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Entrenamiento de Intervalos de Alta Intensidad (HIIT)

Hace un tiempo ya que las rutinas de Intervalos de Alta Intensidad (HIIT) vienen ganando terreno en los círculos de entrenamiento. El caso mas conocido es el CrossFit.

Y para ser honestos, no es por nada.

Es una excelente manera de mejorar tanto tu estado cardiovascular como tu salud en general de forma eficiente y rápida.

Para los que no están en tema, HIIT (High Intensity Interval Training o Entrenamiento de Intervalos de Alta Intensidad) se compone de una serie de actividades de corta duración pero de mucha intensidad, entrelazadas con periodos de ejercicios de recuperación de menor intensidad.

Un buen ejemplo son los piques con pendiente.

En ese ejercicio lo que se hace es subir una pendiente o loma lo más rápido que puedas, hasta llegar a la cima. Una vez arriba empiezas a bajar caminando hasta la base. Al llegar a la base vuelves a subir corriendo. Repites este ejercicio entre 5 y 10 veces (dependiendo de la distancia hasta la cima). Eso es un entrenamiento HIIT.

Los beneficios anti-edad del HIIT

Hace poco se descubrió que el entrenamiento del tipo HIIT logra rejuvenecer las células del cuerpo al mejorar la actividad de la mitocondria. En un estudio el grupo de investigadores descubrió que el entrenamiento a intervalos incrementaba la habilidad de generación de energía de las mitocondrias dentro de las células. En un 69% para los participantes más viejos del estudio (entre 65 y 80 años) y en un 49% para los más jóvenes (18 a 30).

Una de las razones por las que envejecemos es porque la habilidad de nuestras células de producir energía disminuye con el tiempo. Las mitocondrias (responsables de la producción de energía dentro de las células) se van volviendo cada vez menos eficientes. Al parecer el HIIT es una de las maneras de mitigar esa deficiencia.

Ya sabes entonces, si quieres mantenerte joven y en forma, haz entrenamiento de intervalos de alta intensidad!

HIIT y la eficiencia en tiempos

Uno de mis aspectos favoritos del HIIT es que es muy eficiente en cuanto a tiempos.
Hace poco leí un excelente libro llamado «La rutina de un minuto: La ciencia muestra una forma de ponerse en forma que es más inteligente, rápida, corta.» El cual explica por qué el HIIT es tan potente.

Si alguna vez haz tenido curiosidad sobre la ciencia detrás del HIIT y el por qué funciona tan bien, este es el libro que quieres leer.

El autor del libro, Martin Gibala, es pionero en la investigación del HIIT y su trabajo ha demostrado repetidamente que es la forma más efectiva y rápida de obtener un excelente estado cardiovascular.
Por ejemplo, en uno de sus primeros estudios, Martin hizo que un grupo de estudiantes de 16 años realicen seis sesiones de entrenamiento en un lapso de dos semanas. En cada sesión, la mitad de los chicos pedalearon durante 90 a 120 minutos a una intensidad moderada y constante, mientras que la otra mitad realizaba solo 4 a 6 piques a máxima velocidad, descansando 4 minutos entre cada corrida.

¿El resultado?

Ambos grupos mejoraron prácticamente en igual manera en todas las pruebas que el equipo de Martin pudo realizar.

La gran ventaja por supuesto es que mientras un grupo (el de intensidad moderada) dedicó 2.5 horas entrenando durante esas dos semanas, el otro (alta intensidad) solo dedico 18 minutos en total.

Eso es lo hermoso del HIIT. Intensidad sobre duración.

Además de cubrir su investigación, el libro también le da a los lectores una variedad de protocolos HIIT que pueden utilizar en sus programas de entrenamiento.
Cabe mencionar que estos programas son mejor hacerlos como piques en una pista, y con un cronómetro, o en una bicicleta fija. Mi favorita es la bicicleta fija.

Si tenes una de estás en tu gimnasio, úsala.

Los siguientes son algunos de los programas del libro, solo escogí mis favoritos:

El Protocolo Noruego

Este protocolo se utilizó con un grupo en juveniles élite de fútbol en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega en el 2001. Este permitió incrementar en solo 8 semanas un 11% la capacidad cardiovascular de los jugadores, solo necesitaron 16 minutos de piques dos veces por semana.

  • Así es como funciona:
  • Realiza un calentamiento de tres minutos haciendo un trote liviano.
  • Corre fuertemente por cuatro minutos. No escupiendo el corazón sino más bien un esfuerzo de 6/10 siendo 10 un pique con todo lo que des.
  • Trota liviano por 3 minutos.
  • Repite lo de 4 minutos fuerte, 3 minutos fácil en un total de 4 intervalos. Al finalizar el 4to intervalo recuperate caminando o trotando muy levemente por dos minutos.
  • Tiempo total de entrenamiento: 30 minutos.
  • Realiza esta rutina 2 veces por semana.

El quemador de grasa

Este protocolo se basa en un estudio Australiano realizado en 2012, donde los sujetos entrenaron 3 veces por semana durante 12 semanas. Los sujetos mejoraron su estado cardiorrespiratorio un 15% y redujeron su grasa abdominal un 6,6%, y su grasa torácica un 8,4%.
Los sujetos del estudio eran personas sin ningún tipo de entrenamiento así que este es un protocolo recomendado para cualquiera que quiera empezar a entrenar HIIT.

