra palabra y un montón de otras cualidades que nos hacen respetables e íntegros. Tenemos que ser explícitos, directos y legales; y cuando encontramos un hombre que se maneja encubiertamente lo llamamos furtivo o taimado y no lo consideramos de confianza. El arte del engaño no se respeta en los hombres bajo ninguna excusa, ni bajo los propósitos mas nobles – al menos públicamente.

Es justamente esta naturaleza masculina de interactuar abiertamente la que las mujeres no dudan en aprovechar. Combinado con su propio interés sexual e influencia usan esta dinámica social de los hombres para posicionarse a si mismas en lugares donde pueden ejercer el poder indirectamente. Un ejemplo excelente de esto fue Cleopatra – enviaba ejercitos a la guerra apelando al poderoso sentido del honor y orgullo de los hombres, al tiempo que reservaba su sexualidad como una recompensa. Prácticamente todas las Convenciones Sociales Femeninas se basan en apelar o a atacar las instituciones sociales masculinas – que tienen en común una dedicación a un sentido del honor idealista. El ejemplo mas obvio es por supuesto es el contrato social de «avergonzar» (por no sacrificarse) y el de «hacer lo correcto» (sacrificarse para el beneficio de lo femenino).

De hecho, ser un «Hombre» se volvió sinónimo de estar a la altura de un imperativo femenino ingeniosamente disfrazado de Honor masculino. No es que las mujeres hayan creado el Honor, sino que lo recrearon para que les sea útil a sus propósitos. En los Diez Mandamientos de la Biblia se nos instruye no cometer adulterio – nunca dormir con la mujer de otro hombre – lo cual probablemente no era muy difícil de evitar teniendo en cuenta que en esa poca la poligamia era la norma. De hecho tener varias esposas era un símbolo de riqueza, era la forma de ostentar de esa era. ¿Por qué razón entonces hoy por hoy la poligamia es una perversión social? ¿Qué cambios ocurrieron en el medio que convirtieron la poligamia de algo honorable (incluso envidiable) en un tabú maldito?

Junto con el idioma y la cultura, las condiciones sociales evolucionan. Lo que hoy consideramos como Honorable es el resultado de siglos de modificaciones. Es muy fácil idealizar los tiempos donde reinaba el Honor entre los Hombres, y lamentar así el triste estado actual de la sociedad en comparación con esa época, pero hacerlo es de tontos. El Honor es y debería ser una base para todos los Hombres, pero solo sirve cuando entendemos la perspectiva de cómo puede ser usado en nuestra contra.

Madurá, hacete hombre o Callate – La Trampa

Una de las principales formas en las que el honor se usa en contra del hombre es en la perpetuación de la expectativa de una masculinidad tradicional solo cuando es conveniente, al tiempo que se espera una paridad igualitaria entre los sexos cuando no lo es.

Durante los últimos 60 años la femenización fue construyendo un callejón sin salida perfecto de convenciones sociales para todo lo que es masculino; Las expectativa de asumir las responsabilidades de ser un hombre (¡Madurá, hacete hombre!) al mismo tiempo que denigraba cualquier tipo de masculinidad positiva (Callate). Cualquier aspecto de la masculinidad que le sea útil al propósito femenino es una responsabilidad masculina, sin embargo todo aspecto que este enfrentado a la supremacía femenina es etiquetado como Patriarcado o Misógino.

En si, esta convención mantiene a los hombres beta persiguiendo sus propias colas por siempre. Durante el curso de su vida son condicionados para creer de que la masculinidad es una maldición (Patriarcado) pero sin embargo son responsables de «Hacerse hombres» cuando le conviene al imperativo femenino. No es de sorprender entonces que la mitad de los hombres de occidente creen que las mujeres dominan el mundo (impotencia masculina) mientras al mismo tiempo las mujeres protestan por la persistencia del Patriarcado (impotencia femenina) o al menos de sentimientos a favor de este. Esta es la trampa, el tipo que realmente se «Hace Hombre» es un machista, misógino y patriarca, pero igual necesita hacerse hombre cuando es conveniente cumplir las necesidades del imperativo femenino (como ser el que inicia un levante, o si ambos están borrachos, ser el que toma consciencia y ser el que decide no tener sexo, o el que es responsable por tener protección, etc).

En la sociedad contemporánea tenemos una idea muy diferente de lo que era el Honor, o al menos de qué era lo que se pretendía inicialmente con éste. Uno de los trasfondos psicológicos que noto en la mayoría de los AFC (Betas frustrados) es una fuerte dedicación moralista hacia una convicción muy distorsionada del Honor. Uno de los principales principios es un respeto por defecto hacia las mujeres, sin que estas necesiten ganarse ese respeto; en si, es darle Honor no merecido a una mujer por ninguna otra razón mas que por que es mujer. Esto lo aprendemos (a menudo) desde que somos chicos, «nunca le pegue a una nena». Naturalmente esto es alentado ferozmente por lo femenino desde los tiempos Victorianos ya que servia un propósito latente hasta la llegada (exclusivamente para las mujeres) del control anticonceptivo, que llevó a la revolución sexual.

Hoy por hoy, todavía hay mujeres que usan el anacronismo que es el Honor masculino de una forma que le sirve a sus intereses, pero se contrasta fuertemente con un oportunismo sexual. La responsabilidad de un Hombre debería ser «Honrarla» como el «sexo débil» al tiempo que le reconoce su «independencia». El AFC se traga entero todo este verso y en un esfuerzo de identificarse a si mismo con los ideales de la mujer, comienza a convencerse a si mismo de que él es único en el sentido de que ejemplifica de mejor manera esa falsa virtud – ese sentido del Honor definido por la mujer – que «los otros tipos».

(enlace al original en ingles)

… y Romina se pone celosa

Invité dos Tinderitas la otra noche… la misma noche. Susi y Romi. Con Susi me encontré a la noche apenas salí del trabajo, a Romi la veo mas tarde esa misma noche. Genial. Ambas caen en la categoría que podemos llamar ‘estándar’ para Tinder, así que después de andar jugando con fuego con una mina bastante complicada estos últimos meses (esa es otra historia para contar en otro momento), seducir a estas dos fue pan comido.

Susi llega temprano a casa. Pongo Netflix y empezamos a ‘relajarnos’ al toque. Miramos We are still here. Zarpada película de horror en Netflix. La posta, no tengo ni idea de que trata la primer mitad de la película y aun así estuvo buena.

Susi parece entender claramente su rol así que mantiene el nivel de pruebas de mierda al mínimo. Le gusta mucho la parte de relajarse conmigo.

En medio del relax me llega un mensajito. Pero ni en pedo paro, me mensajeo y me relajo en paralelo. ¿Quién dijo que los hombres no podemos hacer multitarea?

Adivina quien.

