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Ley 9 – Ganale a los demás con acciones, no palabras

Esta entrada es la parte 9 of 13 de la serie 48 Leyes del Poder

Cualquier triunfo momentáneo que pienses que obtuviste en una discusión termina siendo una victoria Pírrica: el resentimiento y rencor que causaste termina siendo mas fuerte y durando mucho mas que cualquier cambio de opinión momentáneo. Es mucho mas poderoso lograr que los demás estén de acuerdo con vos a través de tus acciones, sin decir una palabra. Demostrá, no expliques.

Tomemos de ejemplo al ingeniero en Atenas que recibe ordenes de su comandante Mucianus para enviar el mástil del navío mas grande para usarlo en el asedio del pueblo de Pergamus. El ingeniero discutía que lo que el comandante necesitaba no era el mástil mas largo, sino el mas pequeño, ya que este se adaptaba mejor a la tarea. Mucianus se enfureció y mando a traer al ingeniero que insistía en explicarle sus razones a favor del mástil mas pequeño. Por su desobediencia, fue azotado hasta la muerte. El argumento del ingeniero cayó en oídos sordos. A nadie le importaba si era mas prudente o no usar el mástil mas pequeño. El hecho que importaba era que un comandante de mayor rango le dio una orden y el decidió que insultar su inteligencia y discutirle algo era mas importante.

Al contrario de Miguelangel, el ingeniero no ejercía sus ideas forma indirecta. Cuando el intendente de Florencia, Piero Sorderini le pidió a Miguelangel que la nariz de la escultura del joven David que había comisionado era muy grande, no discutió de que la nariz estaba perfecta, simplemente llevó al intendente al andamio y empezó a hacer de cuenta que cambiaba la nariz. Sorderini quedó complacido y nadie termino ofendido.

Dos efectos a largo plazo de tus palabras

  1. Resentimiento: Cuando la gente coincide con vos educadamente, pero realmente piensan algo totalmente diferente.
  2. Ofensa: Dijiste algo neutral pero dependiendo del humor de la otra persona termina siendo malinterpretado.

Ya escuchaste el antiguo refrán: «Las acciones dicen mas que las palabras». Las acciones y demostraciones son mucho mas poderosas que cualquier retórica que pueda salir de la boca de uno. No hay palabras ofensivas, no hay posibilidad de ser malinterpretadas. Nadie puede discutir la prueba que se demuestra. Como decía Baltasar Gracias: «La verdad suele verse a menudo y escuchada muy poco».

Sin embargo, mas allá de las acciones, la persuasión mas poderosa es la simbólica.

Los símbolos como la bandera o la historia mítica de un monumento es algo que todos entendemos sin intercambiar una sola palabra. Henry Kissinger, quien en 1979 se fue repentinamente de una intensa reunión con los Israelíes para volver al desierto de Sinai, a ver un antiguo lugar en Masada. Masada es el lugar donde siete mil guerreros judíos se suicidaron antes de rendirse a las tropas Romanas en el año 73. Los Israelíes sabia que el mensaje de Kissinger era mucho mas que una advertencia; también había un significado emocionalmente simbólico que los hizo pensar mas seriamente que cualquier tipo de retórica oral que el hubiera podido ensayar.

Elegí sabiamente tus batallas

A veces es mejor conservar tu energía e irte. También hay momentos donde el calor de una discusión te puede beneficiar. Por otro lado es ventajoso discutir con todas las convicciones que puedas lograr. Cuanto mas emocional, mejor, especialmente cuando quedas atrapado en una red de mentiras, necesitas llevar a la otra persona a la discusión para distraerla y confundirla.

Fases de una discusión falta pero convincente

  1. Fingí ignorancia: Como el estafador Victor Lustig, que venia cajas por $10.000 diciendo que las cajas fabricaban plata. Cuando el Sheriff Richards del Condado de Remsen, Oklahoma lo enfrentó diciendo que las cajas no funcionaban, el actuó como si no creyera lo que le decían. Hasta terminó preguntándole al Sheriff si había operado la caja correctamente. Esta es la forma de plantar una duda en la mente del ofendido.
  2. Dale una vuelta técnica o algo de retórica en la mentira: En el caso de Lustig, era un maestro en la forma en la que describía la caja. No era mas que un montón de tonterías técnicas que confundían mas al Sheriff, quien terminó bajando su guardia por su propia inseguridad sobre el funcionamiento de la caja.
  3. Ofrece algo a cambio de nada: Lustig le ofreció devolverle el dinero al Sheriff y luego ir al pueblo a arreglarle la caja aunque sabía que la caja nunca funcionaría y que el dinero no era real. Desarmó una situación que podría haber sido mortal para el. Había ganado la discusión y logró encarcelar al Sheriff por intentar pasar dinero de contrabando en el proceso.

(enlace al original en ingles)

Feminismo y la muerte del mentor masculino

Una de las peores fallas de la sociedad moderna es haber eliminado al mentor masculino a partir del imperativo femenino de destruir el espíritu de los niños jóvenes. Las mujeres hicieron tan buen trabajo que hasta hay hombres que sostienen pancartas como «Soy feminista porque la masculinidad da miedo». Fallamos en proveer de una salida estable para la agresión masculina y evolucionamos hacia un estado de pasividad y tolerancia. Tolerantes de la mierda feminista, de nuestras propias circunstancias, y de no poder tener lo que deseamos. No soy un fanático de Maher, pero cuando dijo «nos anestesiamos mirando deportes y pornografía» tenia razón. En lugar de permitirle a los niños que luchen, peleen, exploren y se esfuercen físicamente, los llenamos de drogas para «no molesten a las niñas» con su masculinidad incipiente. En lugar de hacer deporte, lo miramos por TV y jugamos video juegos, logrando indirectamente… nada. Esto amolda el carisma y la exuberancia juvenil de un chico hacia un adulto inseguro y mentalmente ausente que no tiene calle ni experiencia real de la vida en la cual apoyarse en tiempos de dificultad y crisis. Creamos un estado de «hombres si» hacia las feministas que terminan cediendo a cualquier capricho y berrinche del movimiento. Un «hombre» que tienen tanto miedo a la confrontación, al compromiso, al estar solo que haría lo que sea por evitarlo.