Así es como funciona:

  • Realiza un calentamiento liviano durante tres minutos.
  • Ejercita fuertemente en una escala de 6/10 durante 8 segundos.
  • Descansa 12 segundos.
  • Repite tantas veces como puedas hasta un máximo de 60 veces o 20 minutos de intervalos.
  • Termina con 2 minutos de caminata o trote ligero.
  • Tiempo total de entrenamiento: 20 minutos.
  • Realiza este entrenamiento 3 veces por semana.

El protocolo Wingate

Este protocolo es muy eficiente en muy poco tiempo. Realizado 3x semana solo necesita que trabajes duro 10 minutos. Martin descubrió que este protocolo producía igual o mejores resultados que un grupo de sujetos que entrena a una intensidad moderada por 4,5 horas a la semana.

Así es como funciona:

  • Calentamiento por tres minutos.
  • Corre durante 30 segundos a máxima potencia, 10/10 escupiendo el corazón.
  • Recupera el aliento ejercitando ligero durante 4,5 minutos.
  • Repite lo de 30 segundos duro, 4,5 minutos descanso 5 veces.
  • Termina el ejercicio caminando o trotando muy livianamente durante dos minutos.
  • Tiempo total de entrenamiento: 25 minutos con 30 segundos.
  • Realiza este entrenamiento tres veces por semana.

La rutina de un minuto

Digamos que realmente tienes poco tiempo para entrenar pero al mismo tiempo deseas mantener un buen estado cardiovascular, no buscas vencer ningún récord mundial sino simplemente estar saludable y disminuir las posibilidades de morir de algún tipo de enfermedad crónica. La rutina de un minuto es un buen lugar para empezar.

Martín estudió durante 6 semanas este protocolo en un grupo de personas sedentarias, con sobrepeso y obesas, tanto hombres como mujeres en sus 20 y 30s y quedó impresionado con los resultados. Con solo tres minutos de ejercicio intenso por semana, los sujetos redujeron su presión arterial entre un 6% y un 8% y mejoraron su estado cardiorrespiratorio un 12%. Martin notó que esos resultados eran comparables con los de un grupo de personas que realizan 135 minutos de ejercicio moderado por semana.

Así es como funciona:

  • Calienta con una actividad física liviana durante 3 minutos.
  • Corre al máximo que puedas durante 20 segundos. Tienes que dar todo en esos segundos.
  • Descansa haciendo una actividad físicamente liviana por 3 minutos.
  • Repite el proceso hasta haber hecho tres veces la corrida a máxima intensidad de 20 segundos. En total ejercitaste 60 segundos a máxima intensidad.
  • Termina el entrenamiento con 2 minutos de ejercicio muy liviano.
  • Tiempo total de entrenamiento: 10 minutos.
  • Realiza esta rutina 3 veces por semana.

Protocolo Hickson

Este es por lejos el protocolo más duro de todos y no es algo que recomiendo hacer a menos que estés interesado en mejorar muy velozmente tu capacidad cardiorrespiratoria.

En el libro, Martin menciona que el Protocolo Hickson logró un estatus de «casi leyenda» entre los fisiólogos y entrenadores por la tasa en la cual es capaz de mejorar la capacidad cardiorrespiratoria de quienes la realizan. Dicho esto, no es un protocolo para los débiles de corazón.

Así es como funciona:

  • El protocolo se basa en alternar días de intervalo y resistencia 6 días a la semana durante 10 semanas. Los días de intervalo requieren repetir 6 veces un ejercicio de picadas de 5 minutos en una bicicleta, descansando 2 minutos pedaleando suave luego de cada intervalo.
  • Los días de resistencia se corre «tan rápido como puedas» durante 30 minutos la primera semana, 35 minutos la segunda, 40 minutos el resto de las semanas del programa.

Si, este programa es duro de verdad.

Pero va a aumentar de forma dramática tu máxima capacidad pulmonar. Es probable que necesites bajar un poco la intensidad de tu entrenamiento muscular para poder realizar este programa de forma segura. Tenlo en cuenta.

Palabras finales

Si no estás haciendo HIIT realmente deberías. Es una de las mejores maneras de aumentar tu capacidad cardiovascular en el menor tiempo.

No es suficiente solo ser grande y fuerte, también necesitas estar en buenas condiciones. Todo funciona en conjunto.

Prueba algunos de estos protocolos. Si te interesa aprender más sobre el tema, te recomiendo leer «La Rutina de Un Minuto» el libro contiene mucha información y rutinas que no cubrí en esta entrada.

Fuerza!!!

Crisis de Identidad

A continuación va una respuesta que le di a un tipo al que le estaba dando terapia y pienso que fue lo suficientemente profunda como para justificar una entrada sobre un tema bastante recurrente. Creo que les va a gustar.

Rollo, ¿Es posible identificarse con las mujeres sin comprometer tu ser?

Si es un esfuerzo consciente de parte del hombre, no.