Romi. «En camino». Una hora y media antes.

Le digo todavía no. Siguiente texto «Estoy» y el timbre.

Como estábamos con Susi relajándonos cerca de la puerta estoy seguro de que nos puede escuchar. La película, digo. Abro la puerta y la veo vistiendo un body re red, un collar sexy y un tapado.

Me quedaban dos opciones. Podría:

  1. Cerrar la puerta y contar mis perdidas
  2. Mandar todo al carajo, invitarla a que pase y tratar de lograr un trío porque a Susi le gustan las chicas y a mi me gustaría dos chicas.

Opción b.

La invito a sentarse en el sillón del amor. Me siento entre medio. Se quedan sentadas mirándose una a la otra y es recontra incomodo.

NOTA: En situaciones como esta no tenes que dejar que siga ese silencio incomodo y tenes que ser tan franco y directo como sea posible. Las dos están pendientes de cualquier inconsistencias e intentos de consolar y justificar.
En si, no actúes como si te hubieran agarrado con las manos en la masa (aunque recién le estaba dando masa a Susi). Actuá calmo, casual. Inconscientemente van a seguir tu «vibra».

Romi dice algo plausiblemente negable onda «¿Es tu amiga?». Le digo que si. «¿Es una amiga… especial?». La miro a Susi para tratar de mantener la charla entre tres. Digo especial cómo.

«¿También te acostas con ella?» Y ahí no dudo. Digo si. De una, sin explicaciones ni por qués, no entro en detalles ni justifico mis acciones. Solo. Si.

«¿Qué es ella para vos?» Digo que es una amiga especial. «¿Eso es lo que soy?» Le digo que si eso es lo que sos. Y Susi sigue ahí quietita sentada. Bien por Susi.

NOTA: Si una chica te hostiga sobre otra chica responde rápido y erra del lado de la igualdad (o sea que las valoras a ambas por igual; es el camino mas fácil y seguro) o  sino indicale que la otra chica es mejor que ella (o sea «¿No soy la mejor mina con la que estuviste?» «No, Adriana fue»). Así le cambias el foto de intentar manipularte a un deseo bien profundo de ser mejor que la otra mujer (o al menos de convencerse a si misma de que lo es).
Todo el tema ese de «la princesa de papi» que recibieron desde chicas les crea una necesidad imperante de probar que son mejores que las otras princesas (y así convertirse en esa princesa especial que todo el mundo le dijo que era).
Asi que si pensas y le decís que Adriana coje mejor que ella, te va a cojer hasta dejarte seco solo por despecho contra Adriana. Te convertís en el juez sexual que cumple con su auto gratificación («¡Ya vas a ver quien es mejor en la cama! ¡A la mierda esa Adriana y sus tetas falsas!). Decile gradualmente que esta acercándose al nivel de Adriana, sacalo a flote para mantener la situación por mas tiempo. Es un win-win. Aguante la seducción!

Romi quiere hablar a solas en la cocina así que vamos a la cocina. A Susi no le importa así que joya.

Empieza hablándome en pasado directo:

«Me gustabas…»
«Pensaba que eras…»
«Te quería…»

Y entonces dice:

«Asi que pensabas cojertela a ella y después cojerme a mu justo después?» Le digo Sip.

Y así llega a este cierre:

«Ya no puedo hacer mas esto»

Lentamente se da vuelta y empieza a caminar hacia la puerta. Espera a que la intente convencer de quedarse. Le digo «chaaau». Solo eso. Pequeña pausa, media vuelta y vuelve a la cocina.

NOTA: Esto lo digo todo el tiempo pero vale la pena repetirlo: SIEMPRE deja que se vayan sin consolarlas ni intentes justificarte ni discutir nada con ella. Simplemente no reacciones. Un montón de tipos cometen este error. El objetivo de ella es intentar que la persigas. Si no lo haces, sin embargo, en su cabeza ustedes dos no están «sin resolver» y «sin cierre», y asi es como vuelve.
¿Por que?
«Cerrar» para las chicas es la base de volverse no atractivas para vos. Simplemente no pueden ser las que tenían mas invertido en la relación y dejarla ir. Necesitan apoyarse en algo para cerrar las cosas. Eventualmente necesitan hacer algo beta para «superarte». O sino se arriesgan convertirse en una Viuda Alfa.

Su tono cambia 180°. Empieza a hablar sobre cuan equivocada está y como yo le había dicho que veia otras chicas y que como no estamos juntos no tiene derecho a enojarse. No le respondo. Dice que piensa que la situación simplemente la shockeo y que se siente muy tonta caminando por la calle en un body de red.

Me pregunta que quiero que haga ella. Le digo que se quede. Dice «Quiero que la eches pero se que no lo vas a hacer». Le digo nop. Dice que no le gustan las chicas. A la mierda el trío. Tengo otros platos a los que si así que lo intentare en otra oportunidad. Se va. Susi dice que nunca vio nada mas loco en su vida. Me río y volvemos a relajarnos. En un momento me suena el teléfono. Respondo en pleno relajamiento. Es Romi. Solo dice que le mande un mensaje cuando ella se vaya. Le digo ok.

Terminamos y Susi se va. Le mando un mensaje a Romi y en menos de dos minutos la tengo tocando la puerta.

Lo primero que me dice al entrar es: «¿Dijo algo de mi cuando me fui?». Le digo que no. Empieza a hablar pestes de Susi y la dejo descargarse.

 

NOTA: ¿Te das cuenta? Nunca fue sobre mi. El problema era competir con Susi.

Me pregunta como fue el sexo con Susi y si ella me la había chupado y si me había gustado y si Susi era mejor que ella. Susi Susi Susi. Le digo si. Me dice y cito «Tenes que ponerte un forro porque no se que pueda tener esa puta». Le digo no. No saca mas el tema (pero en serio ustedes chicos si usen preservativo!!).

Un par de pruebas de mierda mas. La ignoro. Empieza a hablar del a ultima vez que nos relajamos. Y ahí esta mi señal para arrancar Netflix.

 

NOTA: Dejá que las chicas riñan y se pongan celosas. Los celos son un fuerte indicador de estar involucradas en la relación y una señal de que de alguna manera la preselección esta funcionando.
Dejarle saber que hay otras chicas mejores que ella te permiten establecer estándares y dejarle saber donde cae ella en esa escala. De ahí queda en ella y su hamster decidir de que forma aumenta su ranking.

 

EDIT: Ok algunos pedían una foto mía y de mi perfil de Tinder.