Y no hablo del compromiso al nivel de una relación con una mujer. Hablo del compromiso a tomar una decisión, a un ideal. A decidir hacerse responsable por su propia vida, de educarse, de buscar y encontrar algo por lo que luchar, y progresar hacia cualquiera que sea su objetivo final (un artista, un ingeniero, un atleta profesional). Ya no comprendemos el concepto de moderación cuando pasamos todas las horas que estamos despiertos en Internet, jugando video juegos, y nos enlodamos con cero dirección. ¿Cuántos de nosotros crecimos sin los conocimientos masculinos fundamentales como la historia, la filosofía, el arte, la música, los clásicos, la poesía, Borges, Platón, la Biblia, y otras piedras fundamentales de la civilización?. Estos textos se enseñan porque tienen la propiedad de moldear a los niños jóvenes en hombres educados y enfocados. No necesitas amar al lenguaje para que te guste Borges, y no necesitas ser un religioso para arrancarle un poco de significado y entendimiento a la Biblia. Los Grandes Hombres cómo Aristóteles, Platón, Tesla, Darwin, Miguelangel, Bernini, Borges, Homero, Virgilio, Bach, Mozart, César, Alejandro Magno, se dejan de lado por su «privilegio de ser blancos». ¿Cuántos jóvenes pueden nombrarte a todos los jugadores del equipo titular de su equipo favoríto? ¿Cuántos científicos conocen? Mientras sigan habiendo hombres con un conocimiento enciclopédico sobre el universo de la Guerra de las Galaxias que no hayan tenido tiempo de leer La Illíada, seguiremos teniendo una cultura en constante decadencia.

No sabemos de estas cosas porque nos fueron negadas por el feminismo. Los conceptos y textos duros fueron reemplazaron por textos fáciles de leer porque no era justo para las chicas que los hechos fueran mas importantes que los sentimientos y las opiniones. Le dimos mas importancia a la sensibilidad que a la verdad. Nos indignamos ante una discrepancia de opiniones. Los ensayos son mas sobre como te hace sentir lo «privilegiado» que tenia Dickens en lugar de examinar críticamente sus novelas. Buscamos el rol en la dictadura de los que opinan diferentes en lugar de ver si lo que está diciendo tiene sentido. El yugo al conocimiento masculino y la introducción del «privilegio» socavó a la civilización de tal manera que el mismísimo significado de la palabra misoginia terminó mutando a «todo lo que la mujer no puede hacer mejor que el hombre».

Si todavía no la viste, te sugiero que veas la película «El hombre sin rostro» con Mel Gibson. En ella, Gibson hace de un maestro llamado Sr. McLeod que se tiene un serio accidente automovilístico que mata a uno de sus alumnos. Las heridas físicas y la culpa emocional lo vuelven reclusivo e incapaz de procesar su pena y dolor. No es hasta que se cruza a un joven de nombre Chuck Norstadt, que descubre un renacimiento de su pasión por la enseñanza.

Es un film clásico y lleno de material Red Pill. Chuck busca escapar de la locura de la casa de su madre y dos hermanas para ir a un internado, seguir los pasos de su padre y algún día convertirse en un piloto de la Fuerza Aérea. Las mujeres no tiene idea de como manejar ni controlar su energía y exuberancia. Su madre salta de matrimonio en matrimonio, sus hermanas no lo pueden ayudar y el termina perdido en el mundo sin una forma positiva de descargar su masculinidad. La madre no para de salir con betas los cuales no pueden apuntar a Chuck en la dirección correcta, incluyendo a un profesor de Yale que se presenta a si mismo ante el chico diciendo «Llamame solo Carl. Mi ego no necesita nada  de esa mierda autoritaria imperialista post-Hegeliana». No suena tan fuera de lugar en nuestra sociedad llena de «justicia social» ¿no?.

En McLeod, Chuck encuentra un mentor, un maestro y un amigo. Mientras McLeod le enseña a Norstadt cosas esenciales como la Geometría, el Latín y el Ingles, también le imparte cosas más importantes: el concepto del trabajo duro, la importancia de hacerse responsable de lo que querés, por qué la integridad y la ética son virtudes por las que un hombre debería vivir, y también como aprender a razonar y pensar por uno mismo es la única forma para descubrir el significado de la verdad.
¿Cuántos de ustedes se hubieran beneficiado de un hombre como éste? ¿Cuántos jóvenes hoy en día se beneficiarían? Necesitamos reintegrar el concepto de la sabiduría masculina y volver a educar a los jóvenes, o vamos a terminar creciendo en un mundo débil, extremadamente sensible, y pasivo. Un mundo donde cosas como «violar con la mirada» son palabras legítimas (con las que te pueden meter preso).
Esas no son virtudes de una sociedad en crecimiento, tolerante ni saludable. Es el principio del fin antes de que los verdaderos hombres lleguen de afuera a reemplazarnos a todos.