Sin embargo sacas a la luz un buen tema, obviamente podríamos explicar un poco mas de que hablo cuando me refiero a ‘identificarse’ con una mujer. ¿Qué es exactamente ‘identificarse’ con una mujer? La raiz de la palabra es ‘identidad’, que significa quien sos y que características, trazas e intereses constituyen tu personalidad individual. De alguna manera, ‘Identidad’ es un termino esotérico y bastante subjetivo – como si quisiéramos definir qué es el arte – y se puede argumentar que la ‘identidad’ es lo que sea que vos hagas con ella. Durante mi tiempo en la Universidad, me especialicé en psicología del comportamiento, y puedo decirte que hay un montón de teorías e interpretaciones sobre qué es lo que constituyen la identidad. Sin embargo, hay un tema que tiene una aceptación prácticamente universal y esa es que la identidad y la personalidad no son estáticas y son maleables y modificables al influenciar ciertas variables y condiciones-. Una ilustración muy clara de esto serían los soldados que vuelven del combate con Síndrome del Estrés Pos-Traumático, una forma identificable y verificable de psicosis. Estos hombres son individuos cambiados, con sus identidades alteradas entre el tiempo que estuvieron sujetos a los rigores psicológicos del combate y la guerra hasta que vuelven a una vida normalizada. Algunos tienen la resistencia para reajustar sus personalidades de vuelta a ese estado normalizado, otros, tristemente, no. Sin embargo en cada caso el cambio se vio influenciado por ciertas condiciones y por el entorno.

De igual manera, la mayoría de los jóvenes son sujetos a su propio conjunto de condiciones y entornos, y en consecuencia sus personalidades e identidades se ven modificadas acorde. El tipo que es «suertudo con las mujeres» naturalmente va a ver esto reflejado en su identidad. El joven que no recibe atención femenina por la razón que sea va a manifestar esa condición en su identidad. El tipo que se enfoca en sus propias ambiciones también va a ver esto reflejado en su propia personalidad, pero para todos, cuando las condiciones son tales que se sienten privados de ciertas experiencias en sus propias vidas, se crea un conflicto entre su identidad anterior y la alteración o formación de una nueva que pueda cumplir con la necesidad de esta experiencia. Juntá esto con el deseo natural químico/hormonal de experiencia sexual y podes ver cuán poderosa puede ser la influencia de la falta de algo.

Demasiados jóvenes sostiene la noción de que para ellos poder recibir la intimidad femenina que desean, deben necesariamente cambiar su personalidad para volverse mas como el objetivo de su afecto. En esencia, moldear su propia identidad para ser mas compatible con la chica que piensan que puede satisfacer mejor esta necesidad sexual. Así es como vemos ejemplos de hombres comprometiendo sus propios intereses a cambio de acomodarse mejor a los intereses de la mujer que desean que facilite esta necesidad de intimidad (o sea sexo). Todos sabemos el viejo proverbio «Los hombres hacen cualquier cosa con tal de ponerla» y ciertamente esto no está limitado solamente a modificar sus identidades individuales e incluso las condiciones para facilitar esto. Un ejemplo demasiado común es ver a los hombres elegir la Facultad dependiendo de las mujeres disponibles en esa Facultad en lugar de ver el mérito académico que acompañe sus propias ambiciones. Incluso se da el caso de elegir una Universidad para poder mantener una relación pre-existente con una mujer, donde la que elige es la mujer y el hombre es el que sigue. Para poder justificar estas decisiones el hombre va a modificar su identidad y personalidad, creando nuevas justificaciones y nuevos esquemas mentales para validar su ‘decisión’ por si mismo. Se termina volviendo una forma de protección de su ego por una decisión que el, en algún nivel subconsciente, sabe que fue tomada por otro.

Y este es solo un flagrante ejemplo de esta identificación, pero hay miles de ejemplos mucho mas sutiles que tanto hombres como mujeres toman como costumbres o artífices sociales. El tipo que está en ‘Amigolandia’ al que le tiraron la respuesta de PPSA («Pero podemos ser amigos«) cuando intentó intimar con su objetivo, va a escucharla alegremente hablar sin cesar por teléfono durante horas para poder encontrar la mejor manera de cambiar el mismo para ajustarse a sus condiciones de aceptación de intimidad. Fácilmente va a «cambiar su parecer» incluso sobre sus creencias personales si es que eso le ayuda a encajar en lo que el percibe como los criterios de compatibilidad de ella. Esto es comprometer la identidad – modificar profundamente y a voluntad la propia personalidad con el objetivo de lograr una mejor aceptabilidad de otra persona. Cuando nos enfrentamos de forma directa y abierta a este tipo de desafíos a nuestras propias creencias, reculamos naturalmente – vos sos tu propia persona y vas a resistir ya sea a tu empleador o incluso a tus padres a que te digan cómo votar (creencia política), sin embargo cuando llegamos al tema de la personalidad y los intereses sexuales/íntimos, y cuando se hacen voluntariamente, es sorprendente ver los limites de lo que el hombre (y hasta cierto punto las mujeres) pueden llegar a hacer. Los hombres van a sostener la idea de que una relación de larga distancia (RLD) es un acuerdo deseable incluso si nunca hubo intimidad, solo por el hecho de la intimidad potencial que percibe. Estos mismos tipos van a abrazarse a todo razonamiento que puedan concebir sobre como su «relación es diferente» y que ellos ‘creen’ que «el amor le gana a todo» solo para dar un giro de 180 grados cuando ella es ‘infiel’ o rompe la relación y el hombre vuelve a su comprensión anterior (aunque piensa que es nuevo) de que las RLP son de hecho una mala opción. Su identidad cambió y volvió a cambiar de nuevo para acomodarse a sus condiciones.