(enlace al original en ingles)

Buffer

Ser Rechazado es mejor que Arrepentirse

Casi el 90% de lo que defendemos en La Red Pill se puede reducir a superar el miedo al rechazo. El 90% de los dilemas que enfrentan los AFC (Zoquete Frustrado Promedio), y la mayoría de las preocupaciones de los hombres de cara al sexo opuesto nacen de los métodos y actitudes que usan para reducir su exposición al rechazo femenino. Todos estos son buffers cuyo objetivo es reducir el potencial de rechazo a la intimidad. Claramente no solo los hombres usan estos buffers – las mujeres también hacen su parte – pero creo que seria mucho mas productivo para los hombres reconocer la predisposición que tienen y ver qué métodos usan, y como terminan incorporando estos buffers contra el rechazo en su propia psicología.

Prácticamente todos los típicos problemas que los hombres encuentran son causados por estos buffers:

RLD – Relaciones de Larga Distancia. El AFC acepta una RLD porque se basa en una aceptación previa de intimidad y al dejar de ser conveniente (dada la distancia) el tipo se queda aferrado a la «relación» porque es un buffer contra el potencial rechazo que le puede dar una nueva mujer si acepta que la relación esta terminada y vuelve a la soltería. Esta relación es percibida como «algo seguro», aunque rara vez sea gratificante.

Jugar a ser Amigos – A menudo después de un rechazo del estilo «podemos ser amigos» queda la percepción de que calificándose ante la chica y que con tiempo, ella «pueda llegar a» intimar con el. No importa cuan equivocado sea, el tiempo y esfuerzo utilizado por un AFC para probarse a si mismo como el próximo «novio perfecto» es un buffer contra futuros rechazos de cualquier mujer que pueda venir después. Esto se potencia con un sentido moralista del deber de realmente ser un Amigo de verdad a esta chica PPSA. En si, este buffer contra potenciales rechazos futuros es una dedicación equivocada hacia la chica PPSA. Otra variación de esta dinámica es la del «Capitán SalvaTrolas».

Email, Chat, etc – Podríamos incluir también cualquier tipo de conversación a largo y tendido en esta lista. La realidad es que cualquier tecnología que aparenta aumentar la comunicación en realidad sirve como un buffer (para ambos sexos) limitando la comunicación interpersonal. En el caso del AFC, la racionalización es que se puede mantener en constante contacto con la mujer que le interesa (lo cual en si es un error), pero solo le termina sirviendo como un buffer contra el rechazo de ella. La percepción latente parece ser que es mas fácil leer un rechazo (o escucharlo) que ser potencialmente rechazado en persona. Un montón de tipos me van a decir ahora que los textos y el chat son simplemente la forma en la que esta generación juega al juego de la Seducción. A mi favor argumento que cuando las comunicaciones digitales se vuelven tu método preferido para interactuar con las mujeres, es un buffer.

Facebook y las Citas Online – Este debería ser bastante obvio por las mismas razones que lo anterior – Las Citas Online son posiblemente el mayor buffer jamas concebido – particularmente para las mujeres menos agraciadas (o sea las mas feas). Es tan efectivo de hecho que hay negocios enteros que se pueden construir utilizando las inseguridades y miedo al rechazo que ambos sexos comparten.

Objetificación – Aunque no parezca obvio, ambos sexos tienden a cosificar al otro. Cuando pensamos en el tema naturalmente llegamos al a noción popular de que los hombres cosifican a las mujeres como objetos sexuales, pero las mujeres también tienen una tendencia a hacer lo mismo, cosificando a los hombres como «objetos de éxito». Es mas fácil aceptar el rechazo de una cosa que de un ser humano vivo y cantante. Y es por eso por lo que nos referimos a la comunicación entre los sexos como un «Juego». «Anotamos» o «Nos bajan», haciendo de esto un juego nos separamos personal y emocionalmente del rechazo. El buffer en este caso está en el lenguaje y el enfoque mental.

Idealización del Género – Esto sería el mito de la «Mujer de Calidad». El buffer opera con auto-limitaciones percibidas que se basan en la búsqueda de una pareja idea. Es por eso que existe la tendencia de enfocarse en una sola mujer (UNIquitis) o un solo tipo de mujer (un arquetipo del género). Al limitarse o enfocarse en solo una mujer (o un tipo de mujer) el potencial de rechazo disminuye y al mismo tiempo asegura que cualquier rechazo real viene de una mujer que luego va a ser considerada como una mujer que no calificaba de todas formas. Así, el Rechazo = ‘Mujer de poca calidad’ y por lo tanto no es un rechazo real. Este buffer funciona de manera similar al de Objetificación en donde la mujer que da el rechazo es reducida a un objeto.

Mentalidad de escasez – La mentalidad del «Agarro lo que puedo y debería estar feliz de que algo al menos conseguí» actúa como un buffer completamente opuesto al de Idealización. La carencia de algo causa motivación por conseguirlo, y al quedarse con «lo seguro» como si fuera «lo único», el potencial de nuevos rechazos termina siendo eliminado.

Mujeres mas viejas, Mujeres mas jóvenes – Podríamos incluir también cierto tipo de cuerpos en esta categoría, pero el buffer es en cierto tipo de mujeres que tienen una menor tendencia a rechazar un hombre gracias a circunstancias personales previas. El buffer de las «Puma» o «Cougar» es que una mujer mas grande, de acuerdo a las condiciones en las que se encuentre, va a estar mas propensa a aceptar los avances de un hombre mas joven. De la misma forma que una mujer muy joven esta mas abierta a aceptar los avances de un hombre mayor debido a su inocencia. Y que las gordas son mas fácil de encamar por la falta de sexo y atención que reciben. No es algo tan complejo, pero una preferencia internalizada hacia un cierto tipo de mujer se desarrolla al asociar ese tipo de mujer particular con la minimización del potencial de ser rechazado.

Ligas – Lo opuesto al buffer de tener «altos estándares» y se podría agrupar con el de Escasez. Siempre esta esa mujer a la que ciertos tipos realmente le temen porque es percibida como mucho mas valiosa que el AFC. Pensa en algo así como esa mina HB9+, directora corporativa que corre maratones, viaja un montón, tiene muchas buenas amigas, se viste bien, etc, etc, etc. El AFC se dice a si mismo «wow esta mina esta fuera de mi liga, me va a rechazar porque necesito tener A, B y C para tener un estatus social que la equipare y lograr que mínimamente se interese en mi». Ergo, la idea de las ligas es una racionalización útil como buffer contra el rechazo.