Sin embargo, no es verdad que nunca cambió de verdad ni que nunca creyó en un primer lugar. Si estos tipos hicieran la prueba del polígrafo en ese momento lo pasarían sin problemas si les preguntaran si de verdad creen eso. Los hombres van a hacer lo que para ellos resuelve el problema de la forma mas deductiva y en esto simplemente esta siguiendo los fundamentos del pragmatismo. «Necesito sexo + mujeres tienen el sexo que quiero + debo encontrar qué es lo que las mujeres quieren a cambio de darme sexo + preguntar a las mujeres + las mujeres quieren X = Voy a hacer X para conseguir sexo y alterar mi propia identidad para poder lograr X con mayor facilidad». Debería ser así de fácil, pero raramente es el caso ya que a menudo las mujeres no son consientes sobre que es X en realidad, o para ellas X esta sujeto a cambios constantes dependiendo de sus propias condiciones (para una mujer mas joven X puede ser un hombre musculoso sin ataduras y para una mujer mas adulta puede ser un tipo con un laburo estable).

Después de todo esto, ¿Es posible que un hombre y una mujer compartan realmente intereses en común? Por supuesto que si. Es posible encontrar una mujer hermosa que disfruta de las películas de Ciencia Ficción o del Fútbol tanto como vos. Es posible que encuentres una mujer que te atraiga que realmente comparta tu pasión por la pesca en mar abierto. No es poco común el compartir intereses en común. El problema es cuando modificas tu propio interés para facilitar una conexión, ahi estas forzándola. Poder identificar entre intereses reales e intereses creados (y forzados) es el quid de la cuestión. Personalmente atendí en terapia a tipos que cambiaron literalmente de carrera para estar en un mejor lugar para poder proponersele a una chica que les gustaba. Conozco hombres que se mudaron miles de kilómetros para vivir mas cerca de una mujer que nunca correspondió el interés que el sentía. Conozco hombres de 65 años en matrimonios de 40 años quienes, a pesar de que el tema de la intimidad con la mujer ya se resolvió hace años, todavía intentan identificarse con sus mujeres porque tienen internalizado este compromiso de su identidad como la forma estándar de obtener sexo de ella. Las expectativas de ella terminaron volviéndose la identidad de él, y a los 65 años invirtieron tanto en este esquema mental que por mas que se le muestre claramente su condicionamiento no lo se lo puede convencer de hacer lo contrario.

Lo mas irónico de todo este tema de la ‘Crisis de Identidad’ es que para la mujer no hay nada menos atractivo que un hombre que esta dispuesto a comprometer siquiera un pedacito de su identidad para agradarle a ella, mucho menos un tipo dispuesta a cambiarla por completo. Las mujeres se ven naturalmente atraídas a esa independencia masculina que representa una pista muy fuerte de seguridad y de potencial habilidad de proveerle esa seguridad a ella (y a sus hijos, los tenga o los vaya a tener). Las mujeres no quieren un hombre que «haga todo lo que le digan» porque esto envía el mensaje de que este hombre puede ser comprado con el solo prospecto de un encuentro sexual. ¿Qué otra cosa puede indicar esto mas que inseguridad y falta de confianza en si mismo? Las mujeres quieren que les digan «No», y prueban constantemente la determinación de un hombre para ver si es capaz de decírselo a ella (lo que llamamos pruebas de mierda), la idea de esto es confirmar que tomó la decisión correcta (incluso una vez ya casadas) y eligió un hombre que puede controlar sus impulsos sexuales y poner por encima sus propios intereses, creencias y ambiciones (siendo bien consciente de lo poderoso que este impulso es en los hombres). Este hombre comunica sutilmente a la mujer que sus objetivos y determinación superan el único poder que ella tiene sobre el – el de su sexualidad. Este es el hombre que se convierte en el PREMIO, el ‘gran partido’, el hombre por el que hay que competir con otras mujeres.

(enlace al original en ingles)

Ley 9 – Ganale a los demás con acciones, no palabras

Esta entrada es la parte 9 of 13 de la serie 48 Leyes del Poder

Cualquier triunfo momentáneo que pienses que obtuviste en una discusión termina siendo una victoria Pírrica: el resentimiento y rencor que causaste termina siendo mas fuerte y durando mucho mas que cualquier cambio de opinión momentáneo. Es mucho mas poderoso lograr que los demás estén de acuerdo con vos a través de tus acciones, sin decir una palabra. Demostrá, no expliques.

Tomemos de ejemplo al ingeniero en Atenas que recibe ordenes de su comandante Mucianus para enviar el mástil del navío mas grande para usarlo en el asedio del pueblo de Pergamus. El ingeniero discutía que lo que el comandante necesitaba no era el mástil mas largo, sino el mas pequeño, ya que este se adaptaba mejor a la tarea. Mucianus se enfureció y mando a traer al ingeniero que insistía en explicarle sus razones a favor del mástil mas pequeño. Por su desobediencia, fue azotado hasta la muerte. El argumento del ingeniero cayó en oídos sordos. A nadie le importaba si era mas prudente o no usar el mástil mas pequeño. El hecho que importaba era que un comandante de mayor rango le dio una orden y el decidió que insultar su inteligencia y discutirle algo era mas importante.

Al contrario de Miguelangel, el ingeniero no ejercía sus ideas forma indirecta. Cuando el intendente de Florencia, Piero Sorderini le pidió a Miguelangel que la nariz de la escultura del joven David que había comisionado era muy grande, no discutió de que la nariz estaba perfecta, simplemente llevó al intendente al andamio y empezó a hacer de cuenta que cambiaba la nariz. Sorderini quedó complacido y nadie termino ofendido.

Dos efectos a largo plazo de tus palabras

  1. Resentimiento: Cuando la gente coincide con vos educadamente, pero realmente piensan algo totalmente diferente.
  2. Ofensa: Dijiste algo neutral pero dependiendo del humor de la otra persona termina siendo malinterpretado.

Ya escuchaste el antiguo refrán: «Las acciones dicen mas que las palabras». Las acciones y demostraciones son mucho mas poderosas que cualquier retórica que pueda salir de la boca de uno. No hay palabras ofensivas, no hay posibilidad de ser malinterpretadas. Nadie puede discutir la prueba que se demuestra. Como decía Baltasar Gracias: «La verdad suele verse a menudo y escuchada muy poco».

Sin embargo, mas allá de las acciones, la persuasión mas poderosa es la simbólica.

Los símbolos como la bandera o la historia mítica de un monumento es algo que todos entendemos sin intercambiar una sola palabra. Henry Kissinger, quien en 1979 se fue repentinamente de una intensa reunión con los Israelíes para volver al desierto de Sinai, a ver un antiguo lugar en Masada. Masada es el lugar donde siete mil guerreros judíos se suicidaron antes de rendirse a las tropas Romanas en el año 73. Los Israelíes sabia que el mensaje de Kissinger era mucho mas que una advertencia; también había un significado emocionalmente simbólico que los hizo pensar mas seriamente que cualquier tipo de retórica oral que el hubiera podido ensayar.

Elegí sabiamente tus batallas

A veces es mejor conservar tu energía e irte. También hay momentos donde el calor de una discusión te puede beneficiar. Por otro lado es ventajoso discutir con todas las convicciones que puedas lograr. Cuanto mas emocional, mejor, especialmente cuando quedas atrapado en una red de mentiras, necesitas llevar a la otra persona a la discusión para distraerla y confundirla.

Fases de una discusión falta pero convincente

  1. Fingí ignorancia: Como el estafador Victor Lustig, que venia cajas por $10.000 diciendo que las cajas fabricaban plata. Cuando el Sheriff Richards del Condado de Remsen, Oklahoma lo enfrentó diciendo que las cajas no funcionaban, el actuó como si no creyera lo que le decían. Hasta terminó preguntándole al Sheriff si había operado la caja correctamente. Esta es la forma de plantar una duda en la mente del ofendido.
  2. Dale una vuelta técnica o algo de retórica en la mentira: En el caso de Lustig, era un maestro en la forma en la que describía la caja. No era mas que un montón de tonterías técnicas que confundían mas al Sheriff, quien terminó bajando su guardia por su propia inseguridad sobre el funcionamiento de la caja.
  3. Ofrece algo a cambio de nada: Lustig le ofreció devolverle el dinero al Sheriff y luego ir al pueblo a arreglarle la caja aunque sabía que la caja nunca funcionaría y que el dinero no era real. Desarmó una situación que podría haber sido mortal para el. Había ganado la discusión y logró encarcelar al Sheriff por intentar pasar dinero de contrabando en el proceso.

(enlace al original en ingles)

La realidad femenina

Creo que una de las premisas básicas a las que adhiero en mis artículos es a la que incluso los hombres mas ‘iluminados’ de la ‘comunidad’ no terminan de comprender. Y esta es la presunción de una realidad femenina. A veces me refiero a ella como el imperativo femenino, otras veces, coloquialmente lo expreso en términos de «La Matrix» para una comprensión más fácil, pero siempre presumo que mis lectores (incluso de mis comentarios en otros blogs y foros) tienen una comprensión básica de esto.

Me parece que estoy un poco equivocado y no todos lo tienen en claro.

Absolutamente todo lo que un hombre experiencia, cada condicionamiento social que recibe desde tempranísima edad, cada norma social aceptada y cada expectativa de que el califique de la forma en la que se define a un Hombre adulto y maduro en la sociedad contemporánea, esta diseñado para servirle al imperativo femenino. Los moralistas se revuelcan en ella, los absolutistas y los caballeros blancos dependen existencialmente de ella, incluso la mayor parte de los relativistas todavía (en general involuntariamente) alimentan y sirven al propósito femenino. De hecho esta realidad es tan omnipresente que definimos nuestra masculinidad en términos de cuán bien podemos satisfacer esa influencia femenina.

Los medios lo celebran, y no admiten disidentes. Hay muy poca disidencia, de hecho, ya que correr el velo implica enfrentarse a una realidad definida por el propósito femenino. Te sentís solo porque no podes entender su verdadera influencia, y el condicionamiento al que fuiste sujeto define la solución objetiva para curar esa sensación. Basas tus decisiones de tu futuro, tu educación, tu carrera, tus creencias religiosas, incluso el dónde vivir, para acomodar mejor la influencia femenina ya sea en el presente o como preparación para acomodarla en el futuro.

Te casas, por miedo de que no te encuentren casable, o por presión social por no haber aceptado todavía tu rol en servicio del imperativo femenino. Ofreces a tus hijos como tributo a este imperativo, al mismo tiempo que sin saberlo, lo perpetuas en ellos. Pagas ese tributo en forma de pensión alimenticia, trámites de divorcio, en los sacrificios que tu carrera y la sociedad como un todo espera de vos para mantener su influencia durante toda tu vida. Solo existís para facilitar la realidad femenina.