Pornografía – Seguro esto va a avivar la discusión entre los que están a favor y en contra de ella, pero el porno (de la forma en que los hombres lo usan) es un buffer contra el rechazo. El porno no responde, el porno no necesita un par de tragos para relajarse, ni requiere ningún tipo de habilidad social para lograr resultados. Es una liberación sexual conveniente, inmediata que solo necesita una PC o un celular y una conexión a Internet (o una revista si es que te va el estilo analógico). Podemos discutir el aspecto obsesivo-compulsivo del tema, o el razonamiento de «con mi novia disfrutamos de ver porno juntos», pero para el tipo soltero la raíz de todo el razonamiento es la de facilitar el porno como un Buffer. Debería agregar acá que esta es también la misma razón por la que las mujeres odian tanto a la pornografía (cuando la odian). El porno le da una recompensa al hombre gratuitamente, una recompensa y liberación que debería ser su mejor carta y que termina siendo completamente anulada y dejada sin valor cuando se enfrenta contra la posibilidad del hombre de acabar con una variedad infinita de experiencias sexuales con un solo click de su mouse. Es la posibilidad del acceso ilimitado a una cantidad ilimitada de sexo sin el estress de aprender métodos para ganarse ese acceso como recompensa.

 

Estos son solo algunos pocos ejemplos notables, pero una vez que te volves consciente a la forma en la que se manifiestan los buffers vas a empezar a verlos como lo que son y a entender por qué son útiles contra el rechazo. Los buffers suelen ser el camino del menor rechazo que terminan siendo adquiridos como parte de las «preferencias» personales. No tratan tanto sobre las «preferencias» sino mas sobre la motivación detrás de ellos.

Seguro debes estar pensando, «bueno y que, si no me gusta sentirme rechazado, ¿por que no utilizar buffers contra eso?». La razon principal para aceptar el rechazo en lugar de un buffer es que ser rechazado es mejor que sentir remordimientos. Releete la lista, ¿Cuantos de estos buffers se terminaron volviendo problemas mas grandes a largo plazo, en contraste con un rechazo doloroso pero corto? Los buffers tienen la tendencia de acumularse exponencialmente, en una cadena interminable donde uno encaja con el siguiente. Hasta que lo que originalmente era una metodología de prevención al rechazo se transforma en una parte real de tu personalidad. Después del suficiente tiempo estos buffers terminan volviéndose en «simplemente como soy».

Por ultimo, nada enseña mejor y mas fuerte que la experiencia real. El rechazo, ese rechazo real y crudo dicho en la cara que duele como la puta madre. Algo que termina siendo tan intolerable que los humanos conciben incontables construcciones sociales y psicológicas con la sola idea de evitarlo. Pero sin embargo no hay mejor maestro que quemarse con la leche. Como Hombre, vas a enfrentar el rechazo en muchas mas facetas de tu vida que solo en tus tratos con las mujeres. Los buffers que aprendas en un área de tu vida simplemente van a estorbarte cuando se transfieran a otros aspectos de ella. Todos estos buffers listados y muchos mas, se vuelven indicadores de la forma en la que manejas con seguridad la adversidad. Algunos te hacen ver como un maricón miedoso, otros son mas sutiles y terminan siendo una parte molesta de una personalidad internalizada, pero depender de ellos cada vez mas revela tu verdadera personalidad a las mujeres. ¿Sos lo suficientemente Alfa como para recibir un rechazo al mentón, sonreír con confianza y volver por mas? ¿O vas a correr, bloquearte y esconderte detrás de tu escudito de buffers?

 

 

(enlace al original en ingles)

Tribus

I received this email some time ago, but I felt it needed some serious consideration to give the concept the justice it deserved.

Rollo — You’ve been a major help to my understanding the underlying dynamics between men and women. I’ve observed them in bits and pieces over the years but never really understood the whys behind them or how to turn them in our favor.

It seems like one mid-term focus you have is on male-male dynamics, specifically fathers and sons. But I also wonder whether you’d consider writing more about bonding and support between men and how those relationships can anchor men’s lives at a time when male relationships are regarded with skepticism by larger society. Lately it’s struck me that men tend to innately trust the men they know and distrust those they don’t (and that it’s often the reverse for women). This inclines us to believe women when they decry the “assholes” who have mistreated them in the past while women are empathetic and credulous toward women whose character they don’t know and whom they’ve never met.

Many of us out here are lacking strong male relationships, and our small social circles translate to fewer men we innately trust and more men we innately don’t. Women seem to regard male friendships as a luxury at best–we should be focusing on career, family, and her needs–while women’s friendships are seen as a lifeline in their crazy, have-it-all world. Indeed, a man discouraging his SO’s friendships is widely seen as a sign of emotional abuse, whereas the reverse is “working on the relationship.”

This strikes me as a deep but largely untapped Red Pill well and could provide essential guidance for men looking to live a proud, constructive Red Pill life however women and children might fit into it. I’d definitely welcome your insights in future entries.

Look forward to every post!

Back in February Roosh proposed (and attempted to initiate) a worldwide event that would be a sort of ‘gathering of the tribes’ with the intent of having men get together in small local gatherings to “just have a beer and talk amongst like-minded men.” My impression of the real intent of in putting this together notwithstanding, I didn’t think it was a bad idea. However, the problem this kind of ‘tribes meeting’ suffers from is that it’s entirely contrived to put unfamiliar men together for no other purpose than to “have a beer and talk.” The problem with unfamiliar men coming together simply to meet and relate is a noble goal, however, the fundamental ways men communicate naturally makes the function of this gathering seem strange to men.

Women talk, men Do.

The best male friends I have share one or more common interests with me – a sport, a hobby, music, art, fishing, lifting, golf, etc. – and the best conversations I can remember with these friends occurred while we were engaged in some particular activity or event. Even just moving a friend into his new house; it’s about accomplishing something together and in that time relating about shit. When I lived in Florida some of the best conversations I had with my studio guys were during some project we had to collaborate on for a week or two.

Women, make time with the express purpose of talking between friends. Over coffee perhaps, but the act of communication is more important than the event or activity. Even a ‘stitch-and-bitch’ is simply an organized excuse to get together and relate. For women, communication is about context. They are rewarded by how that communication makes them feel. For Men communication is about content and they are rewarded by the interchange of information and ideas.

[…]From an evolutionary perspective, it’s likely that our hunter-gatherer tribal roles had a hand in men and women’s communication differences. Men went to hunt together and practiced the coordinated actions for a cooperative goal. Bringing down a prey animal would have been a very information-crucial effort; in fact the earliest cave paintings were essentially records of a successful hunt and instructions on how to do it. Early men’s communication would necessarily have been a content driven discourse or the tribe didn’t eat.

Similarly women’s communications would’ve been during gathering efforts and childcare. It would stand to reason that due to women’s more collectivist roles they would evolve to be more intuitive, and context oriented, rather than objective oriented. A common recognition in the manosphere is women’s predisposition toward collectivism and/or a more socialist bent to thinking about resource distribution. Whereas men tend to distribute rewards and resources primarily on merit, women have a tendency to spread resources collectively irrespective of merit. Again this predisposition is likely due to how women’s ‘hard-wiring’ evolved as part of the circumstances of their tribal roles.

From this perspective it’s a fairly easy follow to see how the tendency of men to distrust unfamiliar (out-group) men might be a response to a survival threat whereas women’s implicit trust of any member of the ‘sisterhood’ would be a species-survival benefit to the sex that requires the most parental investment and mutual support.

Divide & Conquer

In our post-masculine, feminine-primary social order it doesn’t take a Red Pill Lens to observe the many examples of how the Feminine Imperative goes to great lengths to destroy the intrasexual ‘tribalism’ of men. Since the time of the Sexual Revolution the social press of equalism has attempted to force a commonly accepted unisex expectation upon men to socialize and interact among themselves as women do.

The duplicity in this striving towards “equality” is, of course, the same we find in all of the socialization efforts of egalitarian equalism; demasculinizing men in the name of equality. A recent, rather glaring, example of this social push can be found (where else?) at Harvard University where more than 200 female students demonstrated against a new policy to discourage participation in single-gender clubs at the school. You see, women were very supportive of the breaking of gender barriers when it meant that men could no longer discriminate in male-exclusive (typically male-space) organizations, but when that same equalist metric was applied to women’s exclusive organizations, then the cries were accusations of insensitivity and the banners read “Women’s Groups Keep Women Safe.”

That’s a pretty fresh incident that outlines the dynamic, but it’s important to understand the underlying intent of the “fine for me, but not for thee” duplicity here. That intent is to divide and control men’s communication by expecting them to communicate as women do, and ideally to do so on their own accord by conditioning them to accept women’s communication means as the normatively correct way to communicate. As I’ve mentioned before, the most effective social conventions are the ones in which the participants willingly take part in and willingly encourage others to believe is correct.

Tribes vs. The Sisterhood

Because men have such varied interests, passions and endeavors based on them it’s easy to see how men compartmentalize themselves into various sub-tribes. Whether it’s team sports (almost always a male-oriented endeavor), cooperative enterprises, cooperative forms of art (rock bands have almost always been male space) or just hobbies men share, it is a natural progression for men to form sub-tribes within the larger whole of conventional masculinity.

Because of men’s’ outward reaching approach to interacting with the world around him, there’s really no unitary male tribe in the same fashion that the collective ‘Sisterhood’ of women represents. One of the primary strengths of the Feminine Imperative has been its unitary tribalism among women. We can see this evidenced in how saturated the Feminine Imperative has become into mainstream society and how it’s embedded itself into what would otherwise be diametrically opposed factions among women. Political, socioeconomic and religious affiliations of women (various sub-tribes) all become secondary to the interests of ‘womankind’ when embracing the collective benefits of being women and leveraging both their victim and protected statuses.

Thus, we see no cognitive dissonance when women simultaneously embrace a hostile opposition to one faction while still retaining the benefits that faction might offer to the larger whole of the Sisterhood. The Sisterhood is unitary first and then it is broken down into sub-tribes. Family, work, interests, political / religious compartmentalizations become sublimated to fostering the collective benefits of womankind.

While I can speculatively understand the socio-evolutionary underpinnings of how this psychological dynamic came to be, I’d be remiss if I didn’t point out just how effective this unitary collectiveness has been in shaping society towards a social ideal that supports an unfettered drive towards women’s gender-coded need to optimize Hypergamy. This unitary, gender-primary tribalism has been (and is) the key to women’s unilateral social power – and even in social environments where women still suffer oppression, the Sisterhood will exercise this gender-tribalism.

Threat Assessments

Asserting any semblance of a unitary male tribalism is a direct threat to the Feminine Imperative. In The Threat I began the essay with this summation:

Nothing is more threatening yet simultaneously attractive to a woman than a man who is aware of his own value to women.

When I wrote this essay I did so from the perspective of women feeling vulnerable about interacting intimately with men who understood their own value to women and also understood how to leverage it. One of the reasons Game is so vilified, ridiculed and disqualified by the Sisterhood is because it puts this understanding into practice with women and, in theory, removes women from the optimization of Hypergamy. Red Pill awareness and Game lessens women’s control in that equation, which is sexy from the standpoint of dealing with a self-aware high SMV man, but also threatening from the perspective that her security depends on him acquiescing to her Frame and control.

Up to this point, Game has represented an individualized threat to women’s Hypergamous control, but there has always been a larger majority of men (Betas) who’ve been easily kept ignorant of their true potential for control. However, on a larger social landscape, the Feminine Imperative understands the risks involved in men forming a unitary tribe – a Brotherhood – based solely on benefitting and empowering men. The manosphere, while still effectively a collection of sub-tribes, represents a threat to the imperative because its base purpose is making men aware of their true state in a feminine-centric social order.

As such, any attempt to create male-specific, male-empowering organizations is made socially synonymous with either misogyny (hate) or homosexuality (shame). Ironically, the shame associated with homosexuality that a fem-centric society would otherwise rail against becomes an effective form of intra-gender shame when it’s applied to heterosexual collectives of men. Even suggestions of male-centered tribalism are attached with homosexual suspicions, and these come from within the collectives of men themselves.

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The above picture is from an “academic” conference (class?) Mediated Feminisms: Activism and Resistance to Gender and Sexual Violence in the Digital Age held at UCL in London. There’s quite a bit more to this than just collecting and codifying the sub-tribes of the manosphere, more can be found here.

Now, granted, this conference is replete with all of the uninformed (not to mention willful ignorance) concern to be expected of contemporary feminists, but this does serve as a current example of how men organizing for the exclusive benefit of men is not just equated with misogyny, but potential violence. As a unitary collective of men, the manosphere terrifies the Feminine Imperative. That fear, however, doesn’t stem from any real prospective violence, but the potential for a larger ‘awareness’ in men of their own conditions and the roles they are expected to play to perpetuate a feminine-centric social order. They fear to lose the control that the ‘socially responsible’ ignorance of men provides them with.

Men’s predisposition to form sub-tribes and intrasexual competition (“lets you and him fight”) has always been a means of covert control by women, but even still the Feminine Imperative must insert its influence and oversight into those male spaces to make use of  them. Thus, by assuring that feminine primacy is equated with the idea of inclusive equalism, all Male Space is effectively required to be “unisex space” while all-female sub-tribes must remain exclusively female. For an easy example of this, compare and contrast the reactions to Harvard’s unisex institution of campus club equalism to the worldwide reactions to, and preemption of, the “Tribe” meetings only attempted to be organized by Return of Kings in February.

Making Men

By controlling men’s intrasex communications with each other the Feminine Imperative can limit men’s unified, collective, understanding of masculinity and male experiences. Feminine-primary society hates and is terrified of men defining and asserting masculinity for themselves (to the point of typifying it as potentially violent), but as connectivity progresses we will see a more concentrated effort to lock down the narrative and the means of men communicating male experiences.