Podemos excusarla con moralismo, podemos asociarla a nociones de honor o estabilidad, nos podemos auto convencer de que el imperativo femenino es nuestro imperativo, pero sea como sea, los hombres no dejan de servirle.

Estrategias Sexuales

Para que uno de los sexos haga realidad su imperativo sexual, el otro sexo debe sacrificar el suyo. Esta es la raíz del poder que el imperativo femenino usa para establecer su propia realidad como la normativa. De esta razón fluyen las reglas de participación para las citas y para la procreación,  las convenciones sociales utilizadas para mantener esta dominación cognitiva, y las reglas y leyes que atan a la sociedad en beneficio de lo femenino. De esto surge que el estatus por defecto del hombre en la sociedad es el del sexo ‘descartable’, mientras el de la mujer es el del sexo protegido. Es la raiz que utiliza el imperativo para justificar (sin disculparse) de las inconsistencias y atrocidades mas descaradas y evidentes de la mujer.

La monogamia y la fidelidad solo son útiles cuando se asocian a una hipergamia optimizada. Sin esa optimización son simplemente obligaciones inconvenientes para la realidad femenina.

Para poder realizar esta realidad, los hombres necesitan ser y estar convencidos de tener un nivel de control mayor que el que ejerce el imperativo femenino. Tienen que realmente creer que son ellos los maestros de la realidad definida por lo femenino, y al mismo tiempo mantenerse dependientes de los sistemas que la realidad femenina les define. Así que se les dice que son Reyes, brutos, salvajes, patriarcas, intelectuales, lo que sea para convencerlos de que la realidad en la que existen es una realidad privilegiada y que expresamente solo sirve a sus propósitos. Ya siendo el ‘sexo protegido’ esto solo alienta la presunción por defecto de la victimización femenina.

La mayor ironía de la realidad femenina es que a los hombres se los debe acusar de patriarcas mientras que al mismo tiempo estos permiten y favorecen la realidad femenina. La estrategia sexual femenina es la victoriosa porque incluso bajo los auspicios artificiales de la opresión masculina, es el objetivo femenino el que se acepta como el esfuerzo correcto. La condición normativa es la de satisfacer el imperativo femenino, el de lograr cumplir la estrategia sexual femenina. Mientras que los objetivos Masculinos son aberrantes, los femeninos son beatificados.

Disculpame si me puse un poco poético, pero es importante que veas a la Matrix por lo que realmente es. La próxima vez que te enfrentes contra las opiniones de la mujer mas bienintencionada del mundo (o mangina) sobre la vida, las relaciones, el matrimonio, el tener hijos, la religión, etc. tenes que entender que sus percepciones se basan es esta realidad. Ella está en lo correcto porque sus creencias se alinean con lo que el funcionamiento de la realidad le hizo ver como correcto. Cualquier otro marco de referencia es completamente alienígena para ella como mínimo, enfermo y malvado como máximo.

Morfeo: La Matrix es un sistema, Neo. Ese sistema es nuestro enemigo. Pero cuando estas adentro de él, y miras alrededor, ¿Qué es lo que ves? Hombres de negocios, maestros, abogados, carpinteros. La mismísimas mentes de las gente que estamos intentando salvar. Pero, hasta que no lo logremos, esta gente sigue siendo parte de ese sistema y eso los hace nuestros enemigos. Tenes que entender, la mayoría de esta gente no esta lista para ser desconectada. Y muchos de ellos están tan habituados, son tan dependientes del sistema, que están dispuestos a pelear para protegerlo.

(enlace al original en ingles)

Programas de apareamiento

Hay varios métodos y estratagemas sociales que las mujeres usaron por siglos para permitirse elegir a los mejores genes masculinos al mismo tiempo que se aseguraban la mejor seguridad y provisión masculina que podían atraer. El Hombre ideal debería suplir ambas necesidades, pero raramente el mismo hombre contiene ambas facetas (especialmente por estos días) así que en el interés de hacer realidad su imperativo biológico, y acuciadas por el deseo innato de seguridad, el femenino como un todo desarrolló convenciones y metodologías sociales (las cuales cambian según lo necesite tanto su entorno como su condición personal) para lograrlo. Los hombres no se enfrentan solo al imperativo genético femenino, sino también a siglos de convenciones sociales establecidas y adaptadas de un tiempo antes de que los hombres pudieran siquiera definirse como especie.

La selección de una pareja es una función psico-biológica que quedó integrado en nuestros genes tras varios milenios de evolución. Este proceso se encuentra tan internalizado y socializado que nuestras psiques colectivas raramente reconocen de que nos vemos sujetos a estos motivadores incluso cuando repetimos continuamente los mismos comportamientos que causan (tales como tener un segundo hijo, esta vez con el Chico Malo Alfa). Es por eso que decir que no estamos sujetos a tales condiciones, las cuales percibimos poco y nada de forma consciente es un poco ingenuo.