I’ve detailed in many prior posts how the imperative has deliberately misdirected and confused men about a unified definition of masculinity. That confusion is designed to keep men guessing and doubting about their “security in their manhood” while asserting that the feminine-correct definition is the only legitimate definition of healthy, ‘non-toxic’, masculinity. This deliberate obfuscation and ambiguity about what amounts to ‘authentic masculinity’ is another means of controlling men’s awareness of their true masculine potential and value – a potential that they rightly fear will mean acquiescing to men’s power over their Hypergamous social and personal control. Anything less than a definition of masculinity that fosters female primacy and fempowerment is labeled “toxic masculinity” – literally and figuratively poisonous.

This is the real, operative reason behind the obsessive, often self-contradicting, need for control of male space by the Feminine Imperative. Oversight and infiltration of male sub-tribes and instituting a culture of self-policing of the narrative within those sub-tribes maintains a feminine-primary social order.

Building Better Betas

Since the time in which western(izing) societies shifted to unfettering Hypergamy on a social scale there has been various efforts to demasculinize – if not outright feminize – the larger majority of men. Today we’re seeing the results of, and still persistent efforts of this in much starker contrast as transgenderism and the social embrace of foisting gender-loathing on boys becomes institutionalized. A deliberate promotion of a social constructivist narrative about gender identity and the very early age at which children can “choose” a gender for themselves is beginning to be more and more reinforced in our present feminine-primary social order.

As a result of this, and likely into our near future, today’s men are conditioned to feel uncomfortable being “men”. That discomfort is a direct result of the ambiguity and misguidance about conventional masculinity the imperative has fostered in men when they were boys. This feminization creates a gender loathing, but that loathing comes as the result of an internal conflict between the feminine-correct “non-toxic” understanding of what masculinity ought to be and the conventional aspects of masculinity that men need to express as a result of their biology and birthright.

Effectively, this confusion has the purpose of creating discomfort in men among all-male sub-tribes. These masculine-confused men have difficulty with intersocial communication within the sub-tribes they’re supposed to have some sort of kin or in-group affiliation with.  Even the concept of “male bonding” has become a point of ridicule (something typical of male buffoons) or suspiciously homosexual , so, combined with the feminine identification most of these men default to, today’s “mangina” typically has more female friends and feels more comfortable communicating as women communicate. These men have been effectively conditioned to believe or feel that male interaction or organization is inherently wrong, uncomfortable or contrived, possibly even threatening if the organizing requires physical effort. Consequently, interacting as a male becomes ridiculous or superficial.

Pushing Back

What then is to be done about this conditioning? For all the efforts to destroy or regulate male tribalism, the Feminine Imperative still runs up against men’s evolved predispositions to interact with the outside world instead of fixating on the inside world of women. Below I’ve pieced together some actionable ideas that might help men come to a better, unitary way of fostering the male tribalism the Feminine Imperative would see destroyed or used as a tool of soci0-sexual control:

  • While it is vitally important to maintain a male-specific mental point of origin, together men need a center point of action. Women talk, men do. Men need a common purpose in which the tribe can focus its efforts on. Men need to build, coordinate, win, compete and problem solve amongst themselves. The ‘purpose’ of a tribe can’t simply be one of getting together as like-minded men; in fact, groups with such a declared purpose are often designed to be the most conciliatory and accommodating of the Feminine Imperative. Men require a common, passionate purpose to unite for.

 

  • Understand and accept that men will naturally form male hierarchies in virtually every context if that tribe is truly male-exclusive. There will be a reflexive resistance to this, but understand that the discomfort in acknowledging male hierarchies stems from the Feminine Imperative’s want to make any male authority a toxic form of masculinity. Contrary to feminine conditioning male hierarchies are not necessarily based on Dark Triad manipulations. That is the ‘fem-think’ – any male created hierarchy of authority is by definition evil Patriarchy.

 

  • Recognize existing male sub-tribes for what they are, but do so without labeling them as such. Don’t talk about Fight Club, do Fight Club. As with most other aspects of Red Pill aware Game, it is always better to demonstrate rather than explicate. There will always be an observer effect in place when you call a male group a “male group”. That tribe must exist for a passionate reason other than the express idea that it exists to be about men meeting up. Every sub-tribe I belong to, every collective interest I share with other men, even the instantly forming ones that arise from an immediate common need or function, all exist apart from “being” about men coming together.Worldwide “tribe” day failed much for the same reasons an organization like the Good Men Project fails – they are publicized as a gathering of men just “being” men.

 

  • Push back on the invasion of male space by being uncompromising in what you do and organize with passion. Make no concessions for women in any all-male space you create or join. There will always be a want to accommodate women and/or the fears of not being accommodating of feminine-primary mindsets within that all-male purview. Often this will come in subtle forms of anonymous White Knighting or reservations about a particular passion due to other men’s Blue Pill conditioning to always consider the feminine before considerations of themselves or the tribe. It is vitally important to the tribe to quash those sympathies and compromising attitudes as these are exactly the designs of the Feminine Imperative to destroy a tribe from within.Make no concessions for competency of women within the tribe if you find yourself in a unisex tribal situation. Even the U.S. military is guilty of reducing combat service requirements for women as recently as this month. If you are a father or you find yourself in a role of mentoring boys or young men it is imperative that you instill this no-compromise attitude in them and the organizations that they create themselves.

 

  • The primary Red Pill / Game tenets that you’ve learned with respect to women are entirely applicable in a larger scope when it comes to resisting the influences of the Feminine Imperative. Frame and a return to a collectively male-exclusive Mental Point of Origin are two of the primary tenets to apply to non-intimate applications of resistance in terms of aspects of society. Observations and the Red Pill Lens should inform your interactions with women and men on a social scale.

 

Finally, I want to close by restating that my approach to resisting the influences of the Feminine Imperative on a meta-social scale is the same bottom-up approach I used with unplugging men from their Blue Pill doldrums. Once men have taken the first steps in Red Pill awareness this new perspective has a tendency to expound into greater social understandings and a want for applications beyond hooking up with desirable women. That Red Pill awareness becomes a way of life, but moreover, it should inform us as men, as tribes, about how best to maintain ourselves as masculine-primary individuals and organizations.

(enlace al original en ingles)

La violencia es oro

A lot of people like to think they are “non-violent.” Generally, people claim to “abhor” the use of violence, and violence is viewed negatively by most folks. Many fail to differentiate between just and unjust violence. Some especially vain, self-righteous types like to think they have risen above the nasty, violent cultures of their ancestors. They say that “violence isn’t the answer.” They say that “violence doesn’t solve anything.”

They’re wrong. Every one of them relies on violence, every single day.

On election day, people from all walks of life line up to cast their ballots, and by doing so, they hope to influence who gets to wield the axe of authority. Those who want to end violence — as if that were possible or even desirable — often seek to disarm their fellow citizens. This does not actually end violence. It merely gives the state mob a monopoly on violence. This makes you “safer,” so long as you don’t piss off the boss.

All governments — left, right or other — are by their very nature coercive. They have to be.

Order demands violence.

A rule not ultimately backed by the threat of violence is merely a suggestion. States rely on laws enforced by men ready to do violence against lawbreakers. Every tax, every code and every licensing requirement demands an escalating progression of penalties that, in the end, must result in the forcible seizure of property or imprisonment by armed men prepared to do violence in the event of resistance or non–compliance. Every time a soccer mom stands up and demands harsher penalties for drunk driving, or selling cigarettes to minors, or owning a pit bull, or not recycling, she is petitioning the state to use force to impose her will. She is no longer asking nicely. The viability of every family law, gun law, zoning law, traffic law, immigration law, import law, export law and financial regulation depends on both the willingness and wherewithal of the group to exact order by force.

 

When an environmentalist demands that we “save the whales,” he or she is in effect making the argument that saving the whales is so important that it is worth doing harm to humans who harm whales. The peaceful environmentalist is petitioning the leviathan to authorize the use of violence in the interest of protecting leviathans. If state leaders were to agree and express that it was, indeed, important to “save the whales,” but then decline to penalize those who bring harm to whales, or decline to enforce those penalties under threat of violent police or military action, the expressed sentiment would be a meaningless  gesture. Those who wanted to bring harm to whales would feel free to do so, as it is said, with impunity — without punishment.

Without action, words are just words. Without violence, laws are just words.

Violence isn’t the only answer, but it is the final answer.

One can make moral arguments and ethical arguments and appeals to reason, emotion, aesthetics, and compassion. People are certainly moved by these arguments, and when sufficiently persuaded –providing of course that they are not excessively inconvenienced — people often choose to moderate or change their behaviors.

However, the willful submission of many inevitably creates a vulnerability waiting to be exploited by any one person who shrugs off social and ethical norms. If every man lays down his arms and refuses to pick them up, the first man to pick them up can do whatever he wants. Peace can only be maintained without violence so long as everyone sticks to the bargain, and to maintain peace every single person in every successive generation — even after war is long forgotten — must continue to agree to remain peaceful. Forever and ever. No delinquent or upstart may ever ask, “Or Else What?,” because in a truly non-violent society, the best available answer is “Or else we won’t think you’re a very nice person and we’re not going to share with you.” Our troublemaker is free to reply, “I don’t care. I’ll take what I want.”

Violence is the final answer to the question, “Or else what?”

Violence is the gold standard, the reserve that guarantees order. In actuality, it is better than a gold standard, because violence has universal value. Violence transcends the quirks of philosophy, religion, technology and culture. People say that music is a universal language, but a punch in the face hurts the same no matter what language you speak or what kind of music you prefer. If you are trapped in a room with me and I grab a pipe and gesture to strike you with it, no matter who you are, your monkey brain will immediately understand “or else what.”  And thereby, a certain order is achieved.

The practical understanding of violence is as basic to human life and human order as is the idea that fire is hot. You can use it, but you must respect it. You can act against it, and you can sometimes control it, but you can’t just wish it away. Like wildfire, sometimes it is overwhelming and you won’t know it is coming until it is too late. Sometimes it is bigger than you. Ask the Cherokee, the Inca, the Romanovs, the Jews, the Confederates, the barbarians and the Romans. They all know “Or else what.”

The basic acknowledgement that order demands violence is not a revelation, but to some it may seem like one. The very notion may make some people apoplectic, and some will furiously attempt to dispute it with all sorts of convoluted and hypothetical arguments, because it doesn’t sound very “nice.” But something doesn’t need to be “nice” in order for it to be true. Reality doesn’t bend over to accommodate fantasy or sentimentality.

Our complex society relies on proxy violence to the extent that many average people in the private sector can wander through life without really having to understand or think deeply about violence, because we are removed from it. We can afford to perceive it as a distant, abstract problem to be solved through high-minded strategy and social programming. When violence comes knocking, we simply make a call, and the police come to “stop” the violence. Few civilians really take the time to think that what we are essentially doing is paying an armed band protection money to come and do orderly violence on our behalf. When those who would do violence to us are taken peacefully, most of us don’t really make the connection, we don’t even assert to ourselves that the reason a perpetrator allows himself to be arrested is because of the gun the officer’s hip or the implicit understanding that he will eventually be hunted down by more officers who have the authority to kill him if his is deemed a threat. That is, if he is deemed a threat to order.

There are something like two and a half million people incarcerated in the United States. Over ninety percent of them are men. Most of them did not turn themselves in. Most of them don’t try to escape at night because there is someone in a guard tower ready to shoot them. Many are “non-violent” offenders. Soccer moms, accountants, celebrity activists and free range vegans all send in their tax dollars, and by proxy spend billions and billions to feed an armed government that maintains order through violence.

It is when our ordered violence gives way to disordered violence, as in the aftermath of a natural disaster, that we are forced to see how much we rely on those who maintain order through violence.  People loot because they can, and kill because they think they’ll get away with it. Dealing with violence and finding violent men who will protect you from other violent men suddenly becomes a real and pressing concern.

A pal once told me a story about an incident recounted by a family friend who was a cop, and I think it gets the point across. A few teenagers were at the mall hanging out, outside a bookstore. They were goofing around and talking with some cops who were hanging around. The cop was a relatively big guy, not someone who you would want to mess around with. One of the kids told the cop that he didn’t see why society needed police.

The cop leaned over and said to the spindly kid, “do you have any doubt in your mind about whether or not I could break your arms and take that book away from you if I felt like it?”

The teenager, obviously shaken by the brutality of the statement, said, “No.”

“That’s why you need cops, kid.”

George Orwell wrote in his “Notes on Nationalism” that, for the pacifist, the truth that, “Those who ‘abjure’ violence can only do so because others are committing violence on their behalf,” is obvious but impossible to accept.  Much unreason flows from the inability to accept our passive reliance on violence for protection. Escapist fantasies of the John Lennon “Imagine” variety corrupt our ability to see the world as it is, and be honest with ourselves about the naturalness of violence to the human animal. There is no evidence to support the idea that man is an inherently peaceful creature. There is substantial evidence to support the notion that violence has always been a part of human life. Every day, archeologists unearth another primitive skull with damage from weapons or blunt force trauma. The very first legal codes were shockingly grisly. If we feel less threatened today, if we feel as though we live in a non–violent society, it is only because we have ceded so much power over our daily lives to the state. Some call this reason, but we might just as well call it laziness. A dangerous laziness, it would seem, given how little most people say they trust politicians.

Violence doesn’t come from movies or video games or music. Violence comes from people. It’s about time people woke up from their 1960s haze and started being honest about violence again. People are violent, and that’s OK. You can’t legislate it away or talk your way around it. Based on the available evidence, there’s no reason to believe that world peace will ever be achieved, or that violence can ever be “stopped.”