Solo se requiere un poco de lógica deductiva para deducir que para que una especie sobreviva, tiene que darle a su descendencia las mejores condiciones posibles para asegurar su supervivencia -eso, o reproducirte en tal cantidad que también asegure tu supervivencia. La aplicación obvia de tal situación es cuando las mujeres comparten la inversión parental que requiere un hijo, con la mejor pareja que sus propia genética le permite atraer y que puede proveerle seguridad a largo plazo tanto a ella como a su descendencia. Es así cómo las mujeres terminan siendo biológica, psicológica y sociológicamente las guardianas de su propia reproducción, mientras que la metodología reproductiva de los hombres es la de esparcir lo mas que puedan su material genético, tanto como le sea humanamente posible, a la mayor cantidad de mujeres posibles que tenga a su disposición. Por supuesto el también tiene su propio criterio para la selección de parejas y para poder determinar cómo reproducir los mejores genes (pe: tiene que estar buena), pero este criterio es ciertamente menos discriminador que el de las mujeres (pe: no hay feas después de las 5am)
Esto se ve evidenciado en nuestra propia biología hormonal; los hombres tienen entre 12 y 17 veces mas cantidad de testosterona (la principal hormona que causa la excitación sexual), mientras que las mujeres producen substancialmente mayor cantidad de estrógeno (fundamental en la cautela sexual) y oxitocina (genera sentimientos de seguridad y crianza) que los hombres.

Dicho eso, ambas metodologías se enfrentan en la práctica. Para que una mujer pueda asegurar la supervivencia de sus hijos, es necesario que un hombre abandone su método de reproducción a favor del de ella. Esto crea una contradicción en el imperativo de él al querer formar pareja con una mujer que pueda satisfacer su propia metodología. Un hombre debe sacrificar su propio programa de apareamiento para satisfacer el de la mujer con la que forma pareja. Por lo tanto, con tanto potencial genético en riesgo de su parte, no sólo quiere el hombre asegurarse de que ella es la mejor candidata posible para reproducirse (ahora y a futuro), sino también de que su descendencia se va a ver beneficiada por la inversión de ambos padres en su crecimiento.

Nota: Un resultado interesante de esta dinámica psico-biológica, es la habilidad de los hombres en identificar a sus propios hijos en una muchedumbre de otros chicos con mayor precisión y rapidez incluso que las propias madres. Hay varios estudios que demuestran que los hombres pueden identificar con mayor rapidez y exactitud a sus propios hijos en una sala llena de niños vestidos con el mismo uniforme que las propias madres de los chicos.

Estos son los fundamentos de la selección y reproducción sexual humana. Hay muchas otras complejidades, tanto sociales, emocionales como psicológicas, asociadas a estos fundamentos, pero estas son las motivaciones y consideraciones básicas que influencian de forma subconsciente a la selección sexual.

Convenciones sociales
Para contrarrestar esta dinámica subconsciente para su propia ventaja genética, las mujeres inician convenciones sociales y planes psicológicos para poder facilitar sus propias metodologías de reproducción. Es por esto que las mujeres siempre tuvieron esa «prerrogativa de cambiar de parecer» y el por que hasta el comportamiento social mas inconstante se convierte en algo excusable socialmente, mientras que el comportamiento de los hombres se ve atado a estándares mas altos de responsabilidad para «hacer lo correcto» que invariablemente es lo correcto para ventaja del plan reproductivo de la mujer. Por eso, los hombres que son «chamulleros», o los padres que abandonan a sus mujeres con hijos  para seguir su impulso innato de reproducción son villanos, mientras que los padres que se sacrifican financiera y emocionalmente, que ceden el control de su vida a sus mujeres, a menudo para beneficio de chicos de los cuales no son padres biológicos, son considerados héroes por la sociedad, por ajustarse al imperativo genético de las mujeres.

Esta es también la raíz de la motivación de ciertos comportamientos sociales femeninos, tales como los rechazos del estilo «seamos amigos», la tendencia de las mujeres a victimizarse (ya que aprendieron que esto engendra un plan reproductivo en los hombres como ‘salvador’ – conocido también como Capitán salvaputas), e incluso el matrimonio.

Buen Papá vs. Buenos Genes
Las dos mayores dificultades que deben superar las mujeres según su propia metodología reproductiva, son que su pico máximo de viabilidad sexual dura muy poco (generalmente durante sus 20) y el hecho de que las cualidades que hacen a una buena pajera a largo plazo (El Buen Papá) y las cualidades que hacen un buen material genético para reproducirse (Buenos Genes) se manifiestan muy raramente en el mismo hombre. El potencial de seguridad y aprovisionamiento es una motivación fantástica para aparearse con un Buen Papá, pero esas mismas características lo ponen en desventaja cuando se lo compara con un hombre que de ilustra la atracción física y genética y quien con sus cualidades de toma de riesgos inculcaría a sus hijos con una mejor capacidad de adaptarse al medio ambiente (pe. más fuerte, más rápido, más atractivo a los demás, asegurándole el pasaje de su propio material genético a las futuras generaciones). Esto es conocido como la «Paradoja del Forro vs el Tipo Bueno» (Jerk vs Nice Guy paradox) descrita a escala evolucionaria.
Tanto hombres como mujeres, de forma innata (aunque subconsciente) entienden ésta dinámica, así que para que la mujer pueda tener lo mejor que el Buen Papá tiene para ofrecerle al tiempo que toma ventaja de lo que el hombre con Buenos Genes tiene, debe inventar y modificar constantemente las convenciones sociales para mantener esa ventaja biológica a su favor.

Programas de Apareamiento
Es por eso que esta paradoja requiere que las mujeres (y los hombres, por definición) suscriban a los programas de apareamiento tanto de corto como de largo plazo.
Los programas de corto plazo facilitan aparearse con el hombre de Buenos Genes, mientras que los programas a largo plazo se reservan para el hombre que es Buen Papá. Esta convención y los programas psico-sociales que lo acompañan son precisamente la razón por la cual una mujer se casa con el Chico Bueno, estable, leal, (preferentemente) doctor y aún así termina cogiendo con el chico del delivery, o aquel surfista o barman que conoció de vacaciones. En nuestro pasado genético, un hombre con Buenos Genes implicaba un hombre con la habilidad de ser un buen proveedor (por la caza), pero las convenciones modernas terminaron distorsionando esto, es por eso que las mujeres tuvieron que desarrollar nuevos planes tanto sociales como mentales.

Infidelidad
Para esta dinámica y por la practicalidad de disfrutar de lo mejor de ambos mundos genéticos, las mujeres ven el ser ‘infiel’ como una necesidad. Esta infidelidad puede ser tanto proactiva como reactiva.

Infidelidad Reactiva: En el modelo reactivo, una mujer que ya está en pareja con un hombre a largo plazo, entabla relaciones sexuales extra-maritales o extra-relación con parejas a corto plazo (pe: la típica mujer o novia infiel). No quiere decir que esta oportunidad al corto plazo no pueda terminar desarrollándose en una segunda relación a largo plazo, pero el acto de la infidelidad en si mismo es un método de asegurarse una mejora del material genético que el que su hombre proveedor ya asegurado puede proveer.

Infidelidad Proactiva: Es el dilema de la madre soltera. Este tipo de ‘infidelidad’ depende de que primero la mujer se reproduzca con un hombre con Buenos Genes, tenga sus hijos y luego lo abandone, o haga que la deje (de nuevo, a través de convenciones sociales inventadas), para poder así encontrar a un hombre Buen Papá para que la provea tanto a ella como a los hijos que tuvo con su pareja de Buenos Genes, y así asegurar su seguridad y crecimiento.

Quiero volver a remarcar, que la (mayoría) de las mujeres no tienen un plan maestro definido de forma consiente para interpretar este ciclo y atrapar a los hombres de forma deliberada. En cambio, las motivaciones que causan este comportamiento así como la racionalización social que se inventan para justificarlo son un proceso inconsciente. En general, las mujeres no están al tanto de esta dinámica, pero sin embargo se ven influenciadas por ella. Para que la hembra de cualquier especie facilite una metodología de reproducción con la mejor pareja genética, tiene que poder atraer y al mismo tiempo asegurar su propia supervivencia y la de sus descendientes con la pareja que mejor la pueda proveer; sería el equivalente al gordo de navidad evolutivo.

El Cornudo
En cierto nivel de consciencia, los hombres sienten de forma innata que hay algo mal con esta situación, aunque no puedan decir exactamente por qué sienten eso, o aunque lo malinterpreten en la confusión que les genera las justificaciones femeninas del hecho. Se terminan frustrando por las presiones sociales de ‘hacer lo correcto’ o los avergüenzan hasta que se comprometen en un martirio de responsabilidad fingida hacia estas convenciones. Sin embargo, algunos lo ven lo suficientemente claro como para evitar a las madres solteras, ya sea por experiencias pasadas o por observar a otros hombres cornudos cargando con la responsabilidad de criar y proveer -sin importar cuan involucrado esté – al éxito reproductivo de otro hombre con su ahora mujer.

Los hombres suelen caer en el rol del cornudo proactivo o reactivo. Nunca va a disfrutar del mismo nivel de beneficios que tienen los hombres elegidos para los planes de Corto Plazo por su pareja, tanto en el deseo sexual o en la inmediatez de él, mientras que al mismo tiempo debe soportar las presiones sociales de proveer a la prole de este padre con Buenos Genes. Se podría argumentar que el tiene la posibilidad de contribuir de manera mínima al bienestar de estos chicos, pero de alguna forma, ya sea emocional, física, financiera o educativa, va a contribuir algún esfuerzo a la descendencia genética de otro hombre a cambio de una intimidad/sexualidad limitada por parte de la madre. En cierta forma, (incluso si solo es por su presencia) está contribuyendo su tiempo y esfuerzo cuando podría estar invirtiéndolos en encontrar una pareja sexual con las que perseguir su propio imperativo genético usando sus propios planes.

De mas está decir que hay un sobrante de hombres con la suficiente necesidad sexual como para ‘ver más allá’ de las desventajas a largo plazo, no solo premiando, sino también reforzando las malas decisiones de la madre soltera (malas desde el punto de vista el propio interés del hombre) a favor de la selección y planes reproductivos de ella, todo a cambio de una gratificación sexual al corto plazo.
Es más, al reforzar este comportamiento también se refuerza las convenciones sociales tanto para los hombres como las mujeres. Es muy importante tener en mente que en esta época, las mujeres son las únicas responsables por los hombres con los que eligen reproducirse (exceptuando las violaciones, por supuesto), teniendo en cuenta que ellas pueden tomar la pastilla anticonceptiva. Los hombres también tienen responsabilidades por sus acciones sin duda, pero la decisión final siempre es de la mujer y su juicio es el que decide tanto su destino como el de sus hijos.

(Enlace al original en Ingles)