It’s time to quit worrying and learn to love the battle axe. History teaches us that if we don’t, someone else will.

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Originally published on Arthur’s Hall of Viking Manliness (now offline), Nov 11, 2010.
 
Read this essay in Portuguese here.
Read it in French here.
Read it in Spanish here. 

 

(enlace al original en ingles)

 

Las bases de la atracción: 6 – Voz, tono y contenido

Esta entrada es la parte 6 of 6 de la serie Las bases de la atracción

Resumen

La serie «Las bases de la atracción» se basa en cosas que necesitas corregir antes incluso de salir a la calle a levantar. Esta entrada va a ser sobre cómo comportarse una vez que ya abrimos la boca. Hablamos de la voz y de la multitud de problemas relacionados con ella.

¿Qué es mas sexy, Un bajo grave y profundo o un gritito agudo? Que pregunta obvia, ¿no? Deberías aprender a cómo hablar con tono grave, y preferentemente hablar así todo el tiempo. ¿Cuál es la mejor herramienta para hacerlo? Grabate a vos mismo cuando interactuas. Lo mas probables es que no estés contento con lo que escuches.

Muchos tipos, encima de los problemas con su tono de voz, se ponen nerviosos cuando están cerca de una mina linda y no se pueden controlar. Pero ejercitar tu voz no es para nada diferente a trabajar cualquier otra parte tuya. Así que desde el momento en que empezás a darte cuenta de los errores que estas cometiendo, podes empezar a corregirlos. Tratá de simular seguridad y confianza. Habla fuerte y claro. Cuando uno habla lento, suele bajar el tono a uno mas grave de forma automática. Podes darle un toque mas de graves intentando sonar mas «masculino», pero no te pases…. o mejor, no lo hagas.

Los tres problemas mas comunes que uno tiene con la voz mientras habla con una chica linda son:

  • No hablar lo suficientemente fuerte – ¿Tenés que repetirte o inclinarte hacia adelante?
  • Tono de súplica – ¿Elevas el tono cuando terminas cada oración?
  • Hablar muy rápido – Ni es necesario que controles este, todos hablamos rápido cuando estamos excitados, simplemente sabelo que lo estas haciendo.

Hace un control post salida de estos problemas y puntuate a vos mismo en cada categoría. La gran diferencia va a ser escucharte a vos mismo en tus grabaciones. Realmente te aseguro que no vas a estar listo para lo que vas a escuchar.

Hay otros pequeños errores que son muy comunes tales como

  • Incluir palabras relleno – «uh», «ehm», «ah».
  • Signos de admiración – «¡Guau!», «¡Faa!», «Ah mira»
  • Risa nerviosa – No, no es una risa copada.

En todos los casos es muchísimo mejor quedarse en silencio o asentir con la cabeza. Otra opción si no podes quedarte callado es un «ok» muy tranca, que no interrumpa.

Una cosa que parece costar mucho es entender la forma de iniciar una charla con una pregunta que no suene como tal. Decís la pregunta (por ejemplo la típica «Te puedo decir algo rápido?») usando la entonación de una oración normal. Intentalo hacer ahora – no es tan difícil. Vas a sonar como si asumieras que la respuesta va a ser «si», y de esa forma vas a demostrar seguridad y confianza. Fijate que puede ser que la chica no responda nada a esa pregunta – simplemente asumí que ya te dijo que si y seguí con lo que ibas a decir. De igual forma usalo para tu lista de frases iniciales/cumplidos de levante. Cuando terminas de decirle lo que querías no hagas como que terminaste de hablar porque sino la chica te va a decir «gracias» e irse. Pausa como si estuvieras a punto de seguir hablando.

Otro consejo sobre la «voz» es el de evitar las preguntas. Siempre desafió a la gente a unos días de entrenamiento donde por los primeros 1 o 2 minutos de un encare no hagan absolutamente ninguna pregunta. Algunas preguntas se pueden evitar con un truco muy simple – en lugar de preguntarle algo simplemente buscá una confirmación de algo que hayas dicho. Por ejemplo en lugar de «¿Hablas español?» podes empezar con un «Espero que hables español». Para el resto de la conversación deberías aprender a cómo hacer suposiciones. Este tipo de oraciones son las que usas a fondo cuando hablas con tus amigos o familia. Nunca le harías una «entrevista» a tus mejor amigo y tampoco deberías hacerlo con una chica.

De igual forma, evitá por completo las preguntas mortales como «¿Qué es lo que haces?» o «¿A donde estas yendo?». En lugar de preguntar «‘¿Que estas haciendo?», mirala y pensá en una respuesta por tu cuenta. Si tiene un bolso del gimnasio colgado entonces «Parece que estas camino al gimnasio» es una suposición básica. Una respuesta aburrida a una pregunta no realizada. No es lo mejor pero es mucho, muchísimo mejor que un «¿Estas yendo al gimnasio?».

Pegale un giro y vas a conseguir algo mucho mejor – algo que le va a permitir a la chica una forma fácil de responder. «Te ves cansada pero contenta, como si volvieras de una clase completa en el gimnasio». Agregale algo mas a eso y vas a haber creado una pequeña historia de supuestos. «Sonrisa en la cara y bolso en el hombro. Debes ser de esas instructoras locas del gimnasio que les encanta hacer sufrir a sus alumnos mas vagos… y la clase de hoy se ve que es de las que mas vagos tiene». ¿Aburrido? Ni ahi ¿No hay nada con lo que ella pueda continuar la charla? Para nada.

Recapitulemos: Hablar muy rápido es lo que mas tiempo se tarda en corregir, pero no requiere de un trabajo en especial – solo necesitas acostumbrarte mas a la idea de encarar en cualquier momento del día – o sea, excitarte menos. Hablar muy suave por otro lado es lo mas difícil – muchos hombres le temen tanto al efecto escenario (que otros escuchen la conversación) como a decir alguna estupidez. Ambas son cosas a las que no les tenes que tener miedo. Para solucionarlo anda y encará en lugares muy tranquilos donde todos puedan oírte (para desensibilizarte) o en un lugar muy ruidoso (donde tengas que hablar fuerte).

En cuanto a la conversación – es otro tema totalmente aparte, larguísimo para un solo articulo. Así que la cortamos acá.

Lecciones aprendidas

  • Habla mas lento
  • Habla mas grave
  • No le tengas miedo a la chica, hablale como si se conocieran hace años (asumí que ya hay confianza)
  • No hagas muchas preguntas (o mejor, no hagas ninguna). Usa oraciones ricas en presunciones para avanzar la conversación.

Estos son los tipos que son mas útiles cuando salís de levante de día. Hay mas información en ingles en este blog, si es que tenes ganas de mas.

(enlace al original en ingles)